King Charles Spaniel, perro de raza

King Charles Spaniel

El King Charles Spaniel es un perro toy tranquilo y cariñoso, ideal de compañía. Carácter, cuidados, salud, historia y diferencias con el Cavalier.

OrigenReino Unido
Grupo FCIGrupo 9 - Perros de compañía (sección English Toy Spaniel)
TamañoPequeño
Altura23-28 cm
Peso3,6-6,4 kg
Esperanza de vida10-12 años
EnergíaBaja
PelajeLargo, sedoso y con flecos; cuatro variedades: King Charles (negro y fuego), Prince Charles (tricolor), Blenheim (blanco y rojo) y Ruby (rojo)
Función originalPerro de compañía y de regazo
Cariu00f1osoTranquiloSilenciosoCaseroApto para piso

El King Charles Spaniel es un perro de compañía diminuto, de mirada dulce y aire aristocrático, cuyo nombre honra al rey Carlos II de Inglaterra. Tranquilo, silencioso y profundamente casero, es uno de los mejores perros de regazo que existen: perfecto para quien busca un compañero fiel y de baja energía, no un guardián ni un atleta. No confundir con su pariente más famoso, el Cavalier: el King Charles Spaniel es más pequeño, con la cara chata y la cabeza abombada.

¿Es el King Charles Spaniel para ti?

King Charles Spaniel de exposición, cuerpo entero
King Charles Spaniel. Foto: Pets Adviser, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

Antes de enamorarte de esa carita, conviene ver de frente qué implica compartir la vida con un King Charles Spaniel. Es un perro juguete pensado para la compañía íntima, no para grandes hazañas físicas ni para hacer guardia. Estas son sus luces y sus sombras.

A favor

  • Ideal para piso: de las razas toy más tranquilas y silenciosas.
  • Baja energía: le bastan paseos cortos y mimos.
  • Muy cariñoso y apegado a su familia.
  • Bueno con niños respetuosos y tolerante con otras mascotas.
  • Inteligente y estable: sirve como perro de terapia.

A tener en cuenta

  • No soporta bien la soledad prolongada.
  • Cara chata (braquicéfalo): sensible al calor y a problemas respiratorios.
  • Predisposición a problemas cardíacos y oculares.
  • Pelo largo que necesita cepillado frecuente.
  • No es guardián y tiende a engordar si se descuida.

Carácter y temperamento

El King Charles Spaniel es un perro amable hasta la médula. Su vocación es la de perro de regazo: disfruta de la compañía de los suyos y busca el contacto y la calma más que la aventura. Es tan sociable y confiado que, precisamente por eso, no encaja como perro de vigilancia; a lo sumo ladrará para anunciar a una visita, pero no desconfía de los extraños.

Es una de las razas juguete más silenciosas, un rasgo que sus dueños agradecen enormemente. No es un perro nervioso ni ladrador compulsivo: su estilo es reposado, dulce y observador. A la vez, es lo bastante inteligente para trabajar la obediencia y, gracias a su temperamento equilibrado, se emplea con éxito como perro de terapia en hospitales y residencias, donde su presencia tranquila hace maravillas.

Conserva, eso sí, los instintos de caza de sus antepasados spaniel, aunque su tamaño y su naturaleza tranquila hacen que rara vez los ponga en práctica. Es un compañero sensible que responde mucho mejor al cariño que a la firmeza, y que devuelve con creces el afecto que recibe.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

King Charles Spaniel sentado, pelaje sedoso
King Charles Spaniel. Foto: Pleple2000, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

Con niños: se une muy bien a ellos y suele ser tolerante, pero no acepta el trato brusco. Es un perro pequeño y delicado, así que la convivencia con niños pequeños debe supervisarse y hay que enseñar a los peques a manejarlo con suavidad.

Con otras mascotas: convive bien con otros perros y animales. Solo hay un matiz: como aún conserva el instinto de caza de sus ancestros, no siempre es amistoso con animales muy pequeños, por lo que conviene hacer presentaciones tranquilas.

En piso: es una elección excelente. Al ser una de las razas toy más silenciosas y de baja energía, se adapta perfectamente a la vida de apartamento. No necesita jardín, solo compañía y paseos.

Ante la soledad: aquí está su punto débil. Prefiere no quedarse solo durante largos periodos. Es un perro de familia, muy apegado, que puede sufrir si pasa demasiadas horas sin nadie. No es la raza ideal para quien está fuera de casa todo el día.

Educación y adiestramiento

El King Charles Spaniel es lo bastante inteligente como para destacar en trabajo de obediencia, y su temperamento estable lo hace muy manejable. La clave con esta raza es el refuerzo positivo: premios, voz suave y paciencia. Es un perro sensible que se apaga con métodos duros y florece con el cariño.

Al ser un perro de compañía tan orientado a las personas, la socialización temprana y una rutina amable dan grandes resultados. Conviene trabajar desde cachorro el quedarse solo en periodos cortos y progresivos, precisamente porque es una raza que lleva mal la soledad. También ayuda acostumbrarlo pronto a la manipulación de orejas, ojos y patas para facilitar el aseo y las revisiones veterinarias de por vida.

Ejercicio y actividad

No es un perro de alta energía, y eso define por completo sus necesidades de ejercicio. Con paseos diarios moderados y algo de juego en casa cubre de sobra su gasto físico. Disfruta más de una siesta en el regazo que de una carrera larga.

Dos avisos importantes. El primero: al ser braquicéfalo (cara chata), tolera mal el calor y el esfuerzo intenso, así que hay que evitar el ejercicio en las horas de más calor y vigilar que no se fatigue ni se ahogue. El segundo: históricamente es una de las razas más propensas a engordar, por lo que un poco de actividad regular y una dieta medida son la mejor defensa contra el sobrepeso.

Cuidados: pelaje e higiene

Retrato de King Charles Spaniel, orejas largas
King Charles Spaniel. Foto: Kjunstorm, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

El King Charles Spaniel luce el pelo largo, sedoso y con abundantes flecos característicos de los spaniel, sobre todo en orejas, patas y cola. Esa melena es preciosa, pero pide un mantenimiento constante: cepillado frecuente para evitar nudos y enredos, especialmente en las zonas de fleco. De hecho, la necesidad de un aseo continuo fue históricamente la principal pega de estos toy spaniels frente a otras razas.

Sus orejas largas y colgantes merecen atención especial: hay que revisarlas y limpiarlas con regularidad para prevenir infecciones. Al tratarse de un perro de cara aplanada, conviene limpiar los pliegues faciales y prestar atención a sus ojos grandes, oscuros y algo salientes, más expuestos a irritaciones. Completan la rutina el corte de uñas y una buena higiene dental, importante en las razas pequeñas.

Alimentación

La alimentación de un King Charles Spaniel debe ajustarse a un perro pequeño, de baja energía y con una marcada tendencia al sobrepeso. La palabra clave es moderación: raciones medidas de un alimento completo y de calidad, adaptado a su tamaño y a su edad, y mucho cuidado con los premios y las sobras de mesa.

Repartir la comida en dos tomas diarias, controlar el peso con regularidad y ajustar la cantidad a su actividad real ayudan a mantenerlo en forma. Un King Charles con sobrepeso sufre más de sus problemas cardíacos y articulares, así que vigilar la báscula es una de las mejores cosas que puedes hacer por su salud. Ante cualquier duda sobre cantidades o dieta, lo mejor es consultar con el veterinario.

Salud y esperanza de vida

La esperanza de vida media del King Charles Spaniel es de 10 a 12 años. Es una raza que, en condiciones normales, puede reproducirse de forma natural, pero que arrastra varios problemas de salud propios de su morfología braquicéfala y de su pequeño tamaño. La investigación específica sobre la raza ha sido limitada, aunque se han recogido datos en estudios internacionales.

Problemas oculares: es uno de sus puntos delicados. Se asocian a la raza cataratas, distrofia corneal, distiquiasis (pestañas o pelos extra que irritan el ojo, con riesgo aumentado respecto a otras razas), entropión, microftalmia, drusas del disco óptico y queratitis. La edad de aparición varía, desde los seis meses en las cataratas hasta los dos-cinco años en la distrofia corneal.

Problemas cardíacos: destaca la enfermedad de la válvula mitral, una afección frecuente en razas pequeñas y toy. Por eso son fundamentales las revisiones cardiológicas periódicas a lo largo de su vida.

Otros: como braquicéfalo, puede presentar trastornos del sistema respiratorio, además de enfermedades endocrinas y metabólicas comunes a las razas pequeñas. También se ha señalado la siringomielia dentro del grupo King Charles/Cavalier. La mejor prevención es acudir a criadores responsables, hacer controles veterinarios regulares y mantener a tu perro en un peso saludable.

Aspecto físico

El King Charles Spaniel es un perro pequeño y compacto. Mide de media entre 23 y 28 cm a la cruz (9 a 11 pulgadas) y pesa alrededor de 3,6 a 6,4 kg (8 a 14 libras). Su cabeza es abombada, con el hocico muy corto, ojos grandes y oscuros, y una línea de piel negra alrededor de la boca. Luce las orejas largas y colgantes típicas del spaniel.

Su manto largo y sedoso se presenta en cuatro variedades de color, reflejo de las cuatro razas antiguas que se fundieron en la actual:

  • King Charles: negro y fuego (negro con marcas caoba/fuego en cara, patas, pecho y bajo la cola).
  • Prince Charles: tricolor, mayormente blanco con manchas negras y marcas fuego.
  • Blenheim: blanco con manchas rojas y, idealmente, una mancha roja característica en el centro del cráneo.
  • Ruby: de un solo color, rojo intenso uniforme.

La cola se ha recortado tradicionalmente, práctica hoy ilegal en el Reino Unido y otros países europeos desde 2006. La FCI clasifica al King Charles Spaniel dentro de la sección de los English Toy Spaniel, en el Grupo 9 (perros de compañía), junto al Cavalier King Charles Spaniel.

Origen e historia

Los antepasados de estos pequeños spaniel se cree que llegaron a Europa desde Asia Oriental, posiblemente a través de las rutas comerciales, y aparecen en pinturas europeas ya en el siglo XVI: los primeros toy spaniels rojos y blancos figuran en obras de Tiziano, como la Venus de Urbino (1538). En la corte inglesa se documentan en tiempos de la reina María I (1553-1558), pero fue el rey Carlos II (que reinó de 1660 a 1685) quien los hizo célebres: adoraba a estos perros, que le acompañaban a todas partes, incluso durante actos de Estado, y de ahí procede su nombre.

El King Charles Spaniel moderno es fruto del cruce de aquellos spaniel históricos con razas de Asia Oriental —como el Chin japonés, el Pekinés y el Carlino (Pug)— a comienzos del siglo XIX, cruces buscados sobre todo para acortar el hocico según la moda de la época. También lo poseyeron figuras como la reina Victoria (con su perro Dash) y la gran duquesa Anastasia de Rusia.

En 1903, el Kennel Club británico intentó unir cuatro variedades toy —King Charles (negro y fuego), Prince Charles (tricolor), Blenheim y Ruby— bajo un mismo nombre. Hubo polémica, resuelta por la intervención del rey Eduardo VII, que dejó claro su preferencia por el nombre “King Charles Spaniel”. En 1904 el American Kennel Club hizo lo propio, agrupándolas como English Toy Spaniel. En el siglo XX surgieron intentos de recuperar el tipo antiguo de la época de Carlos II: uno fracasó (el Toy Trawler Spaniel) y otro triunfó, dando origen al hoy popularísimo Cavalier King Charles Spaniel.

Curiosidades

  • Toma su nombre de Carlos II de Inglaterra. El diarista Samuel Pepys llegó a criticar al rey por “jugar con su perro todo el rato y no atender los asuntos” durante una reunión del consejo.
  • La variedad Blenheim debe su nombre al palacio de Blenheim, residencia del duque de Marlborough, criador de estos pequeños spaniel.
  • En el siglo XVI a las damas les gustaba llevar estos spaniel como perros de regazo: se les llamaba “Comforters” y se creía que tenían poder para aliviar dolencias de estómago aplicándolos como una cataplasma viva.
  • La gran duquesa Anastasia de Rusia tenía un King Charles Spaniel; su cadáver fue hallado junto al lugar donde fueron ejecutados los Romanov en 1918.
  • Es una raza mucho menos común que el Cavalier: en 2003 el Kennel Club lo declaró “raza nativa vulnerable” para promover su cría.
  • La reina Isabel II, célebre por sus corgis, también tuvo King Charles Spaniels.

Si te atrae el King Charles Spaniel, quizá te interesen otras razas de compañía y toy con las que comparte carácter o parentesco: su pariente cercano el Cocker Spaniel, el elegante y aterciopelado Shih Tzu, el diminuto y peludo Yorkshire Terrier o el simpático y braquicéfalo Pug, uno de los ancestros que ayudaron a moldear su cara chata.

Preguntas frecuentes sobre el King Charles Spaniel

¿El King Charles Spaniel y el Cavalier King Charles Spaniel son lo mismo?

No. Son dos razas distintas y separadas. El King Charles Spaniel (también llamado English Toy Spaniel) es más pequeño, con la cabeza abombada, el hocico muy corto y la cara aplanada. El Cavalier King Charles Spaniel es algo más grande, con el cráneo plano y el hocico más largo. El Cavalier nació en el siglo XX a partir de un concurso de 1926 para recuperar el tipo antiguo, y hoy es mucho más popular que el King Charles.

¿Es un buen perro para pisos?

Sí, es de las razas toy más adecuadas para vivir en piso. Es una de las razas juguete más tranquilas y silenciosas, de baja energía y muy casera. Le basta con paseos cortos y compañía. Lo que peor lleva es quedarse solo muchas horas: prefiere estar con su familia.

¿Cuánto vive un King Charles Spaniel?

Su esperanza de vida media es de unos 10 a 12 años. Es una raza braquicéfala (cara chata) y de tamaño pequeño, con predisposición a problemas cardíacos y oculares, por lo que unos buenos controles veterinarios y un peso saludable ayudan a que llegue bien a la vejez.

¿Es bueno con los niños y otras mascotas?

Se une muy bien a los niños y suele ser tolerante con ellos, pero no acepta el trato brusco, así que conviene supervisar a los más pequeños. Con otras mascotas convive bien, aunque conserva el instinto de caza de sus antepasados y no siempre es amistoso con animales muy pequeños.

¿Sirve como perro guardián?

No es su fuerte. Es tan amistoso que no funciona como perro de guarda, aunque puede ladrar para avisar de la llegada de una visita. Su vocación es la de perro de compañía y de regazo, no la de vigilante.

¿Necesita mucho ejercicio?

No. Es un perro de baja energía que se conforma con paseos diarios moderados y algo de juego en casa. Conserva instintos de caza, pero no muestra un nivel de actividad alto. Ojo con el sobrepeso: históricamente se le considera una raza propensa a engordar.

¿Cómo hay que cuidar su pelaje?

Tiene el pelo largo y sedoso con flecos en orejas, patas y cola, que requiere cepillado frecuente para evitar nudos. Sus orejas largas y colgantes hay que revisarlas y mantenerlas limpias. Al ser de cara chata, conviene limpiar los pliegues faciales y vigilar los ojos, grandes y algo salientes.

¿De dónde viene el nombre King Charles Spaniel?

Del rey Carlos II de Inglaterra (Charles II), que reinó de 1660 a 1685 y era gran aficionado a estos pequeños spaniels, que le acompañaban por todas partes, incluso en el palacio de Whitehall. En 1903 el Kennel Club británico unió cuatro variedades toy (King Charles, Prince Charles, Blenheim y Ruby) bajo este único nombre, a instancias del rey Eduardo VII.