Shih Tzu, perro de raza

Shih Tzu

El Shih Tzu es un perro de compañía pequeño, cariñoso y sociable, ideal para piso. Descubre su carácter, cuidados del pelaje, salud, historia y consejos.

OrigenTíbet (China)
Grupo FCIGrupo 9 - Perros de compañía (Sección 5, razas tibetanas)
TamañoPequeño
AlturaHasta 27 cm
Peso4-7,5 kg
Esperanza de vida11-16 años
EnergíaBaja
PelajeLargo, suave y de doble capa; admite casi cualquier color
Función originalPerro de compañía y de regazo
Cariu00f1osoSociableLealAlertaTestarudo

El Shih Tzu es un perro pequeño de compañía nacido entre los palacios del Tíbet y la corte imperial china, criado durante siglos con un único objetivo: ser un compañero de regazo cariñoso y digno. Con su melena larga, su cara achatada de “perro león” y su carácter sociable, el Shih Tzu se ha convertido en una de las razas de compañía más queridas del mundo. Si buscas un perro tranquilo, apegado a la familia y adaptado a la vida en piso, esta raza tiene muchas papeletas para enamorarte.

¿Es el Shih Tzu para ti?

Shih Tzu adulto bien acicalado mostrando su pelaje largo y su cara de leon
Shih Tzu. Foto: Marcelo RosaMelo, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Shih Tzu es un perro de compañía por excelencia: prioriza la cercanía con su gente por encima de cualquier otra cosa. No es un perro deportista ni un guardián de patio, sino un compañero de sofá que quiere estar contigo. Antes de decidirte, conviene tener claro qué te aporta y qué exige a cambio.

A favor

  • Tamaño pequeño, perfecto para piso y ciudad.
  • Carácter cariñoso, sociable y poco ladrador.
  • Necesita poco ejercicio: le bastan paseos cortos.
  • Suelta muy poco pelo y se considera de baja descamación.
  • Se adapta bien a personas mayores y a familias.

A tener en cuenta

  • El pelaje exige cepillado casi diario para evitar nudos.
  • Su cara chata (braquicefalia) lo hace sensible al calor.
  • Propenso a problemas oculares y de oídos.
  • Lleva mal la soledad prolongada: es muy apegado.
  • El control de esfínteres puede costarle más que a otras razas.

Carácter y temperamento

El Shih Tzu tiene fama de ser uno de los perros de compañía más equilibrados y afables. Es leal, cariñoso y sociable, y casi siempre está pendiente de lo que ocurre a su alrededor. A diferencia de su pariente el Lhasa Apso, que fue criado como perro centinela y tiende a desconfiar de los desconocidos, el Shih Tzu suele recibir a las visitas con interés y buena predisposición. Esa sociabilidad es precisamente lo que lo ha convertido en un compañero ideal de hogar.

Aun así, conserva un toque de alerta: avisa cuando llega alguien y, pese a no haber sido criado específicamente para ello, hace de pequeño perro guardián que detecta novedades. Es un perro despierto, observador y con una personalidad marcada, a veces algo cabezota, que combina la dignidad heredada de sus orígenes palaciegos con un evidente gusto por los mimos. Quien convive con un Shih Tzu suele describirlo como un perro alegre, apegado y con cierto aire de “pequeño rey” que camina con una arrogancia muy característica.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

  • Con niños: es paciente y cariñoso, una buena opción para familias. Por su tamaño reducido y sus ojos grandes y prominentes, conviene supervisar el juego con niños pequeños para evitar caídas o golpes accidentales en la cara.
  • Con otras mascotas: su carácter sociable hace que suela llevarse bien con otros perros y con gatos, sobre todo si se socializa desde cachorro.
  • En piso: es uno de los perros de interior más adaptados que existen. No necesita jardín y su nivel de actividad encaja perfectamente en un apartamento.
  • Ante la soledad: es su punto débil. El Shih Tzu está hecho para acompañar y puede sufrir si pasa muchas horas solo a diario. Si trabajas fuera todo el día, valora rutinas, compañía o un segundo perro.

Educación y adiestramiento

El Shih Tzu es inteligente y quiere agradar, pero también tiene una vena testaruda que conviene no subestimar. Responde muy bien al refuerzo positivo (premios, caricias, voz amable) y francamente mal a los métodos duros, que solo consiguen que se cierre en banda. La clave está en la constancia, las sesiones cortas y la paciencia.

El aspecto que más suele costar es el control de esfínteres: muchos Shih Tzu tardan en aprender dónde hacer sus necesidades, así que toca ser sistemático con las rutinas y celebrar cada acierto. La socialización temprana —exponerlo de cachorro a personas, ruidos, otros perros y situaciones variadas— es fundamental para que su sociabilidad natural se desarrolle sin miedos ni manías. Por su carácter dócil, es un perro perfectamente apto para dueños primerizos siempre que entiendan que detrás de esa carita hay un perro listo que pone a prueba los límites.

Ejercicio y actividad

Shih Tzu paseando al aire libre
Shih Tzu. Foto: H.A.W.C 101, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Shih Tzu tiene unas necesidades de ejercicio modestas. Con un par de paseos cortos al día y algún rato de juego en casa cubre de sobra su gasto de energía. No es un perro pensado para correr largas distancias ni para acompañar a un corredor: su anatomía y su cara chata lo desaconsejan.

Precisamente por su braquicefalia (el hocico corto), hay que tener especial cuidado con el calor y el esfuerzo intenso. Estos perros disipan mal el calor y son propensos al golpe de calor, así que en verano lo ideal es pasearlo en las horas frescas y evitar el ejercicio bajo el sol. Dicho esto, sí necesita salir a diario: el paseo no es solo ejercicio, también es estimulación mental y social que lo mantiene equilibrado y feliz.

Cuidados: pelaje e higiene

Shih Tzu con el pelo largo cubriendo los ojos, que conviene recoger en un mono
Shih Tzu. Foto: Mandoo1234, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El pelaje es, sin duda, el capítulo más exigente de esta raza. El Shih Tzu luce un manto largo, suave y de doble capa que se enreda y apelmaza con facilidad si no se cepilla cada dos o tres días (idealmente a diario si lo llevas con el pelo largo). Sin ese mantenimiento, aparecen nudos dolorosos que terminan obligando a rapar al perro.

Muchos propietarios optan por un corte de pelo corto tipo “cachorro”, mucho más cómodo de mantener que el manto largo de exposición. Si dejas el pelo largo, conviene recogerle el flequillo en un moño o coletita para que el pelo no le caiga sobre los ojos y se los irrite. Más allá del cepillado, los cuidados clave son:

  • Ojos: limpieza frecuente de la zona, porque la raza es propensa al lagrimeo y a las manchas alrededor de los ojos.
  • Oídos: revisión y limpieza periódica, e incluso arrancado del pelo que les crece dentro del conducto, para prevenir las infecciones de oído tan habituales en la raza.
  • Pliegues faciales y hocico: mantenerlos secos y limpios.
  • Baños, uñas y dientes: baño cada pocas semanas, corte de uñas regular e higiene dental rutinaria.

Como nota positiva, el Shih Tzu suelta muy poco pelo y se considera una raza de baja descamación, lo que la hace algo más llevadera para personas sensibles, aunque ningún perro es realmente hipoalergénico al 100 %.

Alimentación

Al ser un perro pequeño, el Shih Tzu necesita raciones modestas, pero de calidad. Lo recomendable es un alimento completo y equilibrado adecuado a su tamaño, edad y nivel de actividad, repartido en dos tomas diarias para favorecer la digestión. Conviene controlar bien las cantidades y limitar los premios, porque es una raza que gana peso con facilidad y el sobrepeso agrava sus problemas articulares y, sobre todo, respiratorios.

Por su cara chata y su mordida prognática (el maxilar inferior sobresale), algunos ejemplares comen de forma algo aparatosa; un comedero a la altura adecuada y un pienso de tamaño de croqueta apropiado ayudan. Ten siempre agua fresca disponible y consulta con tu veterinario la dieta concreta, especialmente si el perro tiene tendencia a las manchas de lágrima o a problemas digestivos.

Salud y esperanza de vida

La esperanza de vida del Shih Tzu es notable: distintos estudios la sitúan aproximadamente entre los 11 y los 16 años, con una media en torno a los 12-13 años en el Reino Unido y cifras de hasta 15 años en estudios japoneses. Es, por tanto, un perro de vida larga si se le cuida bien.

Como raza, arrastra algunos problemas de salud que conviene conocer, muchos relacionados con su morfología:

  • Braquicefalia: su hocico corto puede provocar dificultades respiratorias (síndrome braquicefálico), ronquidos, intolerancia al ejercicio intenso y mayor riesgo de golpe de calor.
  • Problemas oculares: los ojos grandes y prominentes son vulnerables a úlceras, cataratas, lagrimeo excesivo (epífora) y, con la edad, glaucoma.
  • Infecciones de oído: muy frecuentes por el pelo que crece dentro del conducto auditivo.
  • Corazón: como otros perros pequeños, tiene predisposición a la enfermedad de la válvula mitral.
  • Otros: se han descrito problemas hepáticos y de articulaciones, agravados por el sobrepeso.

La mejor prevención pasa por elegir un criador responsable que evite la cría extrema de cara muy chata, mantener revisiones veterinarias periódicas, vigilar el peso y cuidar a diario ojos, oídos y pliegues.

Aspecto físico

El Shih Tzu es un perro pequeño y robusto, algo más largo que alto. No suele superar los 27 centímetros a la cruz y su peso ideal ronda los 4 a 7,5 kilos. Su cabeza es redondeada, con un hocico corto, ojos grandes, oscuros y muy expresivos, y unas orejas grandes y colgantes cubiertas de tanto pelo que parecen fundirse con la melena del cuello.

Su rasgo más distintivo es, claro, el manto: largo, denso y de doble capa, que cae a ambos lados del cuerpo y, en los ejemplares de exposición, llega casi al suelo. La cola, también muy poblada, se enrosca con elegancia sobre el lomo. El estándar exige la mordida prognática (el inferior por delante del superior) y admite prácticamente cualquier color, aunque son muy frecuentes el blanco combinado con tonos dorados, grises o marrones. Los chinos describían su cabeza como “cabeza de león” o “cabeza de búho”, una buena imagen para ese conjunto de pelo, ojos grandes y expresión amable que define a la raza.

Origen e historia

El origen del Shih Tzu se sitúa en el Tíbet, y la teoría más aceptada es que surgió del cruce entre el Lhasa Apso y el Pekinés. La raza está estrechamente ligada a la cultura budista y a la simbología del león: de hecho, “Shih Tzu” procede de la palabra china para “león” (狮子, shīzi), porque estos perros se criaron para parecerse a los leones tal y como los representa el arte oriental. No es casualidad que se le apode “perro león”.

Durante siglos fue un tesoro de la realeza china. Era especialmente apreciado en la dinastía Ming, y la emperatriz viuda Cixi llegó a desarrollar un programa dedicado a su cría a finales del siglo XIX, manteniendo más de un centenar de ejemplares con cuidadores especializados. Los perros eran tan valorados que los chinos se negaban durante años a venderlos, cederlos o regalarlos.

La raza llegó a Europa (Inglaterra y Noruega) entre las décadas de 1920 y 1930; Lady Brownrigg trajo los dos primeros ejemplares a Inglaterra en 1928. El primer estándar europeo se redactó en 1935 y en 1934 se fundó el Shih Tzu Club de Inglaterra. Tras la Revolución Comunista china de 1949, los Shih Tzu fueron eliminados en su país de origen por su asociación con la riqueza, de modo que todos los ejemplares actuales descienden de apenas trece perros importados a Inglaterra y Escandinavia entre 1928 y 1952. Llegó a Estados Unidos de la mano de militares que regresaban de Europa y Asia, y el American Kennel Club lo reconoció en 1969 dentro del Grupo Toy. Hoy la FCI lo encuadra en el Grupo 9 (perros de compañía), sección 5 de razas tibetanas.

Curiosidades

  • Su nombre significa “león” en chino, y de ahí su apodo de “perro león”.
  • En la Inglaterra de los años 30 se le conoció también como “perro crisantemo”, por cómo le crece el pelo de la cara en todas direcciones, como los pétalos de esa flor.
  • Muchos ejemplares lucen una mancha blanca en lo alto de la cabeza que la tradición budista llama la “estrella de Buda”.
  • Toda la población actual de la raza desciende de solo trece perros: estuvo a un paso de desaparecer.
  • Está vinculado a los famosos “perros Fu” o leones guardianes de piedra que custodian templos y palacios en Asia.
  • En Israel llegó a ser la raza más popular en 2019, y durante años ha figurado entre las favoritas en Estados Unidos.

Si te atrae el Shih Tzu, seguramente te interesen otras razas de compañía con las que comparte familia o tamaño. Echa un vistazo al Lhasa Apso, su pariente tibetano más cercano; al Pekinés, que figura entre sus ancestros; al elegante Bichón Maltés; o al alegre Bichón Frisé. Todos comparten ese espíritu de perro faldero cariñoso y adaptado a la vida en casa.

Preguntas frecuentes sobre el Shih Tzu

¿El Shih Tzu suelta mucho pelo?

No. El Shih Tzu suelta muy poco pelo y se considera una raza de baja descamación. A cambio, su manto largo necesita cepillado casi diario para evitar nudos. Ningún perro es 100 % hipoalergénico, pero esta raza suele tolerarse mejor que otras.

¿Cuánto vive un Shih Tzu?

Es un perro longevo. Los estudios sitúan su esperanza de vida aproximadamente entre los 11 y los 16 años, con una media en torno a los 12-13 años y cifras de hasta 15 en algunos estudios. Una buena alimentación, control del peso y revisiones veterinarias ayudan a alargar su vida.

¿El Shih Tzu es bueno con los niños?

Sí. Es cariñoso, paciente y sociable, una buena opción para familias. Por su tamaño pequeño y sus ojos prominentes conviene supervisar el juego con niños muy pequeños para evitar golpes o caídas.

¿Cuánto ejercicio necesita un Shih Tzu?

Poco. Le bastan un par de paseos cortos diarios y algo de juego en casa. Por su cara chata, hay que evitar el ejercicio intenso y el calor, ya que es propenso al golpe de calor.

¿Puede vivir en un piso?

Perfectamente. Es uno de los perros de compañía mejor adaptados a la vida en piso y ciudad. No necesita jardín y su nivel de actividad encaja en un apartamento, siempre que salga a pasear a diario.

¿Es difícil de educar?

Es inteligente y quiere agradar, pero tiene un punto testarudo. Funciona muy bien con refuerzo positivo, sesiones cortas y constancia. Lo que más suele costar es el control de esfínteres, así que conviene ser sistemático con las rutinas.

¿Qué problemas de salud tiene el Shih Tzu?

Los más comunes derivan de su morfología: dificultades respiratorias por braquicefalia, problemas oculares (úlceras, cataratas, lagrimeo), infecciones de oído y predisposición a la enfermedad de la válvula mitral. Elegir un criador responsable y cuidar ojos y oídos a diario es clave.

¿Cuánto mide y pesa un Shih Tzu?

Es un perro pequeño: no suele superar los 27 cm a la cruz y su peso ideal ronda los 4 a 7,5 kg. Es algo más largo que alto y de constitución robusta pese a su tamaño.

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