Mastiff, perro de raza

Mastiff

El Mastín Inglés, el perro más grande del mundo: carácter noble y tranquilo, cuidados, salud, tamaño, alimentación e historia de este gigante británico.

OrigenReino Unido (Gran Bretaña)
Grupo FCIGrupo 2 — Molosos tipo dogo
TamañoGigante
Altura70-77 cm (machos desde ~76 cm; hembras desde ~70 cm)
Peso70-100 kg (media ~80-85 kg; los machos, más pesados)
Esperanza de vida7-10 años
EnergíaBaja
PelajeCorto y pegado; leonado, albaricoque o atigrado, siempre con máscara negra
Función originalPerro de guarda y protección (originalmente de guerra y presa)
NobleTranquiloCariu00f1osoProtectorLeal

El Mastín Inglés (English Mastiff, o simplemente Mastiff) es uno de los perros más imponentes que existen: la raza doméstica de mayor masa corporal del planeta. Originario de Gran Bretaña, une un tamaño colosal con un carácter sereno, noble y enormemente apegado a su familia. Tras su aspecto intimidante se esconde un gigante tranquilo, paciente con los niños y vigilante sin necesidad de ser agresivo.

¿Es el Mastín Inglés para ti?

El Mastín Inglés no es un perro para cualquier hogar. Su carácter es maravilloso, pero su tamaño, sus babas y sus necesidades especiales lo convierten en una raza para gente preparada. Antes de enamorarte de un cachorro, mira con sinceridad esta lista.

A favor

  • Carácter tranquilo, equilibrado y muy cariñoso con su familia.
  • Guardián disuasorio de primer nivel solo por su presencia.
  • Paciente y tolerante con los niños de la casa.
  • Necesita menos ejercicio intenso del que sugiere su tamaño.
  • Pelo corto, de mantenimiento sencillo.
  • Lealtad y apego enormes; quiere estar con su gente.

A tener en cuenta

  • Fuerza y tamaño descomunales: ingobernable si no se educa de cachorro.
  • Babea y suele roncar; no es un perro “limpio”.
  • Vida corta para lo que nos gustaría: en torno a 7-10 años.
  • Predisposición a displasia de cadera y a torsión gástrica.
  • Crecimiento delicado: hay que dosificar el ejercicio los 2 primeros años.
  • Coste alto en comida, veterinario y espacio en casa.

Carácter y temperamento

Si una palabra define al Mastín Inglés es nobleza. Ya en 1800 el naturalista Sydenham Edwards escribió que “lo que el león es al gato, el mastín lo es al perro”: el más noble de la familia. Es un animal de aplomo y dignidad, tranquilo y profundamente afectuoso con los suyos, que rara vez pierde la calma.

Esa serenidad convive con un fortísimo instinto protector. No es un perro ladrador ni nervioso, pero está siempre atento a lo que ocurre en su territorio. Ante un extraño, lo típico no es atacar, sino interponerse con calma entre su familia y el visitante y esperar a leer la situación; si percibe que la persona es bienvenida, se relaja. Su valor es proverbial, pero va siempre acompañado de temple, no de agresividad gratuita.

Conviene saber que no es de las razas más “listas” en el sentido de obediencia rápida: puede ser algo tozudo y lento de reacciones, y aprende a su ritmo. Es, además, un perro sensible que no encaja bien la dureza. Quien busque un compañero servil y obediente al instante quizá se frustre; quien busque un gigante leal, equilibrado y de presencia tranquilizadora, ha encontrado su raza.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

  • Con niños: es paciente y cariñoso con los pequeños de la familia. El riesgo no es su carácter, sino su volumen: un ejemplar de 80 kg puede derribar sin querer a un niño durante el juego, así que la supervisión es obligada.
  • Con otras mascotas: bien socializado desde cachorro suele ser tolerante y conviven sin problemas. Entre machos adultos sin castrar puede aparecer cierta rivalidad, como en muchos molosos.
  • En piso: de adulto es tranquilo y sedentario en casa, así que puede adaptarse a un piso si recibe sus paseos. Aun así, está más cómodo con espacio; los entornos con jardín o de campo le sientan especialmente bien.
  • Ante la soledad: es un perro muy apegado que necesita a su familia. No lleva bien pasar muchas horas solo y agradece formar parte del día a día de la casa.

Educación y adiestramiento

La educación de un Mastín Inglés es, sobre todo, una cuestión de seguridad. Un cachorro travieso resulta adorable; ese mismo perro pesando 80 kg y sin modales es ingobernable. Por eso todo empieza pronto: socialización temprana con personas, ruidos, otros perros y situaciones, y modales básicos (andar con correa sin tirar, sentarse, acudir a la llamada) desde los primeros meses.

Funciona muy bien con refuerzo positivo, firmeza tranquila y, sobre todo, mucha constancia. Es un perro sensible: los métodos duros o los gritos lo bloquean en lugar de enseñarle. Como no es el más rápido aprendiendo, conviene armarse de paciencia, sesiones cortas y repetición amable. Un liderazgo sereno y coherente le da seguridad; las normas claras desde cachorro evitan problemas cuando alcance su tamaño definitivo.

Ejercicio y actividad

Aquí muchos se sorprenden: para ser un coloso, el Mastín Inglés tiene unas necesidades de ejercicio moderadas. Uno o dos paseos diarios y algo de actividad tranquila bastan para mantenerlo en forma y de buen humor. Es un perro de baja energía que disfruta más de la compañía que de las maratones.

Hay dos reglas de oro. La primera: durante sus dos primeros años no se le debe someter a carreras largas, saltos ni ejercicio intenso, para no dañar las placas de crecimiento de unas articulaciones que sostienen muchísimo peso. La segunda: cuidado con el calor. Su hocico corto y su corpulencia lo hacen sensible a las altas temperaturas, así que mejor pasear a horas frescas. El ejercicio regular y suave, eso sí, debe mantenerse toda la vida para evitar el sobrepeso y la pereza.

Cuidados: pelaje e higiene

El pelo del Mastín Inglés es corto y pegado al cuerpo, así que su mantenimiento es de los más sencillos: un cepillado semanal basta para retirar el pelo muerto, con alguna muda estacional más abundante. Lo que de verdad da trabajo es lo demás.

  • Babas y belfos: conviene limpiarle la cara y los labios con frecuencia, sobre todo tras comer o beber.
  • Pliegues y máscara: revisar y secar los pliegues del rostro para evitar irritaciones e infecciones de piel.
  • Orejas, ojos y uñas: limpieza y revisión periódicas; las uñas, recortadas para que no le molesten al andar.
  • Cama firme y acolchada: una superficie blanda para dormir previene callosidades, higromas (inflamaciones en codos) y problemas articulares por el peso.

Alimentación

Alimentar a un gigante tiene su ciencia. Necesita un pienso o dieta de calidad formulada para razas grandes o gigantes, con un equilibrio cuidado de proteína, calcio y energía. En el cachorro esto es crítico: un crecimiento demasiado rápido carga las articulaciones, así que conviene no excederse con las calorías ni con los suplementos sin criterio veterinario.

Un punto clave de salud: reparte la comida en dos o tres tomas al día en lugar de una sola grande. Una única comida abundante aumenta el riesgo de torsión gástrica, una urgencia vital en razas de pecho profundo como esta. Conviene además evitar el ejercicio justo antes y después de comer. Y, por encima de todo, controlar el peso: la obesidad multiplica el desgaste de unas articulaciones que ya soportan mucho.

Salud y esperanza de vida

La esperanza de vida del Mastín Inglés es corta, como en casi todas las razas gigantes: un estudio británico la situó en torno a los 9 años, y la mayoría de fuentes manejan un rango aproximado de 7 a 10 años. Cuidar su crecimiento, su peso y su dieta es la mejor inversión en longevidad.

Entre los problemas de salud más importantes destacan la displasia de cadera (y de codo) y la torsión gástrica. También aparecen con cierta frecuencia la obesidad, el osteosarcoma y la cistinuria. De forma más ocasional se describen cardiomiopatía, alergias, hiperplasia vaginal, rotura del ligamento cruzado, hipotiroidismo, osteocondritis (OCD), entropión, atrofia progresiva de retina (PRA) y membranas pupilares persistentes.

Por eso, al comprar un cachorro de criador responsable, los expertos recomiendan pedir las pruebas de los reproductores: radiografías de caderas y codos, control de tiroides y test de ADN para la atrofia progresiva de retina. Una cama blanda, el control del peso y evitar el ejercicio brusco en el perro joven completan la prevención.

Aspecto físico

El Mastín Inglés impresiona desde cualquier ángulo. Es un perro de construcción poderosa, corpulento, de cráneo ancho y una cabeza enorme de aspecto casi cuadrado. El cuerpo es masivo, con gran anchura y profundidad, especialmente entre las patas delanteras, que quedan muy separadas; su longitud es mayor que la altura a la cruz. Es la raza canina de mayor masa que existe.

Los estándares no fijan medidas exactas, pero la altura a la cruz ronda los 70-77 cm (los machos a partir de unos 76 cm y las hembras desde unos 70 cm), con pesos que se mueven habitualmente entre los 70 y los 100 kg, y una media en torno a 80-85 kg; los machos son claramente más pesados.

El pelo es corto y pegado al cuerpo. En cuanto al color, el estándar admite el leonado (fawn), el albaricoque (apricot) y el leonado plateado, además del atigrado (brindle) sobre esas bases. Haya el color que haya, hay un rasgo invariable: la máscara negra en el hocico, las orejas y alrededor de los ojos, una de las señas de identidad de la raza.

Origen e historia

El Mastín Inglés es una raza británica de tipo moloso con raíces muy antiguas. Se considera descendiente del Alano (Alaunt) y del Pugnax Britanniae, el temible perro de guerra que los romanos encontraron al invadir Britania, con una aportación significativa del Mastín Alpino ya en el siglo XIX. Julio César dejó constancia de estos perros hacia el 55 a. C., y muchos fueron llevados a Roma para combatir en las arenas contra toros, osos, leones y otros perros.

Durante siglos, estos molosos sirvieron como guardianes de fincas y rebaños, guardaespaldas y perros de los deportes sangrientos de la época. Una historia célebre cuenta cómo, en la batalla de Agincourt (1415), el mastín de Sir Peers Legh protegió a su amo herido durante horas; aquel perro, de vuelta en Inglaterra, dio origen a la famosa estirpe de Lyme Hall, que siglos después sería clave en la raza moderna.

La prohibición de los combates de animales con la Cruelty to Animals Act de 1835 cambió el rumbo de la raza. A lo largo del siglo XIX, criadores como J. W. Thompson y T. V. H. Lukey iniciaron una cría sistemática que fijó el tipo moderno hacia la década de 1880. Las dos guerras mundiales, con el racionamiento de carne, estuvieron a punto de extinguir la raza en Gran Bretaña; se reconstruyó gracias a importaciones desde Estados Unidos y Canadá. El AKC la reconoció en 1885 y hoy está presente en todo el mundo, aunque en su país de origen sigue considerándose una raza vulnerable: en 2020 solo se registraron 104 nacimientos en el Reino Unido. En la FCI se clasifica dentro del Grupo 2 (molosos de tipo dogo).

Curiosidades

  • Es el perro doméstico de mayor masa corporal del mundo: de media pesa hasta unos 50 kg más que un lobo.
  • El ejemplar Zorba (Aicama Zorba of La Susa) figura como el perro más pesado y largo jamás registrado: 155,6 kg y 2,51 m de la nariz a la cola, según el Guinness de 1989.
  • Hay indicios de que un mastín llegó a América a bordo del Mayflower en 1620.
  • El “Crown Prince” del siglo XIX, progenitor de la raza moderna, perteneció al psiquiatra L. Forbes Winslow, uno de los nombres que se barajaron en torno al caso de Jack el Destripador.
  • Ha contribuido al origen de numerosas razas “tipo mastín” repartidas por el mundo.
  • Los perros del presidente argentino Javier Milei (Conan, Murray, Milton, Robert y Lucas) son mastines ingleses.
  • Existen ejemplares de pelo largo, llamados “Fluffies”, debidos a un gen recesivo.
  • Aparece en la literatura: el mastín Carlo es uno de los protagonistas caninos del relato de Sherlock Holmes “El misterio de Copper Beeches”.

Si te atrae el carácter de los grandes molosos, te interesará comparar al Mastín Inglés con razas de su misma familia y aire imponente: el Bullmastiff, su pariente más directo y algo más manejable; el Mastín Napolitano, otro coloso de pliegues marcados; el Dogo de Burdeos, guardián francés de gran cabeza; y el San Bernardo, el gigante bonachón por excelencia.

Preguntas frecuentes sobre el Mastín Inglés

¿Cuánto pesa un Mastín Inglés?

Es la raza de perro de mayor masa corporal del mundo. Los machos suelen rondar los 80-100 kg y las hembras algo menos, aunque hay ejemplares que superan ampliamente esas cifras. La media de la raza se sitúa en torno a los 80-85 kg, muy por encima del peso de un lobo adulto.

¿Cuánto vive un Mastín Inglés?

Como casi todas las razas gigantes, su esperanza de vida es corta. Un estudio británico situó la media en unos 9 años, y la mayoría de fuentes manejan un rango aproximado de 7 a 10 años. Una dieta adecuada, el control del peso y un crecimiento bien gestionado ayudan a alargar y mejorar su vida.

¿El Mastín Inglés es un perro agresivo o peligroso?

No es un perro de carácter agresivo. El estándar y la tradición describen un temperamento noble, sereno y cariñoso. Es un guardián natural que disuade por su tamaño y su presencia más que por morder: cuando entra un desconocido suele colocarse entre su familia y el visitante y esperar. Bien socializado y educado, es un gigante tranquilo; eso sí, por su fuerza descomunal necesita un manejo sensato.

¿Es buena raza para tener con niños?

Sí, es conocido por su paciencia y su afecto con los niños de la familia. El principal cuidado no es el carácter, sino el tamaño: un perro de 80 kg puede tirar al suelo sin querer a un niño pequeño durante el juego. Por eso conviene supervisar la convivencia y enseñar a los niños a tratarlo con respeto.

¿Cuánto ejercicio necesita?

Menos de lo que su tamaño sugiere. Le bastan uno o dos paseos diarios y algo de actividad moderada. Es muy importante NO someterlo a carreras ni ejercicio intenso durante sus dos primeros años para no dañar las placas de crecimiento de sus articulaciones, y evitar el calor por su hocico corto.

¿Babea mucho el Mastín Inglés?

Sí. Por la forma de sus belfos es un perro que babea, sobre todo después de beber, comer o con el calor, y muchos roncan. No es una raza para quien busque un perro especialmente "limpio"; conviene tener un trapo a mano y limpiarle la cara con regularidad.

¿Puede vivir en un piso?

Puede adaptarse a un piso si se le da el ejercicio y los paseos que necesita, ya que de adulto es bastante tranquilo en casa. Aun así, por su tamaño está más cómodo en una vivienda con espacio, y entornos suburbanos o rurales le sientan mejor que un piso pequeño.

¿Es fácil de educar?

Es leal y quiere agradar, pero no destaca por su rapidez de aprendizaje y puede mostrarse algo tozudo y lento. Responde bien al refuerzo positivo, la paciencia y la constancia, y mal a los métodos duros. La socialización y los modales básicos deben empezar de cachorro, porque corregir a un adulto de 80 kg ya es otra historia.

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