Catalan Sheepdog, perro de raza

Catalan Sheepdog

El perro de pastor catalán (gos d'atura català) es un perro de pastoreo español inteligente, fiel y resistente. Guía: carácter, cuidados, salud e historia.

OrigenEspaña (Cataluña, Pirineos) y Andorra
Grupo FCIGrupo 1 (perros de pastor y boyeros), sección 1 perros de pastor
TamañoMediano
AlturaMachos 47-55 cm; hembras 45-53 cm
PesoMachos 20-25 kg; hembras 17-21 kg
Esperanza de vida12-14 años
EnergíaAlta
PelajeLargo, liso o ligeramente ondulado, áspero y con abundante subpelo; leonado, arena y gris claro a oscuro
Función originalPerro de pastoreo (conducción y guarda de rebaños en transhumancia)
InteligenteFielResistenteVigilanteActivo

El perro de pastor catalán (gos d’atura català) es uno de los grandes desconocidos entre los perros de pastoreo, y sin embargo reúne casi todo lo que se le pide a un perro de trabajo reconvertido en compañero: inteligencia, resistencia, un carácter fiel y equilibrado, y ese aspecto entrañable de pelo largo y barba que no deja indiferente. Nacido en los Pirineos de Cataluña para conducir rebaños durante la transhumancia, hoy el perro de pastor catalán brilla tanto en el campo como en el deporte canino y en el sofá de una familia activa.

¿Es el perro de pastor catalán para ti?

Antes de enamorarte de su melena, conviene ser honesto contigo mismo: el perro de pastor catalán es un perro de trabajo con mucha energía y cabeza, no un peluche decorativo. Encaja de maravilla con personas y familias activas, pero puede frustrarse en una vida sedentaria. Aquí tienes el resumen sin rodeos.

A favor

  • Muy inteligente y fácil de adiestrar: aprende rápido y disfruta trabajando.
  • Fiel y cariñoso, se apega mucho a su familia.
  • Rústico y resistente, adaptado a climas duros de montaña.
  • Excelente perro de avisos y vigilante natural sin ser agresivo.
  • Tamaño mediano y manejable, versátil para deporte canino.

A tener en cuenta

  • Necesita mucho ejercicio físico y estimulación mental a diario.
  • Su manto largo requiere cepillados frecuentes y se enreda.
  • Tiende a ladrar y a avisar; hay que canalizarlo de cachorro.
  • Reservado con extraños: necesita socialización temprana.
  • Conserva instinto de pastoreo y puede intentar agrupar a niños o mascotas.
Perro de pastor catalán de capa color crema
Perro de pastor catalán. Foto: Yuri (Flickr), CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons

Carácter y temperamento

Si tuviéramos que resumir el carácter del perro de pastor catalán en una palabra, sería equilibrio. Es un perro fiel, cariñoso, obediente y profundamente apegado a su familia, capaz de pasar de la calma absoluta en casa a la concentración total cuando hay una tarea entre manos. Esa doble naturaleza es herencia directa de su pasado como conductor de rebaños: un buen perro de pastoreo debe saber esperar tranquilo durante horas y, al instante siguiente, reaccionar con decisión.

Es notablemente inteligente y siempre está pendiente de lo que ocurre a su alrededor. Con los suyos se muestra dulce y sociable, pero con los desconocidos suele ser reservado y prudente, sin caer en la agresividad. Esa desconfianza medida lo convierte en un excelente perro de aviso: ladra para señalar lo que le parece fuera de lo normal y avisa a la familia, pero no es un guardián de presa ni un perro nervioso. Eso sí, su sensibilidad y su apego hacen que lleve mal la soledad prolongada.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

El perro de pastor catalán es un perro familiar por vocación. Se entiende bien con los niños, con los que suele mostrarse paciente y juguetón, aunque conviene supervisar los juegos porque su instinto de pastoreo puede empujarle a “agrupar” a los más pequeños persiguiéndolos o rodeándolos. Es un comportamiento natural, no agresivo, que se corrige fácilmente con educación.

Con otras mascotas la convivencia suele ser buena, especialmente si crecen juntos o si se socializa desde cachorro. Acostumbrado a trabajar codo con codo con ganado y con otros perros, no es un perro conflictivo, si bien puede intentar controlar a lo que se mueve.

En cuanto a la vivienda, su sitio ideal es una casa con acceso al exterior en una familia activa. Puede vivir en un piso siempre que se le compense con ejercicio diario abundante y estimulación mental, pero no es un perro para dejar solo muchas horas: su apego y su energía hacen que la soledad prolongada le pese y pueda derivar en ladridos o conductas inquietas.

Cachorro de perro de pastor catalán entre la hierba
Cachorro de perro de pastor catalán. Foto: Elinandreassen, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

Educación y adiestramiento

Pocas razas son tan agradecidas de educar como el perro de pastor catalán. Su inteligencia y su afán por colaborar hacen que aprenda con rapidez y que disfrute genuinamente del trabajo conjunto. Como buen perro de pastor, responde de maravilla al refuerzo positivo, a las sesiones cortas y variadas y a un guía coherente que le marque pautas claras.

Dos puntos merecen atención especial. El primero es la socialización temprana: al ser reservado con los extraños, conviene exponerlo desde cachorro a personas, animales, ruidos y entornos distintos para que su prudencia natural no se convierta en timidez o reactividad. El segundo es el control del ladrido: como es vigilante y avisador, hay que enseñarle pronto cuándo está bien avisar y cuándo debe callar, sobre todo si vive en ciudad. Un perro de pastor catalán bien educado y con suficiente actividad es un compañero tranquilo y manejable.

Ejercicio y actividad

Aquí está la clave de la felicidad de esta raza. El perro de pastor catalán procede de un trabajo que implicaba moverse durante horas por terreno difícil, así que necesita mucho más que una vuelta a la manzana. Hablamos de varios paseos largos al día, ratos de carrera y, muy importante, estimulación mental: un perro de pastoreo que se aburre es un perro que se inventa sus propios “trabajos”, casi nunca a nuestro gusto.

Es un atleta polivalente que destaca en deportes caninos como el agility, la obediencia o el dog dancing, y que también disfruta del trabajo de olfato y de las largas caminatas por el monte. Si le das un propósito y suficiente desgaste físico y mental, tendrás en casa un perro equilibrado y relajado. Si no, aparecerán los ladridos, la ansiedad y la inquietud.

Perro de pastor catalán de capa gris en perfil
Perro de pastor catalán de capa gris. Foto: Elinandreassen, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

Cuidados: pelaje e higiene

El manto del perro de pastor catalán es uno de sus rasgos más característicos: pelo largo, liso o ligeramente ondulado, de tacto áspero y con un denso subpelo, sobre todo en la parte posterior del cuerpo. La cara luce barba, bigote, mechón y cejas que le dan ese aire inconfundible. Toda esa abundancia tiene un precio en cuidados: necesita cepillados frecuentes, idealmente varias veces por semana, para evitar nudos y enredos en la barba, las patas y los cuartos traseros.

Esta raza presenta además una muda peculiar que se produce en dos fases: primero cae el pelo de la parte delantera del cuerpo y luego el de la trasera, de modo que durante un tiempo el perro parece tener dos mantos distintos hasta que vuelve a uniformarse. En esas épocas conviene intensificar el cepillado. Los baños deben espaciarse para no estropear la textura natural del pelo, y como en cualquier raza no hay que olvidar el cuidado de oídos, dientes y uñas.

Alimentación

Como perro mediano, activo y de constitución rústica, el perro de pastor catalán necesita una dieta completa y de calidad, ajustada a su elevado gasto energético cuando trabaja o practica deporte, y moderada en las etapas de menor actividad. Lo sensato es repartir la ración diaria en dos tomas, elegir un alimento adecuado a su edad y nivel de ejercicio, y vigilar el peso para evitar el sobrepeso, que castiga especialmente sus articulaciones.

El agua fresca siempre disponible es imprescindible, sobre todo en un perro tan activo. Cualquier cambio de dieta debe hacerse de forma gradual, y ante dudas sobre cantidades o tipo de alimento lo mejor es consultar con el veterinario, que podrá ajustar la pauta a cada ejemplar concreto.

Salud y esperanza de vida

El perro de pastor catalán es, en general, un perro rústico y resistente, fruto de generaciones seleccionadas para sobrevivir y trabajar en condiciones duras de montaña. Su esperanza de vida media se sitúa entre los 12 y los 14 años, una buena cifra para un perro de su tamaño.

El problema de salud más documentado en la raza es la displasia de cadera, una alteración del desarrollo articular común en muchos perros de tamaño mediano y grande. Por eso es importante elegir criadores responsables que realicen las pruebas pertinentes a los reproductores, mantener al perro en un peso adecuado y evitar el ejercicio excesivamente exigente durante el crecimiento. Las revisiones veterinarias periódicas, la desparasitación y el calendario de vacunas al día completan el cuidado básico de su salud.

Aspecto físico

El perro de pastor catalán es un perro de tamaño mediano, bien proporcionado y de aspecto rústico. Los machos miden entre 47 y 55 cm a la cruz y pesan alrededor de 20 a 25 kg, mientras que las hembras se sitúan entre los 45 y 53 cm y los 17 a 21 kg. La cabeza es robusta, ligeramente convexa y ancha en la base, con un hocico recto en forma de pirámide truncada y unas orejas altas, finas, triangulares y puntiagudas.

Su sello de identidad es la capa: pelo largo, plano o algo ondulado, áspero y con abundante subpelo. Visto de lejos parece de un solo color, pero de cerca se aprecia que el tono nace de una mezcla de pelos leonados, pardos rojizos, grises y negros, lo que da lugar a capas que van del leonado y el arena al gris claro y oscuro. La cola, de inserción baja, puede ser larga o naturalmente corta. Existió además una variedad de pelo corto, hoy prácticamente extinguida.

Origen e historia

El perro de pastor catalán es una raza genuinamente española, nacida en los valles y estribaciones de los Pirineos de Cataluña, con presencia también en Andorra. Procede de la antigua y variada población de perros de pastor de pelo largo de los Pirineos, de la que descienden igualmente parientes cercanos como el pastor de los Pirineos o el pastor vasco (euskal artzain txakurra). Durante siglos acompañó a los pastores en la transhumancia, conduciendo y guardando los rebaños de ovejas y caballos por la montaña.

La raza fue reconocida a comienzos del siglo XX, con la creación de la Real Sociedad Central para el Fomento de las Razas Caninas en España en 1911. El primer estándar se redactó en 1929 a partir de dos ejemplares, Tac e Iris, ganadores de un concurso. La Federación Cinológica Internacional (FCI) la reconoció definitivamente en 1954. Más tarde llegó la decadencia: con el auge del turismo en los Pirineos y la entrada de razas extranjeras, el pastor catalán se infravaloró, se abandonó y se mezcló, hasta que un nuevo estándar en 1982 y la fundación del Club del Gos d’Atura Català en 1984 impulsaron su recuperación.

Curiosidades

  • Cobi era uno de ellos. La mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, creada por Javier Mariscal en estilo cubista, es precisamente un perro de pastor catalán.
  • Viajó en el tiempo. Einstein, el perro del doctor Emmett “Doc” Brown en Regreso al futuro, es un pastor catalán durante los acontecimientos de 1985.
  • Inspiró a un Pokémon. Greavard, un Pokémon de tipo fantasma introducido en la novena generación, está inspirado en el perro de pastor catalán.
  • Muda en dos tiempos. Su característica muda en dos fases hace que durante un tiempo parezca llevar dos mantos distintos a la vez.

Si te atrae este perro de pastor inteligente y versátil, quizá te interesen otras razas de pastoreo con un perfil parecido en energía y carácter. Echa un vistazo al Border Collie, al Pastor Australiano, al Pastor de Shetland y al Collie, todos ellos perros de pastor brillantes que comparten con el perro de pastor catalán la inteligencia, la necesidad de trabajo y un fuerte vínculo con su familia.

Preguntas frecuentes sobre el perro de pastor catalán

¿El perro de pastor catalán es buen perro de familia?

Sí. Es un perro fiel, cariñoso y muy apegado a los suyos que disfruta formando parte de la vida diaria de la casa. Se lleva bien con los niños y resulta un compañero equilibrado siempre que reciba suficiente ejercicio y compañía. Su instinto protector lo convierte además en un buen avisador.

¿Cuánto vive un perro de pastor catalán?

Su esperanza de vida media se sitúa entre los 12 y los 14 años, una longevidad propia de un perro mediano y rústico. Con buena alimentación, ejercicio diario y revisiones veterinarias suele mantenerse activo hasta edades avanzadas.

¿El perro de pastor catalán ladra mucho?

Es un perro vigilante y avisador por naturaleza, así que tiende a ladrar para señalar lo que considera fuera de lo normal. No es un ladrido sin sentido, pero conviene canalizarlo desde cachorro con socialización y educación para que no se convierta en un hábito molesto en un piso.

¿Cuánto ejercicio necesita el perro de pastor catalán?

Bastante. Procede de una raza de trabajo acostumbrada a moverse durante horas en la montaña, por lo que necesita varios paseos largos al día y, sobre todo, actividad mental: juegos, obediencia, agility o trabajo de olfato. Sin suficiente desgaste físico y mental puede volverse inquieto o ladrador.

¿Puede vivir en un piso el perro de pastor catalán?

Puede adaptarse a un piso si se le garantiza ejercicio diario abundante y estimulación, pero no es lo ideal para una vida sedentaria. Se siente especialmente cómodo en casas con acceso al exterior y en familias activas que lo saquen al campo o practiquen deporte canino con él.

¿El pelaje del perro de pastor catalán da mucho trabajo?

Su manto largo y áspero necesita cepillados regulares, idealmente varias veces por semana, para evitar nudos y enredos, sobre todo en la barba, las patas y los cuartos traseros. Durante la muda la caída de pelo se intensifica y conviene cepillarlo a diario.

¿De dónde es originario el perro de pastor catalán?

Es una raza española desarrollada en los valles y estribaciones de los Pirineos de Cataluña, con presencia también en Andorra. Se empleaba tradicionalmente en la transhumancia para conducir y guardar los rebaños de ovejas y caballos por la montaña.

¿El perro de pastor catalán se lleva bien con otros animales?

En general sí, sobre todo si se socializa desde pequeño. Es un perro acostumbrado a trabajar con ganado, por lo que puede convivir con otras mascotas, aunque conserva instinto de pastoreo y a veces intenta agrupar o perseguir a lo que se mueve, algo que se corrige con educación.

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