El Basset Hound es uno de los perros más reconocibles del mundo: patas cortísimas, orejas que barren el suelo, mirada melancólica y un olfato solo superado por el del Bloodhound. Bajo ese aspecto entrañable se esconde un sabueso de caza testarudo, tranquilo y profundamente cariñoso. En esta guía completa repasamos el carácter, los cuidados, la salud y la historia del Basset Hound para que sepas si esta raza encaja con tu vida.
¿Es el Basset Hound para ti?
El Basset Hound es un perro de familia excepcional: paciente con los niños, sociable con otros animales y feliz tumbado a tu lado durante horas. No es, sin embargo, un perro “fácil” en el sentido clásico. Su terquedad heredada del trabajo de rastreo, su tendencia a engordar y sus necesidades de higiene concretas hacen que convenga conocerlo bien antes de decidirse. Aquí tienes un resumen honesto de sus puntos fuertes y de sus inconvenientes.
A favor
- Carácter dulce, tranquilo y muy apegado a la familia.
- Tolerante y juguetón con niños y otras mascotas.
- No necesita ejercicio extenuante: le bastan paseos diarios.
- Pelo corto y de mantenimiento sencillo.
- Rara vez agresivo; suele llevarse bien con desconocidos.
A tener en cuenta
- Muy testarudo: la educación exige paciencia y constancia.
- Olfato dominante: si capta un rastro, se desconecta de ti.
- Aúlla y ladra con voz potente para reclamar atención.
- Propenso a la obesidad y a problemas de espalda y oídos.
- Babea, pierde algo de pelo y necesita higiene de pliegues y orejas.
Carácter y temperamento
Si tuviéramos que definir al Basset Hound con tres palabras serían: tranquilo, cariñoso y cabezota. Es un perro de temperamento amable, nada tímido y profundamente leal, que disfruta de la compañía humana por encima de casi todo. En casa tiende a ser pacífico y poco nervioso, capaz de pasarse buena parte del día dormitando en el sofá o siguiéndote de habitación en habitación con su característico andar bamboleante.
Esa placidez no debe confundirse con falta de inteligencia. Durante siglos el Basset fue seleccionado para seguir un rastro de forma autónoma, tomando decisiones sin esperar órdenes del cazador. De ahí viene su fama de “tozudo”: no es que no entienda lo que le pides, es que ha sido criado precisamente para pensar por su cuenta. Cuando su nariz detecta algo interesante, puede volverse selectivamente sordo a tu llamada. Entender esta independencia es la clave para convivir con él sin frustrarse.
El Basset Hound también es un perro vocal. Su repertorio incluye desde el ladrido grave hasta el aullido melódico típico de los sabuesos, que usa para reclamar comida, atención o para expresar aburrimiento. Bien socializado, es un compañero equilibrado, sociable con extraños y raramente conflictivo.
Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad
- Con niños: es una de sus grandes virtudes. Paciente, robusto y juguetón, encaja muy bien en familias con hijos. Conviene enseñar a los niños a no montarse encima ni forzar su larga columna, que es delicada.
- Con otras mascotas: como buen perro de jauría, suele aceptar de buen grado a otros perros y, con una socialización temprana, también a los gatos. Con animales pequeños (roedores, aves) su instinto de caza puede activarse, así que mejor supervisar.
- En piso: se adapta bien a vivir en apartamento por su carácter tranquilo, siempre que tenga sus paseos. Ojo: no es buen perro para casas con muchas escaleras, porque subirlas y bajarlas a diario castiga su espalda.
- Ante la soledad: es muy apegado y no lleva bien quedarse solo demasiadas horas. El aburrimiento puede traducirse en aullidos que tus vecinos no agradecerán, o en conductas destructivas. Necesita compañía y rutina.
Educación y adiestramiento

Educar a un Basset Hound requiere una virtud por encima de todas: paciencia. No es un perro que aprenda para complacerte como lo haría un Border Collie; necesita encontrar una motivación, y esa motivación casi siempre pasa por la comida. El refuerzo positivo con premios apetecibles, sesiones cortas y mucha repetición da mucho mejores resultados que cualquier corrección dura, que solo logrará que se cierre en banda.
Empieza la socialización y las normas básicas desde cachorro, cuando aún es más maleable. Dos retos merecen atención especial. El primero es la llamada: con su olfato prodigioso, un Basset suelto puede salir tras un rastro e ignorarte por completo, por lo que conviene trabajar el “ven” desde joven y ser muy prudente con las sueltas en zonas no valladas. El segundo es la constancia: este perro probará una y otra vez los límites, así que toda la familia debe aplicar las mismas reglas sin excepciones. Con buen humor y firmeza amable, el Basset aprende perfectamente lo que necesita.
Ejercicio y actividad
El Basset Hound no es un atleta y no pretende serlo. Sus patas cortas y su cuerpo pesado lo convierten en un perro de ritmo pausado, que disfruta más oliendo cada esquina que corriendo. Aun así, necesita ejercicio diario: entre 40 y 60 minutos de paseo repartidos en una o dos salidas suelen ser suficientes para mantenerlo en forma y, sobre todo, para evitar el sobrepeso al que es tan propenso.
La actividad ideal para esta raza es el paseo olfativo: dejarle tiempo para rastrear y explorar con la nariz lo cansa mental y físicamente mucho más que una caminata rápida. No es un buen compañero para correr largas distancias ni para deportes de salto, que además son contraproducentes para su columna. Evita los esfuerzos intensos en cachorros y en perros mayores, y ten cuidado con el calor: con esas orejas y ese cuerpo bajo, se fatiga antes de lo que parece.
Cuidados: pelaje e higiene

El pelaje del Basset Hound es corto, denso y bastante fácil de mantener: un cepillado semanal basta para retirar el pelo muerto, aunque suelta más de lo que su tamaño haría sospechar. El baño se reserva para cuando realmente está sucio, cada pocas semanas. Hasta aquí, sencillo. La parte exigente de su higiene está en otros tres puntos.
- Orejas: sus orejas largas y caídas tienen poca ventilación y arrastran por el suelo, lo que las hace muy propensas a infecciones. Conviene revisarlas y limpiarlas con frecuencia, secándolas bien y vigilando el mal olor o el enrojecimiento.
- Pliegues y piel: la piel suelta y arrugada, sobre todo alrededor de la cara y el cuello (el “dewlap”), acumula humedad y suciedad. Mantener los pliegues limpios y secos previene dermatitis e irritaciones.
- Ojos y babas: sus párpados algo caídos pueden acumular legañas, y babea más que la media, así que una limpieza rutinaria de cara viene bien.
Un detalle práctico: al ser un perro largo y pesado, hay que cogerlo siempre con cuidado, sujetando a la vez el pecho y los cuartos traseros para no forzar la columna.
Alimentación
La alimentación es, junto con la espalda y las orejas, el gran tema de salud del Basset Hound. Esta raza adora comer y tiene una facilidad pasmosa para ganar peso, lo que resulta especialmente peligroso en un perro cuya columna ya soporta mucha tensión. Cada kilo de más castiga sus articulaciones y sus discos vertebrales.
La regla de oro es medir las raciones, repartir la comida en dos tomas diarias y resistirse a esos ojos suplicantes que piden las sobras de tu plato. Elige un pienso de calidad adecuado a su edad y nivel de actividad, controla el peso con regularidad y usa los premios con cabeza, descontándolos de la ración diaria. Por su predisposición a la dilatación-torsión gástrica conviene evitar el ejercicio intenso justo antes y después de comer y, si tu veterinario lo recomienda, usar comederos que ralenticen la ingesta.
Salud y esperanza de vida
El Basset Hound suele vivir entre 10 y 12 años, y algún estudio reciente sitúa su media incluso algo por encima. Es, en general, un perro resistente, pero su morfología tan particular trae consigo algunas predisposiciones que todo dueño debe conocer:
- Problemas de espalda: su cuerpo largo y sus patas cortas lo hacen propenso a la enfermedad del disco intervertebral y a las hernias. Controlar el peso y evitar saltos y escaleras es fundamental.
- Osteocondrodisplasia: la condición genética responsable de sus patas cortas, que afecta al desarrollo de los huesos largos.
- Otitis e infecciones de oído: consecuencia directa de sus orejas largas y poco ventiladas.
- Glaucoma: la raza está entre las más predispuestas a esta enfermedad ocular, ligada a una mutación genética; conviene vigilar la vista.
- Dilatación-torsión gástrica: una urgencia veterinaria a la que el Basset es especialmente propenso por su pecho profundo.
- Problemas de piel y obesidad: dermatitis en los pliegues, infecciones por levaduras y sobrepeso son habituales si se descuidan la higiene y la dieta.
Con revisiones veterinarias periódicas, un peso controlado y una buena higiene de oídos y pliegues, la mayoría de Basset Hounds disfrutan de una vida larga y cómoda.
Aspecto físico
El Basset Hound es inconfundible. Tiene la estructura ósea de un perro grande comprimida sobre unas patas cortísimas: de hecho, en proporción a su tamaño, es el perro de huesos más pesados que existe. Mide alrededor de 33 a 38 cm a la cruz y, según la línea de sangre, puede pesar entre 20 y 35 kg, lo que lo convierte en un perro mediano sorprendentemente denso y compacto.
Su silueta combina un cuerpo largo y un pecho profundo con una cola larga que lleva alta y ligeramente curvada, casi como un sable. La cabeza, con su piel suelta y arrugada y esa papada colgante, le da una expresión permanentemente melancólica que es parte de su encanto. Las orejas, larguísimas y aterciopeladas, no son un capricho estético: ayudan a remover y concentrar los olores del suelo hacia la nariz mientras rastrea.
El pelo es corto y áspero. En cuanto al color, admite prácticamente todas las capas propias de los sabuesos excepto el mirlo (merle) y el atigrado. Los más típicos son los tricolores (negro, fuego y blanco) y los bicolores limón y blanco, aunque también se ven ejemplares en distintos tonos de rojo y blanco.
Origen e historia
La historia del Basset Hound es un viaje entre Francia e Inglaterra. Su nombre lo dice casi todo: “basset” deriva del francés bas, “bajo”, y “hound” es “sabueso” en inglés. Es decir, “sabueso bajo”. Sus raíces se hunden en los antiguos perros de San Huberto, los célebres sabuesos del monasterio benedictino belga que también están en el origen del Bloodhound. De ese tronco, y muy probablemente a partir de mutaciones de patas cortas seleccionadas a propósito, surgieron en Francia los perros tipo “basset”.
¿Por qué interesaba un sabueso tan bajo? Antes de la Revolución Francesa, cazar a caballo era privilegio de la realeza y la alta nobleza. Quienes cazaban a pie valoraban enormemente un perro lento y de patas cortas al que se podía seguir caminando. La cría controlada del Basset moderno arrancó en Francia hacia 1870, con las líneas del conde Le Couteulx y de Louis Lane, que confluyeron en el Basset Artésien Normand.
A partir de la década de 1870 estos perros empezaron a importarse a Inglaterra, y allí tomó forma el Basset Hound tal como lo conocemos. Everett Millais, considerado el padre de la raza moderna, llegó a cruzar un Basset con una Bloodhound para obtener ejemplares más corpulentos. El primer estándar se redactó en Gran Bretaña a finales del siglo XIX y, por eso, aunque su sangre sea francesa, la FCI reconoce hoy al Basset Hound como raza de patrocinio británico, encuadrada en el grupo de los sabuesos.
Curiosidades
- Su olfato es legendario: solo el del Bloodhound lo supera entre todas las razas.
- Es el rostro de la marca de calzado Hush Puppies desde 1958; el perro del logo se llama Jason.
- Droopy, el flemático personaje de dibujos creado por Tex Avery, es un Basset Hound.
- En 1956, Elvis Presley cantó “Hound Dog” a un Basset llamado Sherlock, con chistera incluida, en televisión.
- El teniente Colombo tenía un Basset Hound al que, sin mucha imaginación, llamaba simplemente “Perro”.
- En la película Los Aristogatos de Disney aparece un Basset llamado Lafayette.
- La tira cómica británica Fred Basset lleva publicándose en prensa desde 1963.
Si te atrae el carácter y el olfato de los sabuesos, te interesará conocer a otras razas de la misma familia. El Beagle comparte vocación rastreadora en un formato más deportivo y compacto; el Bloodhound es el pariente mayor del que desciende y posee el mejor olfato del mundo canino; el Dachshund comparte esa silueta larga y baja con tendencia a problemas de espalda; y el Harrier es otro sabueso británico de jauría con un temperamento sociable parecido.
Preguntas frecuentes sobre el Basset Hound
¿El Basset Hound es buen perro para familias con niños?
Sí, es una de sus mayores virtudes. Es paciente, robusto y juguetón, y suele tolerar muy bien a los niños. Conviene enseñar a los pequeños a tratarlo con respeto y a no forzar su columna, que es delicada.
¿Cuánto ejercicio necesita un Basset Hound?
No demasiado: entre 40 y 60 minutos de paseo al día, repartidos en una o dos salidas, son suficientes. Disfruta más rastreando con la nariz que corriendo, y el ejercicio es clave para evitar que engorde.
¿Es difícil de educar?
Es testarudo e independiente, fruto de su pasado como perro de rastreo autónomo. No es que sea poco inteligente: simplemente fue criado para decidir por su cuenta. Con refuerzo positivo, premios de comida, paciencia y mucha constancia aprende perfectamente.
¿Cuánto vive un Basset Hound?
Su esperanza de vida media ronda los 10 a 12 años, y algunos estudios recientes la sitúan algo por encima. Con buena alimentación, control de peso y revisiones veterinarias puede llegar a una vejez cómoda.
¿Por qué tiene la espalda tan delicada?
Su cuerpo largo sobre patas muy cortas, debido a una condición genética llamada osteocondrodisplasia, lo hace propenso a hernias y a la enfermedad del disco intervertebral. Por eso es importante evitar saltos y escaleras y mantenerlo en su peso ideal.
¿Necesita muchos cuidados de higiene?
El pelo es corto y fácil, pero requiere atención especial en las orejas largas (propensas a infecciones), en los pliegues de la piel y en los ojos. Una limpieza regular de orejas y pliegues previene la mayoría de problemas.
¿El Basset Hound ladra o aúlla mucho?
Es un perro vocal, con un aullido grave y melódico típico de los sabuesos. Lo usa para reclamar atención, comida o cuando se aburre, sobre todo si pasa demasiado tiempo solo. La compañía y la rutina ayudan a mantenerlo tranquilo.