Sussex Spaniel, perro de raza

Sussex Spaniel

El Sussex Spaniel es un perro de caza inglés, bajo, tranquilo y cariñoso. Guía completa: carácter, cuidados, salud, historia y consejos de la raza.

OrigenReino Unido (Inglaterra, condado de Sussex)
Grupo FCIGrupo 8 FCI (perros cobradores, levantadores y de agua), Sección 2 (perros levantadores). Spaniels
TamañoMediano
Altura33-41 cm a la cruz
Peso20-23 kg (no debe exceder 21 kg según el estándar clásico)
Esperanza de vida11-13 años aprox.
EnergíaMedia
PelajeAbundante, liso o ligeramente ondulado, sedoso, con subcapa aislante y flecos. Color hígado dorado exclusivo de la raza
Función originalPerro de caza (levantador/cobrador) para perdiz y faisán en maleza densa
TranquiloCariu00f1osoApegado a la familiaBueno con niu00f1osTozudo

El Sussex Spaniel es uno de los perros de caza más antiguos y a la vez más escasos que existen: bajo, robusto, de andar bamboleante y con ese inconfundible pelaje color hígado dorado. Nacido en el condado inglés de Sussex para trabajar entre la maleza más densa, hoy es sobre todo un compañero de familia tranquilo, cariñoso y con un punto payaso. Si buscas un perro sereno, apegado a los suyos y de porte inglés clásico, aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre el Sussex Spaniel antes de decidirte.

¿Es el Sussex Spaniel para ti?

Sussex Spaniel de color hígado dorado en el campo
Sussex Spaniel. Foto: Canarian, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Sussex Spaniel es un perro de temperamento pausado y muy vinculado a su familia. No es hiperactivo ni nervioso: encaja bien con quien busca un compañero equilibrado, tolerante con los niños y feliz de estar cerca de la gente. A cambio, es un perro raro y difícil de encontrar, algo terco a la hora de educar y con predisposición a ciertos problemas de salud que conviene conocer de antemano.

A favor

  • Carácter tranquilo, sereno y sociable.
  • Excelente con los niños y muy apegado a la familia.
  • Necesidades de ejercicio moderadas: le basta un paseo diario.
  • Buen candidato como perro de terapia por su temperamento afable.
  • Tamaño manejable y adaptable a un piso si se le saca a diario.

A tener en cuenta

  • Raza muy escasa: difícil de conseguir y con lista de espera.
  • Tozudo en el adiestramiento; requiere paciencia y firmeza suave.
  • Propenso a problemas de espalda, oídos y ciertas cardiopatías.
  • Pelaje largo que exige cepillado casi diario.
  • Puede babear y ronca; ladra o “canta” con facilidad al rastrear.

Carácter y temperamento

Si algo define al Sussex Spaniel es su calma. Es un perro de ritmo lento, reflexivo, que mantiene bajo control su energía y su entusiasmo, con un punto payaso que hace las delicias de quien convive con él. Le encanta estar rodeado de personas: busca contacto, se pega a su familia y disfruta simplemente de estar en la misma habitación que sus dueños.

Bajo esa apariencia bonachona late un perro con raíces de trabajo. Es aplicado, tenaz y entregado en las tareas que se le encomiendan, y puede mostrarse bastante protector con los suyos. No es un perro efusivo ni escandaloso en casa, pero conserva su instinto: en el campo tiende a “cuadricular” el terreno de forma natural y es capaz de rastrear con obstinación. De hecho, es el único spaniel que aúlla o “da voz” cuando capta el rastro de una pieza, un rasgo que se seleccionó a propósito en sus orígenes.

Esa mezcla de dulzura y testarudez es su firma. Devoto y fiel hasta el punto de convertirse en el perro de una sola persona en muchas casas, pero también lo bastante cabezón como para poner a prueba la paciencia de su educador.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

Con niños: es una de sus grandes virtudes. El Sussex Spaniel es excelente con los más pequeños de la casa siempre que estos lo respeten. Su carácter campechano y su paciencia lo hacen un compañero seguro para familias, aunque como con cualquier perro conviene supervisar el juego con niños muy pequeños.

Con otras mascotas: su temperamento sociable y su origen de perro de jauría facilitan la convivencia con otros perros. Como buen spaniel de caza, conserva instinto de rastreo, así que las presentaciones con gatos u otros animales pequeños deben hacerse con calma y desde cachorro.

En piso: su tamaño mediano-bajo y su ritmo tranquilo lo hacen adaptable a la vida en apartamento, siempre que se cubra su paseo diario. No es un perro que necesite grandes espacios, pero sí compañía.

Ante la soledad: es un perro muy apegado que disfruta de la presencia humana. No lleva bien pasar muchas horas solo; en hogares donde nadie está durante toda la jornada puede aburrirse o volverse dependiente. Es una raza para quien pueda dedicarle tiempo.

Sussex Spaniel adulto de perfil mostrando su cuerpo bajo y alargado
Sussex Spaniel. Foto: Canarian, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Educación y adiestramiento

Aquí llega el reto. El Sussex Spaniel es inteligente pero notablemente tozudo, así que su educación pide constancia más que dureza. Lo ideal es empezar de cachorro con una mano firme pero amable: normas claras, sesiones cortas y mucho refuerzo positivo. Un Sussex bien educado se convierte en una mascota fiel y devota; uno consentido y sin límites puede volverse cabezota y difícil de manejar.

La socialización temprana es clave: exponerlo a personas, ruidos, otros perros y situaciones distintas durante sus primeros meses evitará timideces y le dará seguridad. Responde bien a la comida como recompensa y a un tono tranquilo; se frustra con métodos bruscos o repetitivos. Como perro de caza que es, disfruta de juegos de olfato y de búsqueda, que además canalizan su cabeza y su energía mental.

Ejercicio y actividad

El Sussex Spaniel tiene unas necesidades de ejercicio moderadas. No es un atleta incansable: le basta con una dosis diaria de actividad, un buen paseo y algo de juego, para mantenerse feliz y en forma. Su ritmo natural es más de “trote tranquilo” que de carrera frenética.

Dicho esto, conserva la funcionalidad de un perro de trabajo, así que agradece las actividades que estimulan su olfato: rastreos, juegos de buscar, paseos por el campo donde pueda husmear a sus anchas. Combinar ejercicio físico moderado con estimulación mental es la mejor receta para un Sussex equilibrado. Conviene no excederse en cachorros ni en ejemplares con problemas de espalda, evitando saltos y esfuerzos bruscos que castiguen su columna.

Cuidados: pelaje e higiene

Sussex Spaniel mostrando su pelaje sedoso color hígado dorado
Sussex Spaniel. Foto: Pleple2000, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

El manto del Sussex Spaniel es abundante, liso o ligeramente ondulado, lustroso y sedoso, con flecos en pecho, patas y orejas y una subcapa que funciona como excelente aislante térmico frente al frío y la humedad. Ese pelaje bonito exige mantenimiento: lo recomendable es un cepillado casi diario para evitar nudos y retirar el pelo muerto, prestando especial atención a los flecos y a la zona de las orejas.

Las orejas son un punto crítico. Al ser largas, caídas y lobuladas, retienen humedad y suciedad, lo que las hace propensas a infecciones (otitis externa). Conviene revisarlas y limpiarlas con regularidad. Los pies, muy peludos, también piden atención para evitar acumulaciones y molestias. Completa la rutina el cuidado habitual de uñas, dientes y baños puntuales cuando se ensucie de verdad.

Alimentación

El Sussex Spaniel debe alimentarse con una dieta completa y equilibrada, adaptada a su edad, tamaño y nivel de actividad. Al ser un perro de estructura compacta y ritmo tranquilo, tiende con facilidad al sobrepeso, algo que hay que vigilar de cerca: los kilos de más castigan directamente su espalda y sus articulaciones, ya de por sí un punto sensible en la raza.

Lo sensato es repartir la ración diaria en dos comidas, medir las cantidades, limitar los premios y evitar sobras de mesa. Un pienso de buena calidad o una dieta supervisada por el veterinario, agua siempre disponible y control periódico del peso corporal son la base para mantener a un Sussex sano durante muchos años.

Salud y esperanza de vida

El Sussex Spaniel es un perro robusto, pero como raza cerrada y poco numerosa arrastra ciertas predisposiciones que todo futuro dueño debería conocer:

  • Displasia de cadera: malformación genética de la articulación. Los estudios de la Orthopedic Foundation for Animals situaron a la raza entre las más afectadas, aunque su naturaleza compacta hace que a menudo no llegue a ser gravemente incapacitante.
  • Hernia de disco intervertebral (síndrome del disco): el disco se abomba o se rompe hacia el canal vertebral y comprime la médula. Puede ir de un simple dolor de espalda a la parálisis. Es una de las razones para cuidar el peso y evitar saltos bruscos.
  • Otitis externa: infecciones de oído recurrentes por sus orejas largas y caídas, tratables con higiene y, si hace falta, medicación veterinaria.
  • Cardiopatías: destaca la estenosis de la válvula pulmonar (el defecto cardiaco congénito más frecuente en la raza), el conducto arterioso persistente y, más raramente, la tetralogía de Fallot.
  • Partos complicados: con cierta frecuencia requieren cesárea, y en general es una raza considerada difícil de criar.

Con revisiones veterinarias periódicas, control de peso, cuidado de oídos y espalda, y criadores responsables que testen a los reproductores, el Sussex Spaniel disfruta de una vida longeva para su tamaño, en la horquilla habitual de los spaniels medianos (en torno a los 11-13 años).

Aspecto físico

El Sussex Spaniel es un spaniel bajo, compacto y alargado, de aspecto casi rectangular y sorprendentemente pesado para su altura. Suele medir entre 33 y 41 cm a la cruz (algo más los machos que las hembras) y su peso ronda los 20-23 kg, sin exceder los 21 kg según el estándar clásico. Su porte recuerda al del Clumber Spaniel, con el que comparte robustez, aunque no color ni tamaño.

Presenta un cráneo amplio con stop bien marcado, hocico potente con mordida en tijera, ojos color avellana y esas orejas anchas, caídas y lobuladas típicas del spaniel, implantadas a media altura. El cuello es moderadamente largo y algo arqueado; los miembros anteriores, cortos y fuertes, con codos gruesos; el tronco casi a ras de suelo. Todo ello le da un andar muy característico, un balanceo o contoneo que se ha convertido en una de sus señas de identidad.

Su rasgo estrella es el color: un manto único color hígado dorado (golden liver) que se aclara hacia las puntas, exclusivo de la raza. Históricamente existieron también ejemplares negros, negro y fuego o hígado dorado y blanco, hoy poco habituales.

Origen e historia

El Sussex Spaniel toma su nombre del condado de Sussex, en el sur de Inglaterra, donde se criaba ya a finales del siglo XVIII. Se documenta en Goodwood (West Sussex) hacia 1792 y se asocia a Augustus Elliot Fuller, de Rose Hill (hoy Brightling Park). Fue concebido como perro de caza capaz de trabajar en terrenos difíciles y maleza muy densa, y se seleccionó a propósito para que ladrara o “diera voz” avisando al cazador de la pieza, algo poco común en otros spaniels. Se utilizaba sobre todo para la caza de perdices y faisanes.

Es una raza muy antigua, anterior al desaparecido Norfolk Spaniel, al Field Spaniel y al English Springer Spaniel. Fue una de las primeras razas registradas por el Kennel Club británico al fundarse en 1872, y estuvo entre las diez primeras admitidas por el American Kennel Club en 1884. Presentado al público en Londres en 1862, no obtuvo pleno reconocimiento hasta 1895, y poco después nació la Sussex Spaniel Association.

Las dos guerras mundiales estuvieron a punto de acabar con ella. Durante la Segunda Guerra Mundial se desaconsejó la cría y la raza rozó la extinción: en 1947 solo quedaban diez ejemplares registrados en el Kennel Club inglés. La salvó la criadora inglesa Joy Freer, de cuyos perros descienden todos los Sussex Spaniel modernos. Criadores estadounidenses también contribuyeron a recuperarla, cruzando en su día con Clumber Spaniel, lo que le dio su actual aspecto rechoncho y compacto frente al tipo más ligero de antaño. Hoy sigue siendo una de las razas de spaniel más escasas del mundo.

Curiosidades

  • Es el único spaniel que aúlla o da voz al captar el rastro de una pieza, un rasgo seleccionado a propósito en sus orígenes.
  • En 2009, un Sussex Spaniel llamado “Stump” (Clussexx Three D Grinchy Glee) ganó el Best in Show del Westminster Kennel Club; con 10 años, se convirtió en el perro más viejo en lograr ese título.
  • El Kennel Club británico lo cataloga como raza nativa vulnerable: en 2008 solo se registraron 56 cachorros en todo el Reino Unido.
  • Todos los Sussex Spaniel actuales descienden de los pocos ejemplares que la criadora Joy Freer preservó tras la Segunda Guerra Mundial.
  • Su color hígado dorado es exclusivo de la raza: no existe en ningún otro spaniel.

Si te atrae el Sussex Spaniel por su carácter tranquilo y su estampa de spaniel inglés clásico, quizá te interesen otras razas afines con las que comparte historia o temperamento, como el Cocker Spaniel, el Basset Hound por su cuerpo bajo y sus orejas largas, el sabueso rastreador Bloodhound o el siempre versátil Golden Retriever.

Preguntas frecuentes sobre el Sussex Spaniel

¿El Sussex Spaniel es un buen perro de familia?

Sí. Es un perro tranquilo, muy apegado a los suyos y excelente con los niños siempre que lo respeten. Disfruta de la compañía y encaja bien en hogares donde pueda pasar tiempo con la familia.

¿Cuánto ejercicio necesita un Sussex Spaniel?

Necesidades moderadas. Con un buen paseo diario y algo de juego o estimulación olfativa se mantiene feliz. No es un perro hiperactivo, pero conviene evitar el sobrepeso y los saltos bruscos por su espalda.

¿Es difícil de educar?

Es inteligente pero tozudo. Requiere constancia, sesiones cortas y refuerzo positivo desde cachorro. Con firmeza amable y paciencia se convierte en una mascota fiel y obediente; sin límites, puede volverse cabezota.

¿Qué problemas de salud tiene la raza?

Los más frecuentes son displasia de cadera, hernia de disco intervertebral, otitis externa por sus orejas caídas y ciertas cardiopatías como la estenosis de la válvula pulmonar. Los partos suelen ser complicados y a menudo requieren cesárea.

¿Cuánto vive un Sussex Spaniel?

Con buenos cuidados vive en la horquilla habitual de los spaniels medianos, en torno a los 11-13 años. Un peso controlado, oídos limpios y revisiones veterinarias periódicas ayudan a alargar su vida.

¿De qué color es el Sussex Spaniel?

Su color característico y exclusivo es el hígado dorado (golden liver), que se aclara hacia las puntas del pelo. Históricamente existieron ejemplares negros, negro y fuego o hígado dorado y blanco, hoy raros.

¿Puede vivir en un piso?

Sí. Su tamaño mediano-bajo y su carácter tranquilo lo hacen adaptable a un apartamento, siempre que se le saque a pasear a diario y tenga compañía. No lleva bien pasar muchas horas solo.

¿Por qué es una raza tan rara?

Estuvo a punto de extinguirse en las dos guerras mundiales; en 1947 solo quedaban diez ejemplares registrados. Aunque se recuperó gracias a criadores como Joy Freer, sigue siendo una de las razas de spaniel más escasas del mundo y el Kennel Club británico la considera raza nativa vulnerable.