El Galgo Español es el lebrel autóctono de la península ibérica: un perro antiquísimo, elegante y veloz, criado durante siglos para perseguir la liebre a campo abierto y hoy convertido, cada vez más, en un compañero de hogar sereno y cariñoso. Si buscas un perro grande pero discreto, silencioso, limpio y sorprendentemente tranquilo en casa, el Galgo Español merece un lugar muy alto en tu lista.
¿Es el Galgo Español para ti?
El Galgo Español es un perro de contrastes: un atleta capaz de alcanzar velocidades vertiginosas que, sin embargo, dentro de casa es uno de los perros grandes más apacibles que existen. Antes de decidirte, conviene tener claro qué te va a dar y qué necesita de ti.
A favor
- Tranquilo, silencioso y muy dormilón en casa: se adapta bien al piso.
- Cariñoso, noble y poco conflictivo con personas y otros perros.
- Pelo corto que apenas requiere cepillado y suelta poco.
- Raza rústica y longeva, con pocos problemas hereditarios graves.
- Necesita menos ejercicio diario del que su físico sugiere.
- Adoptar un galgo abandonado da una segunda vida a un gran compañero.
A tener en cuenta
- Fuerte instinto de caza: no se puede soltar sin control en campo abierto.
- Es friolero; necesita abrigo en invierno y cama cálida.
- Puede ser tímido o reservado con desconocidos y ruidos.
- Necesita una zona vallada donde correr a máxima velocidad.
- Con gatos, depende del individuo y de su pasado cazador.
- Su delgadez natural asusta a quien no conoce la raza.
Carácter y temperamento

Quien convive con un Galgo Español descubre enseguida una paradoja encantadora: el mismo perro que en el campo se transforma en una flecha imparable es, en el sofá, uno de los animales más plácidos y silenciosos que se puedan tener. El galgo es noble, sensible y algo reservado, más dado a la calma que al alboroto. No es un perro ladrador ni pesado; tiende a pasar buena parte del día durmiendo hecho un ovillo, y agradece la compañía tranquila más que los juegos ruidosos.
Con su familia es afectuoso y leal, aunque de un cariño discreto: te sigue de habitación en habitación, se acomoda cerca de ti y disfruta del contacto sin resultar invasivo. Con los desconocidos suele mostrarse tímido o prudente al principio, especialmente los galgos que han vivido experiencias difíciles o que proceden de abandono. Esa sensibilidad, lejos de ser un defecto, hace de él un perro que responde maravillosamente al trato amable y a la confianza que se le da con el tiempo.
Es importante entender que bajo esa apariencia frágil late un cazador milenario. El Galgo Español tiene un instinto de persecución muy marcado hacia todo lo que corre —liebres, conejos, a veces gatos ajenos— y ese impulso forma parte de su esencia. No lo convierte en un perro peligroso, pero sí condiciona cómo se pasea y cómo se le da libertad.
Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad
Con niños: el galgo es paciente y de buen carácter, y suele llevarse bien con los niños siempre que estos respeten sus momentos de descanso. Al ser un perro que valora la calma, conviene enseñar a los más pequeños a no molestarlo mientras duerme y a tratarlo con suavidad; a cambio recibirán un compañero dulce y equilibrado.
Con otros perros: es sociable y poco dado a los conflictos, por lo que la convivencia con otros perros suele ser fácil. De hecho, muchos galgos viven felices en manada.
Con gatos y pequeñas mascotas: aquí hay que ser honesto. Muchos galgos españoles conviven sin problema con gatos de la propia casa, a los que aprenden a considerar parte de la familia. Pero un galgo con fuerte pasado cazador puede activar su instinto de persecución con gatos desconocidos o con animales pequeños. Las presentaciones graduales, supervisadas y sin prisa son la clave.
En piso: por increíble que parezca en un perro de este tamaño, el Galgo Español es un excelente perro de piso. Es limpio, silencioso y pasa el día tumbado; solo pide sus paseos y un rincón cómodo.
Ante la soledad: tolera razonablemente bien quedarse solo unas horas, sobre todo si ha hecho ejercicio antes y tiene una cama confortable. Como todo perro apegado a su familia, no conviene dejarlo solo jornadas enteras de forma habitual.
Educación y adiestramiento
El Galgo Español es inteligente y aprende bien, pero hay que educarlo entendiendo su naturaleza. Es un perro sensible que no soporta la brusquedad: los gritos y los métodos duros lo bloquean y erosionan su confianza. Con refuerzo positivo, premios, paciencia y coherencia, en cambio, coopera de buena gana.
La gran asignatura de su adiestramiento es la llamada y el control del instinto de caza. Por mucho que trabajes la obediencia, es muy difícil —y en muchos casos imposible— garantizar que un galgo no salga disparado detrás de una liebre o un gato. Por eso la recomendación universal es no soltarlo nunca en zonas abiertas sin vallar, y trabajar la llamada en entornos controlados con correa larga.
La socialización temprana y amable es fundamental, especialmente en un perro que tiende a la timidez. Exponerlo desde cachorro (o desde su adopción) a personas, ruidos, superficies y situaciones variadas, siempre en positivo, hace de él un adulto seguro y equilibrado.
Ejercicio y actividad

Aquí está uno de los grandes malentendidos sobre la raza. Al ver a un galgo se piensa que necesita horas de ejercicio, cuando en realidad es un velocista de explosión, no un maratoniano. Le basta con uno o dos paseos diarios en los que pueda soltarse a galopar unos minutos a máxima velocidad en una zona segura y vallada. Tras esa descarga de energía, vuelve a casa satisfecho y se echa a dormir durante horas.
Ese sprint es, además, una necesidad casi física: el galgo disfruta enormemente corriendo y liberando su potencia atlética. Actividades como el lure coursing (persecución de un señuelo) le encantan y canalizan su instinto de forma segura. Fuera de esos momentos de carrera, es un perro de baja demanda: no requiere agotadoras jornadas de actividad, sino oportunidades cortas e intensas de correr.
Un paseo tranquilo con correa, una carrera controlada y una buena siesta: esa es la rutina ideal de un Galgo Español feliz.
Cuidados: pelaje e higiene
El mantenimiento del Galgo Español de pelo corto es de los más sencillos que existen. Su capa es corta, lisa y muy fina, apenas suelta pelo y basta con un cepillado ligero semanal —o un guante de goma— para mantenerla brillante. No necesita baños frecuentes; con lavarlo puntualmente cuando se ensucie es suficiente.
Existe también la variedad de pelo duro, con pelo áspero y más largo repartido por el cuerpo, bigotes y tupé; es más infrecuente en España y requiere un cepillado algo más constante, pero sigue siendo un perro de mantenimiento bajo.
Lo que sí hay que vigilar de forma específica es su protección frente al frío: por su pelo escaso y su nula grasa corporal, el galgo pasa frío con facilidad. Un abrigo para los paseos de invierno y una cama mullida y cálida no son un capricho, sino una necesidad real. Conviene además revisar y cuidar su dentadura, controlar las uñas y limpiar las orejas con regularidad.
Alimentación
El Galgo Español es, por naturaleza, un perro delgado: se le deben marcar ligeramente las últimas costillas y tener un vientre muy recogido. Esa silueta enjuta, que a los no iniciados les parece exceso de delgadez, es en realidad el estado de forma correcto de la raza. No hay que caer en la tentación de sobrealimentarlo para «rellenarlo».
Necesita un pienso de calidad, con buen aporte proteico acorde a su condición atlética, ajustando la ración a su nivel de actividad. Al tratarse de un perro de pecho profundo, conviene repartir la comida en dos tomas y evitar el ejercicio intenso justo antes o después de comer, como medida de prudencia frente a la dilatación gástrica. Agua siempre fresca y disponible, y control del peso para mantenerlo en su delgadez saludable sin llegar a la extrema.
Salud y esperanza de vida
Una de las mejores noticias sobre esta raza es su rusticidad. Al ser un perro de construcción natural, seleccionado durante siglos por su funcionalidad y no por rasgos extremos, el Galgo Español disfruta de una salud general robusta y de relativamente pocos problemas hereditarios graves. Su esperanza de vida ronda los 12-15 años, notable para un perro de su tamaño.
Hay algunos aspectos propios de los lebreles que conviene conocer. Como todos los galgos, es sensible a la anestesia por su bajo porcentaje de grasa, algo que cualquier veterinario con experiencia en la raza tiene en cuenta. Su piel fina se lesiona con facilidad con cortes y rasguños, y su escasa cobertura lo hace vulnerable al frío. Conviene también cuidar la salud dental, frecuente punto débil en la raza. Con revisiones veterinarias regulares, buena alimentación y protección frente al frío, el galgo suele ser un perro sano y longevo.
Aspecto físico

El Galgo Español es la definición misma de la elegancia funcional. Tiene un físico ligero y estilizado, con patas largas y finas, un pecho profundo y voluminoso que aloja un corazón y unos pulmones potentes, y un vientre muy recogido en fuerte tuck-up. Todo en su anatomía está diseñado para la velocidad.
Los machos miden entre 62 y 70 cm a la cruz y las hembras entre 60 y 68 cm. La cabeza es larga y estrecha, el hocico afilado y las orejas se pliegan hacia atrás, en rosa, cuando el perro está en reposo o en alerta. La cola es larga, fina y de inserción baja.
El pelaje típico es corto, liso y muy fino, aunque existe la variedad de pelo duro. La paleta de colores es amplia y hermosa: destaca el barcino o atigrado, pero también se ven ejemplares negros, barquillo, tostado, canela, amarillo, rojo, blanco, y las capas berrendo o pío (con manchas). Esta variedad cromática es una de las señas de identidad de la raza.
Origen e historia
Pocas razas pueden presumir de una historia tan larga y tan entrelazada con la cultura de su país como el Galgo Español. Sus antecedentes se rastrean hasta la antigüedad: ya en el siglo II a. C., el cónsul romano Arriano de Nicomedia, en su tratado Cynegeticus, describía la caza de la liebre con galgos en Hispania de una forma casi idéntica a como se practica hoy, señalando que era costumbre común a todas las clases sociales y que existían tanto ejemplares de pelo liso como de pelo duro.
Durante la Edad Media, la raza no solo sobrevivió, sino que floreció. En los siglos IX y X, la repoblación de las llanuras de León y Castilla multiplicó las piezas de caza y consolidó la tradición de las carreras de liebres con galgos, común en los reinos cristianos y andalusíes. El aprecio por estos perros era tal que numerosos fueros medievales —Salamanca, Cuenca, Zorita de los Canes, Molina de Aragón, Usagre— castigaban su robo o su muerte. En un documento del año 1081 se inventaría «un galgo negro» como un bien valioso dentro de una herencia.
El galgo se forjó sobre todo en la Meseta Central y se extendió por las tierras llanas del interior peninsular. Su huella cultural es inmensa: aparece en las pinturas murales del siglo XII de la ermita de San Baudelio de Berlanga, en refranes populares —«de casta le viene al galgo»— y, sobre todo, en la primera frase de El Quijote, donde Cervantes retrata al hidalgo con «rocín flaco y galgo corredor».
A principios del siglo XX, la moda de las carreras en canódromo provocó un cruce masivo con el Galgo Inglés para obtener perros más rápidos, lo que puso en peligro la pureza de la raza. Gracias al esfuerzo de criadores y cazadores que conservaban ejemplares puros, se logró reconducirla. Reconocido oficialmente bastante tarde por las asociaciones caninas, el Galgo Español afronta el siglo XXI con un aprecio creciente dentro y fuera de España.
Curiosidades
- El Galgo Español podría ser el antepasado del Galgo Inglés (greyhound), y no al revés, como suele creerse.
- La palabra «galgo» procede probablemente del latín Canis Gallicus, «perro de la Galia».
- Aparece en la primera línea de El Quijote, prueba de lo arraigado que estaba en la vida española.
- Se encuadra en el Grupo 10 de la FCI (lebreles), junto a otros galgos y lebreles del mundo.
- Al igual que el Podenco, se le atribuye parentesco con los antiguos perros de tipo faraónico.
- Su instinto y su silueta apenas han cambiado en más de 2.000 años: los galgos de las pinturas medievales son casi idénticos a los actuales.
Si te atrae el temperamento del Galgo Español, quizá te interesen otras razas de lebreles y perros elegantes y atléticos. Puedes comparar con el Greyhound, su pariente más veloz; el estilizado Whippet, una versión más pequeña y muy adaptable; el enérgico Vizsla, cazador de gran resistencia; o el elegante Dálmata, otro perro atlético de silueta inconfundible.
Protocolo de ejercicio semanal
Para mantener al Galgo Español sano y feliz, es fundamental seguir un protocolo de ejercicio semanal adecuado. A continuación, se presentan algunas recomendaciones específicas para esta raza:
Ejercicio diario
Un Galgo Español necesita un mínimo de 30 minutos de ejercicio diario, distribuidos en una sesión de carrera libre y otra de paseo tranquilo. La carrera libre es esencial para permitir que el perro se ejercite y libere energía, mientras que el paseo tranquilo ayuda a mantener la calma y la relajación.
| Tipo de ejercicio | Duración | Frecuencia |
|---|---|---|
| Carrera libre | 15-20 minutos | 1 vez al día |
| Paseo tranquilo | 10-15 minutos | 1 vez al día |
Ejercicio semanal
Además del ejercicio diario, es importante incluir actividades adicionales para mantener al perro estimulado y evitar la monotonía. A continuación, se presentan algunas recomendaciones para el ejercicio semanal:
- Día 1: Carrera libre en un parque o área segura (30 minutos)
- Día 2: Paseo tranquilo por la ciudad o barrio (30 minutos)
- Día 3: Juegos mentales, como esconder y buscar objetos (15-20 minutos)
- Día 4: Carrera libre en un parque o área segura (30 minutos)
- Día 5: Paseo tranquilo por la ciudad o barrio (30 minutos)
- Día 6 y 7: Descanso o actividades de bajo impacto, como paseos cortos
Es importante recordar que el Galgo Español es una raza sensible al calor y el frío extremo, por lo que se debe evitar el ejercicio intenso en climas adversos. Además, se recomienda incluir juegos mentales y físicos para mantener al perro estimulado y evitar la aburrición.
En resumen, un protocolo de ejercicio semanal adecuado para un Galgo Español debe incluir una combinación de carrera libre, paseos tranquilos, juegos mentales y descanso. Es fundamental adaptar el ejercicio a las necesidades individuales del perro y evitar la monotonía para mantenerlo sano y feliz.
Comparativa con razas similares
El Galgo Español comparte similitudes con el Whippet y el Greyhound, en cuanto a su velocidad y agilidad. Sin embargo, se diferencia en su tamaño y temperamento, siendo más grande y tranquilo que el Whippet, y menos nervioso que el Greyhound.
Similitudes con el Whippet
- Ambas razas son conocidas por su velocidad y agilidad, lo que las hace ideales para deportes como el agility y el flyball.
- Tienen un pelaje corto y liso, lo que requiere poco mantenimiento.
- Son razas relativamente silenciosas, ya que no son propensas a ladrar excesivamente.
Diferencias con el Whippet
El Galgo Español es más grande que el Whippet, con un peso promedio de 25-40 kg, mientras que el Whippet pesa entre 12-17 kg. Además, el Galgo Español tiene un temperamento más tranquilo y relajado, mientras que el Whippet es más enérgico y juguetón.
Similitudes con el Greyhound
- Ambas razas son conocidas por su velocidad y agilidad, lo que las hace ideales para carreras de galgos.
- Tienen un pelaje corto y liso, lo que requiere poco mantenimiento.
- Son razas relativamente silenciosas, ya que no son propensas a ladrar excesivamente.
Diferencias con el Greyhound
El Galgo Español es menos nervioso y ansioso que el Greyhound, lo que lo hace más adecuado para vivir en entornos urbanos. Además, el Galgo Español tiene un temperamento más cariñoso y afectuoso, mientras que el Greyhound es más independiente y reservado.
| Raza | Peso promedio | Temperamento |
|---|---|---|
| Galgo Español | 25-40 kg | Tranquilo, cariñoso y relajado |
| Whippet | 12-17 kg | Enérgico, juguetón y nervioso |
| Greyhound | 25-40 kg | Independiente, reservado y ansioso |
Errores comunes del dueño novato
Un error común entre los dueños novatos del Galgo Español es no proporcionar suficiente espacio para correr y ejercicio físico, lo que puede llevar a problemas de salud y aburrimiento. Aunque estos perros son conocidos por ser tranquilos en casa, necesitan un lugar seguro y amplio para correr a máxima velocidad y quemar energías.
Otro error es no socializar adecuadamente al perro, lo que puede causar timidez o agresividad en situaciones sociales. Los Galgos Españoles son conocidos por ser reservados con desconocidos, por lo que es fundamental exponerlos a diferentes personas, lugares y situaciones desde una edad temprana.
Errores comunes en la socialización
- No exponer al perro a suficientes situaciones sociales, como paseos por la ciudad o encuentros con otros perros.
- No enseñar al perro a interactuar adecuadamente con personas y otros animales, lo que puede llevar a conflictos o miedo.
- No ser consecuente en la educación y el adiestramiento, lo que puede confundir al perro y llevar a problemas de comportamiento.
Además, algunos dueños novatos pueden cometer errores en cuanto a la alimentación y la salud del Galgo Español. Por ejemplo, no proporcionar una dieta equilibrada y nutritiva puede llevar a problemas de salud, como la obesidad o la anemia.
| Alimento | Cantidad recomendada |
|---|---|
| Carne | 200-300 gramos al día |
| Frutas y verduras | 100-200 gramos al día |
| Granos y cereales | 50-100 gramos al día |
En resumen, para evitar errores comunes como dueño novato del Galgo Español, es fundamental proporcionar suficiente espacio para correr y ejercicio físico, socializar adecuadamente al perro, y ser consecuente en la educación y el adiestramiento. Además, es importante proporcionar una dieta equilibrada y nutritiva para mantener la salud y el bienestar del perro.
Presupuesto y costes
El presupuesto para un Galgo Español debe incluir gastos de alimentación, vacunas, esterilización y atención veterinaria regular. Además, se deben considerar los costes de adquisición o adopción, que pueden variar dependiendo de la procedencia y la edad del perro.
Costes iniciales
- Adquisición: el precio de compra de un Galgo Español puede oscilar entre 500 y 1.500 euros, dependiendo de factores como la procedencia, la edad y la línea de sangre.
- Adopción: si se opta por adoptar un Galgo Español, los costes pueden ser menores, ya que las asociaciones de rescate suelen cobrar una tarifa de adopción que oscila entre 100 y 300 euros.
Gastos mensuales
Una vez que el perro esté en casa, es importante considerar los gastos mensuales que conlleva su cuidado. A continuación, se presentan algunos de los costes más significativos:
| Categoría | Coste estimado (euros) |
|---|---|
| Alimentación | 50-70 |
| Vacunas y medicamentos | 10-20 |
| Atención veterinaria regular | 20-30 |
| Productos para el cuidado del pelaje | 10-20 |
| Juguetes y accesorios | 10-20 |
Es importante tener en cuenta que estos costes pueden variar dependiendo de factores como la edad, el tamaño y la salud del perro. Además, es recomendable considerar la posibilidad de contratar un seguro de mascotas para cubrir los gastos veterinarios imprevistos.
Consejos para reducir costes
- Planificar con anticipación: es importante planificar con anticipación los gastos que se generarán durante el año, para evitar sorpresas desagradables.
- Elegir una alimentación de calidad: aunque puede parecer más caro, elegir una alimentación de calidad puede ayudar a reducir los costes veterinarios a largo plazo.
- Buscar ofertas y descuentos: es importante buscar ofertas y descuentos en productos para mascotas, ya que pueden ayudar a reducir los costes mensuales.
Función tradicional y trabajo
El Galgo Español fue criado originalmente para la caza de liebres y otros pequeños animales, utilizando su velocidad y agilidad para perseguir y atrapar a las presas. Aunque hoy en día se utiliza más como compañero de hogar, aún mantiene su instinto de caza y requiere ejercicio y estimulación mental adecuados.
Historia de la caza
La caza con Galgos Españoles se remonta a la época medieval, cuando era una actividad reservada para la nobleza. Los galgos eran valorados por su velocidad, resistencia y habilidad para perseguir a las liebres en campo abierto. Con el tiempo, la caza se convirtió en una tradición arraigada en la cultura española, y los Galgos Españoles se convirtieron en un símbolo de la pasión por la caza.
| Tipo de caza | Descripción |
|---|---|
| Caza de liebres | Los Galgos Españoles fueron criados originalmente para esta tipo de caza, utilizando su velocidad y agilidad para perseguir y atrapar a las liebres. |
| Caza de conejos | Los Galgos Españoles también se utilizan para la caza de conejos, aunque requiere una técnica diferente ya que los conejos son más rápidos y ágiles que las liebres. |
| Caza de zorros | En algunas regiones de España, los Galgos Españoles se utilizan para la caza de zorros, aunque es una actividad menos común que la caza de liebres y conejos. |
Aunque la caza ya no es el propósito principal del Galgo Español, su instinto de caza sigue siendo fuerte. Por lo tanto, es fundamental proporcionar a estos perros ejercicio y estimulación mental adecuados para mantenerlos felices y saludables.
- Proporcionar espacio abierto para correr y jugar
- Incluir actividades que desafíen su instinto de caza, como la búsqueda de objetos escondidos o la persecución de juguetes
- Ofrecer entrenamiento y educación adecuados para canalizar su energía y su instinto de caza de manera positiva
En resumen, el Galgo Español es un perro con una rica historia y tradición en la caza, pero que hoy en día se utiliza más como compañero de hogar. Sin embargo, su instinto de caza sigue siendo fuerte, por lo que requiere ejercicio y estimulación mental adecuados para mantenerse feliz y saludable.
Preguntas frecuentes sobre el Galgo Español
¿El Galgo Español es un buen perro para vivir en piso?
Sí, y suele sorprender. Pese a su tamaño y a que es un velocista nato, dentro de casa el Galgo Español es tranquilo, silencioso y muy dormilón: pasa la mayor parte del día descansando en su sitio favorito. Necesita una o dos salidas diarias donde pueda correr o galopar un rato, pero en el hogar es de los perros grandes más discretos y cómodos para un piso.
¿Se lleva bien el Galgo Español con los gatos y otros perros?
Con otros perros suele convivir sin problema, porque es un perro sociable y poco conflictivo. Con los gatos depende del individuo y de su historia: muchos galgos comparten sofá con gatos sin incidentes, pero un galgo que ha cazado activamente puede conservar un fuerte instinto de persecución. En esos casos hay que hacer presentaciones graduales y supervisadas, y valorar cada perro por separado.
¿Cuánto ejercicio necesita al día un Galgo Español?
Menos del que la gente imagina en cantidad, pero de más intensidad. Le bastan uno o dos paseos diarios en los que pueda soltarse a correr en una zona segura y vallada durante unos minutos; el galgo es un velocista de explosión, no un corredor de fondo incansable. Tras su carrera vuelve a casa satisfecho y se echa a dormir. Nunca hay que soltarlo sin control en zona abierta por su fuerte instinto de caza.
¿El Galgo Español pasa frío? ¿Necesita abrigo?
Sí. Tiene el pelo muy corto y fino y prácticamente nada de grasa corporal, así que es sensible al frío y a la humedad. En invierno, y sobre todo en climas fríos, conviene ponerle un abrigo para los paseos y ofrecerle una cama mullida y cálida en casa, alejada de corrientes. En verano, en cambio, tolera bien el calor moderado.
¿Qué diferencia hay entre el Galgo Español y el Galgo Inglés (greyhound)?
El Galgo Español es más ligero, estilizado y algo más pequeño y estilizado que el Galgo Inglés, con el que está emparentado; de hecho, el greyhound podría descender del galgo español. A principios del siglo XX se cruzaron para conseguir perros más rápidos en las carreras de canódromo, pero ese mestizaje se detuvo para preservar la pureza y la belleza de carrera del galgo español, que es un corredor más resistente a campo abierto.
¿Es difícil de educar el Galgo Español?
No es difícil, pero es distinto. Es un perro noble, sensible y algo tímido que responde muy mal a los métodos duros; con refuerzo positivo, paciencia y confianza aprende bien. Lo que casi nunca conseguirás anular del todo es su instinto de perseguir todo lo que corre, por eso la llamada en presencia de estímulos y el paseo con correa larga en zonas abiertas son la prioridad de su adiestramiento.
¿Cuánto vive un Galgo Español?
Es una raza rústica y longeva para su tamaño: la mayoría vive entre 12 y 15 años. Al ser un perro de constitución natural y poca manipulación genética extrema, presenta relativamente pocos problemas hereditarios graves, aunque conviene cuidar su alimentación, su dentadura y protegerlo del frío.
¿Por qué hay tantos galgos españoles en adopción?
Por desgracia, cada temporada de caza muchos galgos son abandonados cuando dejan de ser útiles para cazar, y por eso las protectoras están llenas de ellos. La buena noticia es que un galgo adoptado suele ser un compañero agradecido, tranquilo y cariñoso, que se adapta rápido a la vida familiar. Adoptar un galgo es una de las formas más bonitas de acceder a esta raza.