English Foxhound, perro de raza

English Foxhound

El Foxhound Inglés es un sabueso de jauría fuerte e incansable: carácter, cuidados, ejercicio, salud, historia y consejos para vivir con esta raza.

OrigenInglaterra (Reino Unido)
Grupo FCIGrupo 6 (perros tipo sabueso y de rastro), Sección 1.2
TamañoGrande
Altura53-64 cm a la cruz (machos mayores que hembras)
Peso29-34 kg (hasta ~38 kg los machos más grandes)
Esperanza de vida10-13 años
EnergíaAlta
PelajeCorto, denso y duro; cualquier color de sabueso (tricolor o bicolor sobre blanco)
Función originalCaza del zorro a caballo en jauría (sabueso de rastro)
SociableResistenteIndependienteRuidosoAtlu00e9tico

El Foxhound Inglés es el sabueso de jauría por excelencia: un perro de rastro fuerte, incansable y profundamente gregario, criado durante más de dos siglos en Inglaterra para perseguir al zorro a campo abierto junto a jinetes a caballo. Atlético, de voz potente y olfato extraordinario, es uno de los perros de caza más antiguos y a la vez uno de los menos habituales como mascota de hogar. Antes de enamorarte de su nobleza, conviene entender que el Foxhound Inglés es, ante todo, un atleta de fondo que necesita compañía y kilómetros.

¿Es el Foxhound Inglés para ti?

El Foxhound Inglés no es un perro para cualquiera. Fue diseñado para trabajar en grupo, correr durante horas y seguir un rastro con una determinación absoluta. Quien lo adopta hereda a un atleta sociable y de buen carácter, pero también a un sabueso ruidoso, terco ante un olor interesante y con una necesidad de ejercicio que pocos hogares urbanos pueden cubrir. Es ideal para el campo, las familias activas y quienes disfrutan de la vida al aire libre.

A favor

  • Temperamento amable, tolerante y nada agresivo.
  • Extraordinariamente sociable con otros perros.
  • Resistente, rústico y de salud generalmente robusta.
  • Pelaje corto que apenas necesita mantenimiento.
  • Bueno con los niños y compañero infatigable de carrera o bici.

A tener en cuenta

  • Necesita muchísimo ejercicio diario; se aburre y destroza si se queda corto.
  • Voz fuerte y aullidos: poco compatible con vecinos pegados.
  • Instinto de rastreo elevado: se va detrás de un olor e ignora la llamada.
  • No es un perro de apartamento ni de quedarse solo muchas horas.
  • Raro como mascota: criadores escasos y poca costumbre de vida doméstica.

Carácter y temperamento

Retrato de la cabeza de un Foxhound Inglés
Foxhound Inglés. Foto: Thowra_uk, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

El Foxhound Inglés es un perro vivo, atrevido y de notable equilibrio emocional. Siglos de cría en jauría han seleccionado un temperamento que rechaza la agresividad: un sabueso que pelea o que muerde a sus compañeros sencillamente no sirve para cazar en grupo, así que la raza es por naturaleza tolerante, alegre y sociable. Con las personas se muestra amistoso y confiado, sin la desconfianza típica de los perros de guarda.

Esa misma genética explica sus dos rasgos más marcados. El primero es la independencia: acostumbrado a trabajar siguiendo su propia nariz, no es un perro que mire constantemente a su guía esperando órdenes, como haría un border collie. El segundo es la voz. El Foxhound Inglés “canta” sobre el rastro con un aullido profundo y melodioso, y ese instinto de dar lengua no desaparece en casa. Es un perro emocionalmente estable y nada nervioso, pero su forma de ser pertenece más al mundo del trabajo que al del salón.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

Con niños, el Foxhound Inglés suele ser un compañero excelente: paciente, robusto y juguetón, encaja bien en familias bulliciosas y aguanta el trajín infantil sin problemas. Conviene, eso sí, vigilar a los más pequeños, porque su tamaño y energía pueden derribar sin mala intención.

Donde realmente brilla es en la convivencia con otros perros. Ningún perro de tamaño medio está tan preparado para la vida en grupo: fue criado para dormir, comer y correr en jaurías de decenas de ejemplares, de modo que la sociabilidad canina forma parte de su esencia. Con gatos y otras mascotas pequeñas la cosa cambia: su poderoso instinto de caza puede activarse ante un animal que corre, así que la convivencia exige socialización temprana y prudencia.

En cuanto al piso, no es su sitio. Necesita espacio, ejercicio y, sobre todo, salidas largas; un apartamento sin un plan de actividad muy serio lo condena a la frustración. Tampoco lleva bien la soledad: es un animal gregario que necesita compañía, ya sea humana o de otros perros, y un Foxhound aburrido y solo durante muchas horas tiende a aullar y a buscarse problemas.

Educación y adiestramiento

Adiestrar a un Foxhound Inglés es un ejercicio de paciencia y realismo. Es un perro inteligente, pero su inteligencia está orientada al rastreo, no a la obediencia de competición. Responde mucho mejor al refuerzo positivo —premios, comida, juego— que a la dureza, que solo consigue que se cierre en banda.

El gran reto es la llamada. Cuando un Foxhound capta un olor interesante, su cerebro entra en “modo rastro” y el entorno deja de existir; por eso, fuera de zonas valladas, lo prudente es mantenerlo con correa larga o en espacios totalmente seguros. Trabajar la llamada desde cachorro, premiar generosamente cada regreso y nunca castigarlo cuando vuelve son las claves para tener algo de margen. La socialización temprana, los buenos modales básicos y enseñarle a moderar la voz completan un programa educativo que da frutos si se aborda con constancia y sentido del humor.

Ejercicio y actividad

Foxhound Inglés corriendo a campo abierto
Foxhound Inglés. Foto: Beau Considine, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons

Aquí está el corazón de la raza. El Foxhound Inglés es un atleta de resistencia capaz de trabajar varias horas seguidas sobre terrenos muy diversos sin descanso. Esa capacidad de fondo no se apaga porque viva en una casa: necesita mucho ejercicio diario, bastante más que la mayoría de razas, y no le basta con un paseo corto a la manzana.

Largas caminatas, carreras, acompañar a alguien que corre o monta en bicicleta y, sobre todo, oportunidades para usar la nariz son la base de su bienestar. Un Foxhound que hace el ejercicio que pide es un perro tranquilo y equilibrado dentro de casa; un Foxhound aburrido y con energía acumulada se vuelve ruidoso, destructor y difícil de manejar. Es la clase de perro para quien busca un compañero de aventuras al aire libre, no para una vida sedentaria.

Cuidados: pelaje e higiene

En el apartado de aseo, el Foxhound Inglés es de lo más sencillo. Su manto corto, denso y duro repele bastante bien la suciedad y solo necesita un cepillado semanal con guante o cepillo de cerdas para retirar el pelo muerto y mantenerlo brillante. Suelta pelo de forma moderada y no requiere peluquería ni cortes.

Lo que sí exige atención son las orejas: al ser largas y caídas, retienen humedad y favorecen las otitis, de modo que conviene revisarlas y limpiarlas con regularidad. Completa la rutina el corte de uñas, la higiene dental y los baños puntuales, solo cuando de verdad lo necesita. Es un perro rústico que pide poco mantenimiento estético y mucho ejercicio.

Alimentación

Como atleta de fondo, el Foxhound Inglés necesita una dieta completa y de calidad, ajustada a un nivel de actividad alto. Lo ideal es un alimento equilibrado con buen aporte proteico que sostenga su musculatura y su gasto energético, repartido en dos tomas diarias y siempre en función de su edad, peso y trabajo real.

Conviene vigilar la condición corporal: un Foxhound de campo que apenas se ejercita engorda con facilidad, y el sobrepeso castiga sus articulaciones. Por ser un perro de pecho profundo, muchos especialistas recomiendan evitar el ejercicio intenso justo antes y después de las comidas como medida de prudencia frente a la dilatación gástrica. Agua fresca siempre disponible y control del picoteo completan una alimentación sensata.

Salud y esperanza de vida

El Foxhound Inglés es, en conjunto, una raza rústica y resistente, fruto de siglos de selección por funcionalidad y no por estética. Su esperanza de vida se sitúa en torno a los 10 a 13 años, una cifra notable para un perro de su tamaño.

Aun así, conviene conocer las predisposiciones propias de un sabueso atlético y de orejas caídas. La displasia de cadera aparece como en otras razas medianas y grandes, por lo que es recomendable adquirir de criadores que controlen a sus reproductores. Las otitis derivadas de las orejas colgantes son el problema cotidiano más frecuente, y al tratarse de un perro de pecho profundo no debe descuidarse el riesgo de torsión gástrica. Revisiones veterinarias periódicas, control de peso y desparasitación al día son la mejor garantía de una vida larga y sana.

Aspecto físico

El Foxhound Inglés es un sabueso de talla media, de construcción fuerte y armónica, hecho para combinar velocidad y resistencia. Recuerda mucho a un Beagle de gran formato, aunque es más alto, más sustancioso y de huesos más potentes.

Mide aproximadamente entre 53 y 64 cm a la cruz —los machos en la franja alta y las hembras algo menores— y suele pesar entre 29 y 34 kg, alcanzando los ejemplares más grandes cerca de los 38 kg. El cráneo es ancho, el hocico largo y las orejas bajas y caídas, al estilo clásico de sabueso. Las patas son rectas y musculosas, con pies redondeados, casi de gato, que explican su resistencia sobre cualquier terreno. La espalda es nivelada y fuerte, y la cola, de buena inserción, se porta alegremente en forma de látigo. El pelaje es corto, denso y duro, y admite cualquier color propio de los sabuesos: lo más típico es el tricolor (negro, blanco y fuego) o las combinaciones bicolores sobre fondo blanco, como el limón y blanco o el fuego y blanco.

Origen e historia

Jauría de Foxhounds Ingleses descansando
Foxhound Inglés. Foto: Mike Peel, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Foxhound Inglés es una de las razas de sabueso más documentadas del mundo. Desciende del perro de San Huberto (Bloodhound) y del hoy extinto talbot, y lleva criándose de forma sistemática más de doscientos años: los libros de orígenes de la raza se remontan a antes de 1800, cuando la aristocracia inglesa empezó a registrar cuidadosamente sus líneas de jauría.

Su razón de ser fue siempre la caza del zorro a caballo, una tradición que organizó la vida rural británica durante siglos. Por eso el Foxhound nunca se concibió como perro de compañía individual, sino como pieza de una jauría privada mantenida por los grandes hunts, donde decenas de ejemplares vivían, trabajaban y se reproducían juntos. Durante el dominio británico en la India, además, se exportaron Foxhounds Ingleses para la caza del chacal; se preferían a los galgos porque, al ser menos veloces, ofrecían una persecución más larga y deportiva, aunque el calor reducía mucho su esperanza de vida. Esa historia ligada a la jauría explica que, todavía hoy, sea una raza rara fuera del mundo de la montería.

Curiosidades

  • Es primo directo del Foxhound Americano, derivado de ejemplares ingleses llevados a Norteamérica desde el siglo XVII.
  • Pese a su largo pedigrí, figura entre las razas menos numerosas como mascota: sigue viviendo casi siempre en jaurías de caza.
  • Cuando sigue un rastro “da lengua” con un aullido melodioso; los cazadores aprenden a reconocer a cada perro por su voz.
  • Sus pies redondeados, “de gato”, son una de las claves de su resistencia legendaria sobre todo tipo de terreno.
  • Comparte un parecido evidente con el Beagle, que no es casualidad: ambos pertenecen a la misma familia de sabuesos ingleses.

Si te atrae el Foxhound Inglés por su carácter sociable y su pasión por el rastro, quizá te interesen otras razas afines de su misma familia o con necesidades parecidas: el inseparable Beagle, el rastreador por excelencia Bloodhound, el tranquilo Basset Hound y, en el extremo de la velocidad, el veloz Greyhound.

Preguntas frecuentes sobre el Foxhound Inglés

¿El Foxhound Inglés es un buen perro de familia?

Puede serlo, y muy bueno, en la familia adecuada: hogares activos, con espacio y tiempo para darle mucho ejercicio. Es amable, tolerante y excelente con los niños y con otros perros. No encaja, en cambio, en una vida sedentaria o de apartamento.

¿Cuánto ejercicio necesita?

Mucho: bastante más que la media. Está hecho para correr durante horas, así que necesita largas caminatas, carreras y oportunidades de usar la nariz a diario. Un par de paseos cortos no son suficientes para mantenerlo equilibrado.

¿Ladra o aúlla mucho?

Sí. Tiene una voz potente y melodiosa, y el instinto de “dar lengua” sobre un rastro forma parte de su naturaleza. Es un perro ruidoso, poco recomendable para viviendas con vecinos muy cercanos.

¿Se lleva bien con otros perros y con gatos?

Con otros perros es de los más sociables que existen, porque fue criado para vivir en jauría. Con gatos depende: su instinto de caza puede activarse ante un animal que corre, así que requiere socialización temprana y supervisión.

¿Es difícil de educar?

No es un perro de obediencia de competición; es independiente y se guía por su olfato. Aprende bien con refuerzo positivo, pero la llamada es su gran asignatura pendiente: ante un rastro interesante tiende a ignorarla, por lo que conviene la correa larga en zonas abiertas.

¿Cuánto vive y qué salud tiene?

Es una raza rústica y resistente, con una esperanza de vida de unos 10 a 13 años. Conviene vigilar las orejas (otitis), controlar la displasia de cadera y, por su pecho profundo, prevenir la torsión gástrica.

¿Cuánto mide y pesa un Foxhound Inglés?

Mide aproximadamente entre 53 y 64 cm a la cruz y pesa entre 29 y 34 kg, llegando los machos más grandes cerca de los 38 kg. Es un sabueso de talla media, parecido a un Beagle pero bastante más grande y robusto.

¿Por qué es una raza tan poco común como mascota?

Porque nunca se crió para el hogar, sino para vivir y trabajar en jaurías de caza del zorro. Hay pocos criadores orientados a la vida doméstica y sus exigencias de ejercicio y compañía lo hacen poco práctico para la mayoría de hogares urbanos.