El Ca de Bou —conocido en castellano como Perro de Presa Mallorquín o Dogo Mallorquín— es un moloso español originario de Mallorca: un perro de talla media-grande, musculoso y de cabeza imponente, que esconde tras su aspecto rotundo un carácter sorprendentemente equilibrado, fiel y familiar. Guardián nato y poco ladrador, el Ca de Bou es un compañero leal para quien entienda que detrás de esa fuerza hace falta cabeza, constancia y socialización.
¿Es el Ca de Bou para ti?
El Ca de Bou no es un perro para cualquier mano. Es tranquilo y cariñoso en casa, pero también fuerte, territorial y de tendencia dominante, así que premia al dueño sereno y constante y castiga la improvisación. Antes de enamorarte de su estampa, mira con honestidad estas dos columnas.
A favor
- Guardián excepcional, disuasivo y poco ladrador.
- Muy cariñoso y fiel con su familia.
- Carácter equilibrado y tranquilo en casa.
- Pelaje corto: mantenimiento mínimo.
- Rústico, tolera bien el clima.
- Necesidades de ejercicio moderadas.
A tener en cuenta
- Tendencia dominante: requiere socialización temprana.
- Puede ser conflictivo con perros del mismo sexo.
- Fuerza considerable: no apto para dueño primerizo débil.
- Desconfiado con extraños.
- Lleva mal la soledad prolongada.
- Raza rara: pocos criadores serios.
Carácter y temperamento
El temperamento del Ca de Bou es su gran sorpresa. A pesar de un pasado duro, hoy es un perro apacible, equilibrado y extremadamente cariñoso con los suyos. Es fiel hasta la médula, poco ladrador y de una serenidad notable: no es un perro nervioso ni que reaccione por nada. Esa calma, sumada a su porte, lo convierte en un disuasor formidable sin necesidad de mostrarse agresivo.
Es, eso sí, un perro seguro de sí mismo y naturalmente dominante. Se muestra reservado y desconfiado con los extraños, y vigila a los suyos con un instinto protector muy marcado. Bien guiado, distingue perfectamente entre una visita normal y una amenaza real, y no recurre a la agresividad gratuita. La selección para exposición ha suavizado el carácter, manteniendo la tenacidad y la alerta de sus antepasados pero haciéndolo más dócil y manejable.
Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad
En el día a día el Ca de Bou es un perro de casa agradable: tranquilo, limpio y poco escandaloso. Con los niños de su familia suele ser paciente y protector, aunque por su corpulencia conviene supervisar el juego con los más pequeños para evitar empujones involuntarios.
Con otros perros la historia cambia: puede mostrarse dominante hacia ejemplares del mismo sexo, por lo que la socialización temprana es innegociable. Las hembras tienden a ser algo más manejables que los machos. En cuanto al piso, su calma le permite vivir en interior sin problema siempre que se le saque a pasear varias veces al día. Lo que peor encaja es la soledad prolongada: es un perro muy apegado a su gente y necesita formar parte de la vida familiar.
Educación y adiestramiento
Con el Ca de Bou la educación empieza el primer día. Al ser una raza naturalmente dominante, su socialización y su adiestramiento deben iniciarse lo antes posible, exponiéndolo de cachorro a personas, perros, ruidos y entornos distintos. Es un perro inteligente, obediente y, en palabras de los criadores clásicos, «insobornable»: una vez que confía en su guía, responde con lealtad absoluta.
La clave es educarlo con firmeza y dulzura a la vez. Responde al refuerzo positivo, a las normas claras y a un líder coherente; rechaza la dureza y el castigo, que solo generan desconfianza en un perro tan fuerte. No es la raza ideal para un primerizo inseguro: necesita a alguien que marque límites sin gritos, con paciencia y constancia. Bien llevado, es un guardián equilibrado; mal llevado, un perro poderoso fuera de control.
Ejercicio y actividad
El Ca de Bou tiene unas necesidades de ejercicio moderadas. No es un perro hiperactivo ni un corredor de fondo: le bastan dos o tres paseos diarios, algo de juego y, cuando se pueda, espacio para moverse a su aire. Es fuerte y sorprendentemente ágil para su corpulencia, y disfruta de las actividades que comparte con su dueño.
Conviene adaptar el ejercicio al clima —evitar las horas de calor, ya que como moloso de cara recogida tolera peor el bochorno— y cuidar mucho al cachorro: durante el crecimiento hay que evitar saltos, escaleras en exceso y esfuerzos bruscos que puedan dañar unas articulaciones aún inmaduras. Un Ca de Bou que pasea, juega y se mantiene en su peso es un perro sano y emocionalmente estable.
Cuidados: pelaje e higiene
Pocas razas de su porte dan tan poco trabajo de mantenimiento. El pelaje del Ca de Bou es corto y áspero, de modo que un cepillado semanal basta para retirar el pelo muerto y mantener la piel sana. No requiere peluquería ni cuidados sofisticados.
La higiene se centra en los detalles: limpieza regular de orejas y ojos, atención a los pliegues de la cara para evitar humedad y rozaduras, control de las uñas y cuidado dental. Es un perro rústico que se adapta bien a los cambios de temperatura y soporta las inclemencias del tiempo, pero como todo moloso braquicéfalo agradece sombra y agua fresca en verano.
Alimentación
Como moloso de 30 a 38 kg, el Ca de Bou necesita una alimentación de calidad ajustada a su tamaño, edad y nivel de actividad, con un buen aporte proteico y un equilibrio correcto de calcio y fósforo durante el crecimiento. En los cachorros de razas grandes conviene un pienso específico que favorezca un desarrollo óseo lento y controlado, evitando que crezcan demasiado deprisa.
El gran enemigo es el sobrepeso: unos kilos de más castigan articulaciones y corazón y restan años de vida. Hay que racionar las cantidades, repartir la comida en dos tomas en el adulto y, por su morfología de pecho profundo, evitar el ejercicio intenso justo antes y después de comer para reducir el riesgo de torsión gástrica. Agua limpia siempre a disposición.
Salud y esperanza de vida
El Ca de Bou es, en general, un perro robusto y rústico, con una esperanza de vida de 10 a 12 años. Como buen moloso, los puntos a vigilar son los típicos de las razas grandes y de cabeza ancha: displasia de cadera y de codo, problemas articulares, afecciones cardíacas y cierta sensibilidad respiratoria al calor por su morfología braquicéfala.
La mejor medicina es la prevención: comprar a criadores que realicen pruebas de displasia, mantener al perro en su peso ideal, ofrecerle ejercicio moderado, cuidar la dieta y acudir a revisiones veterinarias periódicas. Conviene recordar que es una raza poco numerosa —en 2026 figuraba entre las razas españolas consideradas vulnerables por la Real Sociedad Canina de España—, por lo que elegir una línea de cría sana y bien gestionada es aún más importante.
Aspecto físico

El Ca de Bou es un perro de talla media-grande, muy musculoso y compacto. Los machos miden entre 55 y 58 cm a la cruz y pesan de 35 a 38 kg; las hembras, entre 52 y 55 cm y de 30 a 34 kg. Su rasgo más llamativo es la cabeza: voluminosa y maciza, con cráneo ancho, mandíbula potente y una depresión naso-frontal poco marcada de frente. Los ojos son ovalados, algo oblicuos y cuanto más oscuros mejor; las orejas, pequeñas, «en rosa» y echadas hacia atrás.
El cuerpo es rotundo, con vientre recogido, miembros anteriores fuertes y una cola que llega al corvejón. El pelaje, corto y áspero, se presenta en tres colores: atigrado (el preferido, en tonos oscuros), leonado (en matices intensos) y negro. Se admite la máscara negra y manchas blancas en pecho y extremidades hasta un máximo del 30 % de la superficie del cuerpo.
Origen e historia
El Ca de Bou —literalmente «perro de toro» en mallorquín— es una raza autóctona de Mallorca cuyos orígenes se remontan a los molosos de presa que controlaban el ganado en la isla. La raza se fue forjando durante el periodo de influencia catalana sobre Mallorca, entre los siglos XIII y XVI, a partir de perros de tipo mastín. Su nombre delata su función original: el Gremio de Carniceros lo empleaba para agarrar y sujetar al toro hasta su sacrificio.
Durante la ocupación británica de Mallorca, en el siglo XVIII, las peleas de toros y de perros estaban muy arraigadas, y el Ca de Bou se ganó fama por su valentía y fiereza en estos sangrientos espectáculos. Cuando esas prácticas se prohibieron en el siglo XX, la raza perdió protagonismo y estuvo al borde de la extinción. La salvaron aficionados de la España peninsular que empezaron a exhibirla; el primer estándar se redactó en 1932 y la FCI la aceptó definitivamente en 1963, bajo el nombre oficial de Perro de Presa Mallorquín. En los años 90 se exportaron tantos ejemplares a Estados Unidos, Rusia, Polonia y Japón que hoy buena parte de los criadores se encuentran fuera de Baleares.
Curiosidades
- Tres nombres, un mismo perro: Ca de Bou es el nombre en mallorquín; en castellano se le llama Perro de Presa Mallorquín o Dogo Mallorquín, y en inglés Majorca Mastiff.
- Pariente del canario: está emparentado con el Dogo Canario (Perro de Presa Canario), otro moloso español de presa.
- Significado literal: «Ca de Bou» quiere decir «perro de toro», en referencia a su antiguo trabajo sujetando reses.
- Raza vulnerable: en 2026 figuraba entre las razas españolas consideradas vulnerables por la Real Sociedad Canina de España.
- Poco ladrador: impone por presencia, no por escandalera; es de los molosos más silenciosos.
Si te atrae el carácter del Ca de Bou, quizá te interesen otros molosos y perros de guarda de temperamento parecido: el Cane Corso, el Bóxer, el Rottweiler y el Bulldog Inglés, con el que comparte parte de su herencia de presa.
Preguntas frecuentes sobre el Ca de Bou
¿El Ca de Bou es un perro peligroso o agresivo?
No de forma gratuita. El Ca de Bou es un moloso de guarda con carácter equilibrado, sereno y poco ladrador, que se muestra disuasivo ante un intruso pero sin agresividad injustificada. Su pasado en la lucha contra el toro y entre perros pesa en su reputación, pero la cría moderna ha suavizado el temperamento. El riesgo real no es la raza, sino la falta de socialización y de manejo: es un perro fuerte y de tendencia dominante que necesita un dueño coherente.
¿Cuánto vive un Ca de Bou?
La esperanza de vida del Ca de Bou se sitúa entre 10 y 12 años, una cifra normal para un moloso de su tamaño. Con peso controlado, ejercicio regular, buena alimentación y revisiones veterinarias periódicas (sobre todo de caderas, codos y corazón) muchos ejemplares llegan en buena forma al tramo alto de ese rango.
¿El Ca de Bou puede vivir en un piso?
Sí, siempre que se le dedique tiempo y paseo diario. Es un perro tranquilo en casa, poco ladrador y nada nervioso, así que en interior resulta cómodo. La clave no son los metros cuadrados, sino las salidas: necesita varias caminatas al día y ratos de actividad para gastar energía y no aburrirse. Lo que peor lleva es la soledad prolongada.
¿El Ca de Bou es bueno con los niños?
Con su familia el Ca de Bou es extremadamente cariñoso, fiel y protector, y suele ser paciente con los niños de casa. Por su corpulencia conviene supervisar el juego con los más pequeños para evitar empujones involuntarios, enseñar al niño a respetar al perro y reforzar la socialización desde cachorro.
¿Cuánto ejercicio necesita un Ca de Bou?
Tiene necesidades de actividad moderadas: dos o tres paseos diarios, algo de juego y, si es posible, espacio para moverse. Es fuerte y ágil, pero no es un atleta de resistencia ni un perro hiperactivo. Hay que evitar el ejercicio intenso con calor y, en el cachorro, los saltos y esfuerzos que castiguen unas articulaciones todavía en desarrollo.
¿El Ca de Bou se lleva bien con otros perros?
Con su familia y con perros conocidos suele convivir bien, pero puede mostrarse dominante hacia otros perros del mismo sexo. La socialización temprana y continuada es decisiva. Las hembras tienden a ser algo más manejables que los machos. En presencia de perros desconocidos conviene presentaciones tranquilas y control de la correa.
¿Cuánto pesa y mide un Ca de Bou?
Los machos miden entre 55 y 58 cm a la cruz y pesan de 35 a 38 kg; las hembras miden de 52 a 55 cm y pesan de 30 a 34 kg. Es un perro de talla media-grande, muy musculoso y compacto, con una cabeza voluminosa muy característica.
¿El Ca de Bou da mucho trabajo de pelaje?
Muy poco. Su pelo es corto y áspero, así que basta con un cepillado semanal para retirar pelo muerto y mantenerlo limpio. Conviene revisar y limpiar con regularidad orejas y ojos, cuidar los pliegues de la cara y vigilar las uñas. Es un perro rústico que tolera bien el frío y el calor moderados.