Norwich Terrier, perro de raza

Norwich Terrier

El Norwich Terrier es uno de los terriers más pequeños: compacto, valiente y muy sociable. Guía completa de carácter, cuidados, salud y educación de la raza.

OrigenReino Unido (Inglaterra, East Anglia)
Grupo FCIGrupo 3 (Terriers)
TamañoPequeño
AlturaHasta 25 cm
Peso5–5,5 kg
Esperanza de vida13–14 años
EnergíaMedia-alta
PelajeDoble capa: exterior dura y áspera con subpelo suave; rojo, trigo, negro y fuego o grizzle
Función originalCazador de ratas y alimañas; terrier de trabajo
VivazCariu00f1osoValienteSociableTozudo

El Norwich Terrier es uno de los terriers de trabajo más pequeños del mundo: un perro compacto, robusto y de orejas erguidas, criado en el este de Inglaterra para cazar ratas y alimañas. Bajo su aspecto de peluche se esconde un carácter vivaz, valiente y profundamente sociable. Si buscas un compañero pequeño pero con alma de cazador, el Norwich Terrier merece toda tu atención.

¿Es el Norwich Terrier para ti?

Norwich Terrier de pie sobre la hierba mostrando su cuerpo compacto y pelaje rojizo
Norwich Terrier. Foto: Helene Gisin, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Norwich Terrier es un perro de carácter grande dentro de un cuerpo diminuto. Es alegre, cariñoso y de trato fácil, pero conserva intacto el temperamento terrier: curiosidad, tozudez y un fuerte instinto cazador. No es un perro de adorno; necesita compañía, estímulos y un dueño que disfrute de su energía. Antes de enamorarte de su carita, valora con sinceridad si encaja en tu vida.

A favor

  • Tamaño pequeño y manejable, ideal para pisos si se ejercita.
  • Muy sociable y cariñoso: un auténtico perro de compañía.
  • Resistente, sano y longevo dentro de los perros de raza.
  • Suele llevarse bien con niños y con otros perros.
  • Ladra poco de forma gratuita, aunque avisa de las visitas.
  • Despierto y divertido, brilla en agility y juegos de olfato.

A tener en cuenta

  • Fuerte instinto de presa: peligroso con roedores y aves domésticas.
  • Tozudo: necesita educación paciente y constante.
  • El pelo duro requiere stripping manual, no se corta a máquina.
  • Apetito voraz: tiende al sobrepeso si no se controla la ración.
  • No tolera bien la soledad prolongada; es un perro faldero.
  • Raza poco común y de camadas pequeñas: puede costar encontrarlo.

Carácter y temperamento

Si tuviéramos que resumir al Norwich Terrier en una palabra, sería “vivaz”. Es un perro despierto, alegre y curioso por naturaleza, que se interesa por todo lo que ocurre a su alrededor y quiere participar en ello. A diferencia de algunos terriers más nerviosos o reactivos, el Norwich destaca por un temperamento equilibrado y especialmente sociable: disfruta de la compañía humana y de la canina, y rara vez busca pelea.

Eso no significa que sea un perro blando. El Norwich es asertivo y valiente, una herencia directa de su pasado como cazador de alimañas. Puede mostrarse decidido y plantar cara cuando lo cree necesario, pero, bien socializado y educado, no es agresivo ni pendenciero. Es esa mezcla de coraje y dulzura la que lo ha convertido en uno de los terriers más queridos como mascota familiar.

También es importante entender su lado terco. Como todo buen terrier, el Norwich tiene opiniones propias y una notable independencia. Está deseoso de agradar a su dueño, pero a su manera y a su ritmo. Esta combinación de inteligencia, energía y obstinación hace que sea un perro entretenido, pero que exige un dueño implicado que sepa canalizar su carácter.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

  • Con niños: en general es un buen compañero para los más pequeños, paciente y juguetón. Su tamaño robusto lo hace menos frágil que otros perros de talla mini, aunque siempre conviene enseñar a los niños a respetarlo y supervisar el juego.
  • Con otros perros: bien socializado desde cachorro, suele convivir en paz con otros perros. Su sociabilidad es una de sus grandes virtudes frente a terriers más conflictivos.
  • Con otras mascotas: aquí está su gran limitación. Fue criado para cazar roedores y conserva un instinto de presa muy marcado. Hámsteres, conejos, jerbos o pájaros pueden ser vistos como presas, por mucho que se críen juntos. La convivencia con gatos es posible si se acostumbran desde cachorros, pero requiere prudencia.
  • En piso: su tamaño pequeño y su tendencia a ladrar poco lo hacen un buen perro de apartamento, siempre que cubras a diario sus necesidades de ejercicio y estimulación.
  • Ante la soledad: es un perro faldero que disfruta enormemente de la compañía de su familia. No está hecho para vivir en el patio ni para pasar largas jornadas solo; si se aburre o se siente abandonado, puede desarrollar conductas como ladrar o excavar.

Educación y adiestramiento

El Norwich Terrier es inteligente y aprende rápido, pero su tozudez de terrier exige un enfoque inteligente. La clave está en el refuerzo positivo: premios, juego y entusiasmo funcionan mucho mejor que la dureza, que solo consigue que este perro se cierre en banda. Las sesiones cortas, variadas y divertidas mantienen su atención y evitan que se aburra.

La socialización temprana es fundamental. Exponerlo de cachorro a personas, perros, ruidos y entornos distintos construye un adulto seguro y equilibrado. Conviene también trabajar pronto la llamada y el control del instinto de presa, porque un Norwich que detecta un rastro puede ignorar por completo a su dueño y salir disparado tras la “caza”.

Dos conductas muy terrier merecen atención: ladrar y excavar. Ambas forman parte de su herencia y aparecen sobre todo cuando el perro está aburrido o sin estímulos. Un adiestramiento temprano y coherente, junto con suficiente actividad mental y física, ayuda a mantenerlas bajo control. Como recompensa, el Norwich es un alumno entusiasta que disfruta aprendiendo trucos y participando en deportes caninos.

Ejercicio y actividad

Norwich Terrier corriendo en una prueba de agility con gran energía
Norwich Terrier en agility. Foto: Ron Armstrong, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

Que sea pequeño no significa que sea sedentario, todo lo contrario. El Norwich es un perro de trabajo, criado para acompañar a caballo a sus dueños y buscar alimañas durante horas. Es resistente y activo, y necesita gastar energía a diario para estar equilibrado. Un Norwich aburrido es un Norwich que ladra, excava y busca problemas.

Como mínimo, necesita un buen paseo diario, pero lo ideal es ofrecerle alrededor de una hora de actividad repartida en paseos, carreras, juegos de olfato o sesiones de entrenamiento. Le encanta explorar y olfatear, así que los paseos variados, donde pueda investigar, le aportan tanto estímulo mental como físico.

Su carácter despierto y su agilidad lo hacen brillar en deportes caninos como el agility y el flyball, donde su energía y su deseo de complacer encuentran una salida perfecta. Estas actividades, además de quemar energía, refuerzan el vínculo con su dueño y mantienen su mente activa.

Cuidados: pelaje e higiene

El Norwich Terrier tiene un manto doble muy característico: una capa exterior dura, áspera y casi alambrada, y un subpelo interior suave y abrigado que lo protege del frío y la humedad. Este pelaje cumple una función protectora y, precisamente por su textura, requiere un mantenimiento particular que todo futuro dueño debe conocer.

La técnica fundamental es el stripping o arrancado manual del pelo muerto. Consiste en retirar a mano (o con un cuchillo de stripping) los pelos muertos de la capa exterior para que el manto conserve su textura dura, su color intenso y su función impermeable. Como mínimo debe hacerse dos veces al año, en otoño y en primavera, aunque lo ideal es trabajarlo de forma regular en lo que se conoce como rolling, manteniendo pelo de todas las longitudes en crecimiento; así las sesiones son más cortas y sencillas.

Muy importante: el Norwich no se debe rapar ni cortar con tijera o máquina. Hacerlo destruye la estructura del pelaje y arruina el color y la textura natural del manto, dejándolo blando y apagado. Entre sesiones de stripping, basta con un cepillado semanal con un peine de acero para eliminar pelos sueltos y prevenir nudos. El resto de la higiene es la habitual: revisar y limpiar las orejas, cortar las uñas, cuidar la higiene dental y bañarlo solo cuando sea necesario.

Alimentación

El Norwich Terrier tiene fama de comilón: su apetito voraz le lleva a comer cualquier cosa mínimamente comestible. Esta característica, sumada a su tamaño pequeño, lo hace especialmente propenso al sobrepeso, así que controlar la cantidad de comida es clave para su salud. Unos pocos gramos de más en un perro tan pequeño suponen una gran diferencia.

Lo recomendable es ofrecerle un alimento completo y de calidad, ajustado a su edad, peso y nivel de actividad, repartido en raciones medidas y, preferiblemente, en dos tomas al día. Conviene moderar mucho los premios y los extras de la mesa, que se suman rápidamente. Pesar al perro con regularidad y vigilar su silueta es la mejor forma de detectar a tiempo cualquier exceso. Como siempre, tu veterinario es la referencia para fijar la dieta concreta.

Salud y esperanza de vida

Retrato de cabeza de un Norwich Terrier mostrando sus orejas erguidas y expresión despierta
Norwich Terrier. Foto: Gamma Corvi, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

En conjunto, el Norwich Terrier es una raza sana y robusta, con una esperanza de vida estimada en torno a los 13 a 14 años según estudios realizados en el Reino Unido y Estados Unidos. Aun así, como toda raza, tiene predisposición a ciertos problemas que conviene conocer y que los criadores responsables vigilan mediante pruebas genéticas de corazón, ojos, caderas y rótulas.

Entre las afecciones documentadas destacan varias:

  • Shunt portosistémico: un estudio estadounidense sobre más de 90.000 perros situó al Norwich como la segunda raza más predispuesta a esta malformación de los vasos del hígado, con un 7,41% de afectados frente al 0,35% de los perros mestizos.
  • Cataratas: los registros de hospitales norteamericanos muestran una prevalencia del 4,02% en la raza, frente al 1,61% de los mestizos.
  • Síndrome obstructivo de las vías respiratorias altas: algunos Norwich sufren un trastorno respiratorio propio, distinto del de las razas braquicéfalas, asociado a alteraciones de la laringe. Un estudio de 2019 lo vinculó a una variante mutada del gen ADAMTS3, y se trabaja en pruebas genéticas para reducir su transmisión.
  • Complicaciones en el parto: es una raza de camadas pequeñas (de uno a tres cachorros) con una alta tasa de cesáreas, lo que explica en parte su rareza.

Una encuesta de salud del Kennel Club británico de 2006 señaló como principales causas de muerte la vejez (30,4%), el cáncer (21,4%), las enfermedades cardíacas (12,5%) y las causas neurológicas (7,1%). Elegir un criador serio que realice las pruebas de salud pertinentes es la mejor garantía de un cachorro sano.

Aspecto físico

El Norwich Terrier es uno de los terriers de trabajo más pequeños que existen. Mide como máximo unos 25 cm a la cruz y pesa alrededor de 5 a 5,5 kg, con una constitución compacta, baja y sorprendentemente fuerte para su tamaño. Todo en él transmite la idea de un perro resistente, hecho para el trabajo duro en espacios reducidos.

Su sello de identidad son las orejas erguidas y puntiagudas, bien separadas, que le dan esa expresión alerta y pícara tan reconocible. De hecho, esta es la diferencia más visible con su pariente cercano, el Norfolk Terrier, que las lleva caídas. La cabeza es ancha y ligeramente redondeada, con un stop bien marcado, y los ojos pequeños y ovalados refuerzan su mirada despierta.

El cuerpo es corto y bien proporcionado, con buena profundidad de pecho y un lomo robusto; las patas son cortas y la cola, de longitud moderada, se lleva erguida con desenfado. El manto es doble, con la capa exterior dura. En cuanto al color, se admite toda la gama de rojos, además del trigo (wheaten), el negro y fuego (black and tan) y el grizzle.

Origen e historia

El Norwich Terrier es originario del este de Inglaterra, concretamente de la región de East Anglia, donde existe como terrier de trabajo al menos desde el siglo XIX. Se le criaba para una tarea muy concreta: cazar ratas y alimañas en establos y granjas, perseguir zorros en sus madrigueras y acompañar a sus dueños, que muchas veces se desplazaban a caballo. Pequeños terriers rojos, emparentados con el Irish Terrier, poblaban la zona desde la década de 1860 y figuran entre sus probables antepasados.

La raza tuvo varios nombres antes de fijar el actual. Se la conoció como Cantab Terrier, porque se puso de moda entre los estudiantes de la Universidad de Cambridge, y también como Trumpington Terrier, por la calle Trumpington donde un criador mantenía sus perros. Más tarde, un hombre llamado Frank Jones popularizó estos terriers y les dio buena parte de su forma actual; cuando los ejemplares se exportaron a Estados Unidos a principios del siglo XX, se los conoció como Jones Terrier.

El Kennel Club británico reconoció oficialmente la raza en 1932. Desde el principio nacían cachorros con orejas erguidas y otros con orejas caídas, y ambos tipos se admitían en las exposiciones, lo que generó décadas de debate. La cuestión se zanjó cuando, en 1964, el Kennel Club reconoció la variedad de orejas caídas como una raza distinta: el Norfolk Terrier. El American Kennel Club, el United Kennel Club y el Canadian Kennel Club hicieron lo propio en 1979. Hasta entonces, ambas variedades se diferenciaban con las siglas P.E. (orejas erguidas) y D.E. (orejas caídas).

Curiosidades

  • Una de las razas más raras de Gran Bretaña. El Norwich figura en la lista de Razas Nativas Vulnerables del Kennel Club británico, reservada a razas autóctonas con menos de 300 cachorros registrados al año. Su momento más bajo fue 2004, con apenas 124 inscripciones.
  • Norwich y Norfolk, hermanos separados. Durante años fueron la misma raza con dos tipos de oreja; hoy son dos razas oficiales distintas, prácticamente idénticas salvo por las orejas: erguidas en el Norwich, caídas en el Norfolk.
  • El terrier de los universitarios. Su paso por Cambridge le valió el sobrenombre de Cantab Terrier y lo convirtió en mascota de moda entre los estudiantes de finales del siglo XIX.
  • Un posible cameo en la pintura. Se ha llegado a especular que el perrito que aparece a los pies de la pareja en El matrimonio Arnolfini, de Jan van Eyck (1430), recuerda al Norwich actual, aunque se trata solo de una curiosa coincidencia de aspecto.
  • Camadas diminutas. Que tenga entre uno y tres cachorros por parto, con frecuentes cesáreas, explica buena parte de su escasez y de su precio elevado.

Si te atrae el Norwich Terrier, seguramente disfrutarás conociendo otras razas de terrier de carácter parecido. Su pariente más cercano es el Norfolk Terrier, prácticamente su gemelo de orejas caídas. También comparten ese espíritu pequeño y trabajador el Border Terrier, el Cairn Terrier y el popular Yorkshire Terrier, este último presente además en los orígenes del propio Norwich.

Preguntas frecuentes sobre el Norwich Terrier

¿Cuánto mide y cuánto pesa un Norwich Terrier?

Es uno de los terriers más pequeños: mide como máximo unos 25 cm a la cruz y pesa en torno a 5 a 5,5 kg. Pese a su tamaño, tiene una constitución compacta y robusta.

¿El Norwich Terrier es bueno con los niños?

Sí, en general es un perro paciente, juguetón y sociable que suele llevarse bien con los niños. Su cuerpo robusto lo hace menos frágil que otras razas mini, pero conviene supervisar el juego y enseñar a los niños a tratarlo con respeto.

¿Cuánto vive un Norwich Terrier?

Su esperanza de vida se sitúa en torno a los 13 a 14 años, según estudios del Reino Unido y Estados Unidos. Es una raza considerada sana y longeva dentro de los perros de raza.

¿El Norwich Terrier ladra mucho?

No suele ladrar de forma gratuita, aunque sí avisa cuando se acerca un extraño. Como buen terrier, puede ladrar más si se aburre o no gasta suficiente energía, por lo que el ejercicio y el adiestramiento temprano ayudan a controlarlo.

¿Se puede tener un Norwich Terrier en un piso?

Sí. Su tamaño pequeño y su tendencia a ladrar poco lo hacen adecuado para la vida en apartamento, siempre que se le proporcione a diario suficiente ejercicio, paseos y estimulación mental.

¿Cuánto ejercicio necesita un Norwich Terrier?

Necesita como mínimo un buen paseo diario, e idealmente alrededor de una hora de actividad entre paseos, juegos y entrenamiento. Es un perro de trabajo enérgico que disfruta del agility, el flyball y los juegos de olfato.

¿Cómo se cuida el pelaje del Norwich Terrier?

Su manto duro requiere stripping (arrancado manual del pelo muerto) al menos dos veces al año, en otoño y primavera, y un cepillado semanal con peine de acero. No debe raparse ni cortarse a máquina, porque se destruyen la textura y el color naturales del pelo.

¿Cuál es la diferencia entre el Norwich Terrier y el Norfolk Terrier?

Fueron la misma raza hasta que se separaron oficialmente en 1964. La diferencia principal y más visible son las orejas: el Norwich las tiene erguidas y puntiagudas, mientras que el Norfolk las lleva caídas. En lo demás son perros muy parecidos.