Newfoundland, perro de raza

Newfoundland

Guía completa del Terranova: carácter de gigante gentil, tamaño, cuidados del pelaje, salud, esperanza de vida y por qué es ideal para familias con niños.

OrigenIsla de Terranova (Canadá)
Grupo FCIGrupo 2 (molosoides, tipo montaña)
TamañoGigante
AlturaMachos ~71 cm, hembras ~66 cm (a la cruz)
PesoMachos 65-80 kg, hembras 50-65 kg
Esperanza de vida9-11 años
EnergíaMedia
PelajeDoble capa, denso e impermeable, moderadamente largo
Función originalPerro de trabajo de pescadores y rescate acuático
TranquiloLealDu00f3cilPacienteCariu00f1oso

El Terranova es un perro gigante, de pelaje denso y carácter dulce, criado originalmente por los pescadores de la isla canadiense que le da nombre. Famoso por su instinto para el rescate acuático y por su paciencia legendaria con los niños, se ha ganado el apodo de “gigante gentil”. Si buscas un compañero tranquilo, leal y de gran tamaño, aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de compartir tu vida con un Terranova.

¿Es el Terranova para ti?

Terranova negro sentado sobre un muro de piedra en Signal Hill
Terranova. Foto: ChrisS3435, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Terranova no es un perro para cualquier hogar. Su enorme tamaño, su afición por el agua y el barro, y la cantidad de pelo y babas que reparte por la casa lo convierten en una elección exigente. A cambio, ofrece uno de los temperamentos más equilibrados y cariñosos que existen entre los perros gigantes. Antes de decidirte, sopesa con honestidad lo que da y lo que pide.

A favor

  • Carácter dulce, tranquilo y muy paciente con los niños.
  • Lealtad enorme y fuerte vínculo con su familia.
  • Sociable con personas y, por lo general, con otros animales.
  • Inteligente y dispuesto a colaborar; fácil de educar con buen trato.
  • Nadador excepcional con instinto natural de rescate.
  • Suele ser poco ladrador y nada nervioso dentro de casa.

A tener en cuenta

  • Tamaño gigante: necesita espacio y todo le cuesta el doble (comida, coche, veterinario).
  • Suelta mucho pelo y babea de forma notable.
  • Mal tolera el calor por su pelaje denso de doble capa.
  • Esperanza de vida corta, en torno a los 9-11 años.
  • Predisposición a problemas articulares, cardiacos y de torsión gástrica.
  • Le encanta el agua y el barro: prepárate para limpiar.

Carácter y temperamento

Si una palabra define al Terranova, esa es serenidad. Se le conoce en todo el mundo como el “gigante gentil”, y el apodo es del todo merecido: es un perro dócil, equilibrado y de una nobleza poco común. Rara vez se altera, casi nunca muestra agresividad gratuita y transmite una calma que contagia a toda la casa.

Esa dulzura no significa que sea un perro apático. El Terranova es leal hasta la médula y se vincula intensamente con su gente; le gusta estar cerca de los suyos y participar en la vida familiar. Su famoso papel de “perro niñera” no es solo literatura: tiene un instinto protector suave, sin la dureza de un perro de guarda, y una tolerancia notable ante el trasiego de los niños. Aun así, conviene recordar que detrás de ese carácter angelical hay un animal de 60 o 70 kilos que no siempre es consciente de su propia fuerza.

Es un perro sensible que responde mucho mejor al cariño y a la coherencia que a la mano dura. El trato brusco lo apaga; el refuerzo positivo lo saca lo mejor. Ladra poco y, cuando lo hace, su voz grave impone, lo que lo convierte en un disuasor más por presencia que por carácter.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

  • Con niños: es una de las razas más recomendables. Paciente, tolerante y protector, encaja muy bien en familias con peques. La única precaución es su tamaño: un cachorro ya enorme puede tirar al suelo a un niño pequeño sin querer, así que conviene supervisar los juegos.
  • Con otras mascotas: en general convive bien con otros perros y animales, sobre todo si se socializa desde cachorro. Su carácter pacífico ayuda mucho a evitar conflictos.
  • En piso: no es su entorno ideal. Por su volumen, su pelo y su gusto por el agua, está mucho mejor en una casa con jardín o terreno. Puede vivir en piso si recibe paseos y ejercicio suficientes, pero hay que ser realista con el espacio.
  • Ante la soledad: es un perro de familia que necesita compañía. No lleva bien pasar muchas horas solo; si se aburre o se siente aislado, puede volverse apático o desarrollar conductas no deseadas.
  • Con el calor: su pelaje pensado para aguas heladas lo hace muy sensible a las temperaturas altas. En verano necesita sombra, agua fresca y evitar el ejercicio en las horas de más calor.

Educación y adiestramiento

El Terranova es inteligente y, sobre todo, deseoso de agradar, una combinación que facilita mucho el adiestramiento. Aprende rápido las rutinas básicas y disfruta teniendo “trabajos” que hacer, herencia de sus orígenes como perro de labor. La clave está en empezar pronto y hacerlo bien.

La socialización temprana es fundamental en cualquier raza gigante: un perro tan grande tiene que aprender de cachorro a moverse con educación, a no saltar sobre las personas y a relacionarse con otros perros, ruidos y situaciones. Lo que en un perro pequeño es una travesura, en un Terranova adulto puede ser un problema de manejo.

Funciona con refuerzo positivo, paciencia y constancia. Es un perro sensible, así que los métodos coercitivos son contraproducentes. Enseñarle desde pequeño a caminar correctamente con correa es especialmente importante: cuando alcance su peso adulto, controlarlo a la fuerza será imposible, y la educación es lo único que garantiza paseos cómodos.

Ejercicio y actividad

Terranova en una barca en el puerto de St. John's, Terranova
Terranova. Foto: Ken Eckert, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Pese a su calma dentro de casa, el Terranova necesita actividad diaria para mantenerse sano y en su peso. No es un perro hiperactivo ni pide carreras agotadoras, pero sí paseos regulares y la oportunidad de mover ese cuerpo enorme. Un par de salidas diarias de buen ritmo, más algún rato de juego, suelen bastar.

Su actividad estrella es, sin duda, la natación. Con sus patas palmeadas, su pelaje impermeable y una capacidad pulmonar descomunal, el Terranova está hecho para el agua. Nadar es el ejercicio perfecto para él: quema energía, fortalece la musculatura y protege sus articulaciones, algo muy valioso en una raza propensa a problemas de cadera. Si tienes acceso a un lago, río o playa tranquila, lo disfrutará como nada.

Importante: durante la etapa de crecimiento conviene moderar el ejercicio de impacto. Los cachorros de razas gigantes tienen articulaciones todavía en formación, y los saltos o las carreras excesivas pueden dañarlas. Mejor dosificar el esfuerzo hasta que el perro madure.

Cuidados: pelaje e higiene

El mantenimiento del pelaje es uno de los grandes compromisos de esta raza. El Terranova luce un manto doble: un subpelo suave y denso que lo aísla del frío y una capa externa más larga, gruesa y resistente al agua. Ese pelaje necesita un cepillado frecuente, idealmente varias veces por semana, para evitar nudos y enredos, sobre todo detrás de las orejas y en las zonas de roce.

Durante las mudas estacionales el cepillado se vuelve casi diario, porque suelta una cantidad notable de pelo. Quien tenga un Terranova debe asumir que habrá pelo por toda la casa y que el aseo forma parte de la rutina. El baño no debe ser excesivo para no estropear la protección natural del manto.

Otro detalle muy de la raza: babea. No al nivel de algunos molosos extremos, pero sí lo suficiente para dejar marcas. Además, por su gusto por el agua y el barro, llegará empapado y sucio más de una vez. Conviene revisar y secar bien los pliegues, las orejas y las patas. Como en todo perro, completa la higiene con el cuidado de uñas, dientes y orejas.

Alimentación

Alimentar a un perro gigante tiene su ciencia. El Terranova necesita una dieta de calidad, equilibrada y adaptada a su tamaño y a su etapa de vida. En la fase de cachorro es clave usar un pienso formulado para razas grandes o gigantes: un crecimiento demasiado rápido, favorecido por un exceso de calorías o un mal balance de calcio, aumenta el riesgo de problemas articulares en el futuro.

En el adulto, lo importante es ajustar las raciones para mantener un peso saludable y no sobrecargar unas articulaciones que ya soportan mucho. La obesidad es uno de los peores enemigos de esta raza. Repartir la comida en dos tomas diarias, en lugar de una sola muy abundante, es una medida sensata para reducir el riesgo de torsión gástrica, una urgencia grave a la que los perros de pecho profundo como el Terranova son especialmente propensos. Evitar el ejercicio intenso justo después de comer ayuda en el mismo sentido. Consulta siempre con tu veterinario las cantidades y el tipo de alimento más adecuados.

Salud y esperanza de vida

Como muchas razas gigantes, el Terranova tiene una esperanza de vida relativamente corta, en torno a los 9-11 años. Es robusto, pero arrastra una lista de predisposiciones genéticas que conviene conocer y vigilar con revisiones veterinarias periódicas.

Los problemas más relevantes son:

  • Displasia de cadera y de codo: el Terranova figura entre las razas más predispuestas a la displasia de cadera. Elegir cachorros de padres con las articulaciones evaluadas reduce el riesgo.
  • Estenosis subaórtica: un defecto cardiaco frecuente en la raza que puede causar muerte súbita en perros jóvenes, motivo por el que se recomienda el cribado cardiaco en la cría.
  • Cardiomiopatía dilatada: otra afección del corazón a la que esta raza muestra cierta tendencia.
  • Cistinuria: un defecto hereditario que favorece la formación de cálculos en la vejiga.
  • Torsión gástrica (dilatación-vólvulo): urgencia vital propia de los perros grandes de pecho profundo; conocer sus señales puede salvar la vida del animal.
  • Rotura del ligamento cruzado y problemas de piel: también aparecen con más frecuencia que la media, junto a cuadros como el hipotiroidismo.

La mejor prevención combina un criador responsable que haga pruebas de salud a los reproductores, un peso ajustado, ejercicio adecuado y revisiones regulares. Y mucha precaución con el calor, su gran punto débil.

Aspecto físico

Terranova marrón paseando
Terranova marrón. Foto: Canarian, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El Terranova es, ante todo, grande e imponente. Entra de lleno en la categoría de perro gigante: los machos pesan habitualmente entre 65 y 80 kg, y las hembras entre 50 y 65 kg, con ejemplares que superan con holgura esas cifras. En altura a la cruz, los machos rondan los 71 cm de media (y pueden acercarse a los 80), mientras que las hembras se quedan algo por debajo, alrededor de 66 cm. Su pelaje abundante hace que aparente aún más volumen del que ya tiene.

Comparte muchos rasgos con los molosos y los perros de montaña: huesos muy fuertes, cabeza grande con hocico ancho, cuello robusto y una musculatura potente, diseñada para enfrentarse a las olas y a las corrientes frías. Dos detalles delatan su vocación acuática: las patas palmeadas y el manto doble e impermeable, con un subpelo aislante y una capa externa que repele el agua.

En cuanto a colores, el más típico es el negro, pero también existen ejemplares marrones, grises y la variante blanco y negro conocida como “Landseer”, en honor al pintor Edwin Landseer que la inmortalizó. Cada federación reconoce un abanico de colores ligeramente distinto, y la FCI llega a considerar al Landseer una raza aparte.

Origen e historia

El Terranova nació en la isla de Terranova, hoy parte de Canadá, como perro de trabajo de los pescadores. Su misión era ayudar en las duras tareas del mar y la costa: arrastrar redes desde el agua, tirar de carros con el equipo y, sobre todo, salvar a quien cayera a las gélidas aguas del Atlántico Norte. Su físico es el resultado directo de ese oficio.

La raza desciende de perros autóctonos de la isla, sobre los que se cree que influyeron los mastines que llevaron los pescadores europeos, lo que explica su porte molosoide. En el siglo XIX se describían en los Grandes Bancos dos tipos de perro de trabajo: el “Terranova mayor”, grande y de pelo largo —el antepasado directo de la raza actual—, y el “Terranova menor” o perro de agua de San Juan, de menor tamaño, que sería el fundador de los modernos perros cobradores como el Labrador.

La huella del Terranova en otras razas es enorme. Se introdujo en la cría del San Bernardo en el siglo XVIII, cuando una epidemia de moquillo amenazó a esa población, y formó parte de los cimientos del Leonberger, otro gran perro de rescate acuático. Tras casi desaparecer en el Reino Unido durante las dos guerras mundiales, la raza se recuperó con fuerza desde los años cincuenta hasta consolidarse como el compañero querido que conocemos hoy.

Curiosidades

  • Estrella literaria: el personaje de “Nana”, la perra niñera de los hermanos Darling en Peter Pan, está inspirado en el Terranova del autor J. M. Barrie.
  • Explorador de cuatro patas: un Terranova llamado Seaman acompañó a los exploradores Lewis y Clark en su expedición de tres años a través de Norteamérica, hasta el Pacífico y de vuelta.
  • Héroe de guerra: “Sergeant Gander”, mascota de un regimiento canadiense en la Segunda Guerra Mundial, recibió a título póstumo la medalla Dickin —el equivalente animal a una condecoración militar— por apartar una granada de unos soldados heridos.
  • Perro artista: en el siglo XIX, un Terranova llamado Napoleón fue la gran atracción de un circo en Inglaterra, capaz de “deletrear” palabras con letras y saltar obstáculos al ritmo de la música.
  • Musa de pintores: durante dos siglos el Terranova ha inspirado a numerosos artistas, que lo han retratado en pintura, bronce y porcelana como símbolo de fidelidad y valor.

Si te atrae el carácter noble y el gran tamaño del Terranova, quizá te interesen otras razas de su mundo molosoide y de montaña, o sus parientes acuáticos. Echa un vistazo al San Bernardo, otro gigante gentil de rescate; al Leonberger, que comparte sangre y vocación nadadora; al Gran Pirineo, gigante blanco de montaña; y al Labrador Retriever, descendiente directo del perro de agua de San Juan que comparte isla de origen con el Terranova.

Preguntas frecuentes sobre el Terranova

¿El Terranova es un buen perro para familias con niños?

Sí, es una de las razas más recomendables para familias. Su carácter dulce, paciente y protector le ha valido el apodo de “perro niñera”. La única precaución es su enorme tamaño: conviene supervisar los juegos para que no derribe sin querer a los más pequeños.

¿Cuánto pesa y mide un Terranova adulto?

Los machos suelen pesar entre 65 y 80 kg y medir en torno a 71 cm a la cruz, mientras que las hembras pesan entre 50 y 65 kg y miden alrededor de 66 cm. Es, sin duda, una raza de categoría gigante.

¿El Terranova babea y suelta mucho pelo?

Sí a ambas cosas. Babea de forma apreciable y suelta bastante pelo, sobre todo en las mudas estacionales. Necesita cepillado frecuente y hay que asumir que habrá pelo y babas como parte de la convivencia.

¿Cuánto ejercicio necesita?

Necesita actividad diaria moderada: paseos regulares y algo de juego. No es hiperactivo, pero sí se beneficia del ejercicio para mantener su peso y sus articulaciones. La natación es su actividad ideal por sus patas palmeadas y su afición al agua.

¿Puede vivir en un piso?

No es lo más recomendable. Por su tamaño, su pelo y su gusto por el agua y el barro, está mucho mejor en una casa con espacio exterior. Puede adaptarse a un piso si recibe paseos suficientes, pero hay que ser realista con el espacio que ocupa.

¿De verdad rescata personas del agua?

Sí. El Terranova fue criado precisamente para el rescate acuático y tiene un instinto natural para ello, además de un físico perfecto: patas palmeadas, pelaje impermeable y gran capacidad pulmonar. Hay numerosos casos documentados de Terranovas que han salvado vidas en el agua.

¿Cuántos años vive un Terranova?

Como casi todas las razas gigantes, su esperanza de vida es relativamente corta, en torno a los 9-11 años. Un buen cuidado, un peso ajustado y revisiones veterinarias regulares ayudan a aprovechar al máximo esos años.

¿Qué problemas de salud son más comunes en la raza?

Destacan la displasia de cadera y de codo, problemas cardiacos como la estenosis subaórtica, la cistinuria, la torsión gástrica y la rotura del ligamento cruzado. Acudir a un criador que evalúe la salud de los reproductores es la mejor prevención.

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