El Springer Spaniel Inglés es un perro de caza inglés de tamaño mediano, alegre, incansable y profundamente apegado a su familia. Criado durante siglos para “levantar” (springing) y cobrar aves, hoy brilla por igual como compañero deportista, perro detector y mascota cariñosa. Si buscas un perro activo, sociable y muy fácil de adiestrar, el Springer Spaniel Inglés merece tu atención, siempre que puedas darle el ejercicio y la compañía que necesita.
¿Es el Springer Spaniel Inglés para ti?
Antes de enamorarte de su mirada dulce, conviene ser honesto: el Springer Spaniel Inglés es un perro de trabajo de pura cepa. No es un perro de sofá. Disfruta enormemente de la vida en familia, pero necesita gastar cuerpo y cabeza a diario. Estas cajas resumen lo bueno y lo que debes valorar antes de dar el paso.
A favor
- Cariñoso, sociable y muy unido a su gente.
- De los perros más fáciles de adiestrar: listo y deseoso de agradar.
- Excelente con los niños y, bien socializado, con otras mascotas.
- Resistente y polivalente: caza, agility, obediencia, rastreo o senderismo.
- Tamaño mediano y manejable, cómodo en casi cualquier hogar activo.
A tener en cuenta
- Energía media-alta: necesita ejercicio diario de verdad, no un paseo corto.
- Muy dependiente; lleva mal quedarse solo muchas horas.
- El pelaje con flecos pide cepillado regular y atención a las orejas.
- Su instinto de caza no casa bien con pájaros u otras mascotas pequeñas.
- Sin estímulo suficiente se aburre y puede volverse inquieto o destructor.
Carácter y temperamento

Si hubiera que describir al Springer Spaniel Inglés con una sola palabra, sería “entusiasta”. Es un perro alegre, vivaz y siempre dispuesto, que afronta cada día con la cola en movimiento y unas ganas contagiosas de participar en todo lo que haga su familia. Pocas razas transmiten tanta alegría de vivir.
Es, ante todo, un perro de personas. Se vincula con intensidad a su gente y prefiere estar a su lado antes que cualquier otra cosa. Esta cercanía lo convierte en una compañía maravillosa y muy comunicativa, pero también explica por qué sufre cuando se le deja al margen de la vida familiar. Es sensible, lee bien el estado de ánimo de su dueño y responde mejor al cariño y al refuerzo que a la dureza.
Su inteligencia es notable y va de la mano de una gran capacidad de trabajo. Fue criado para colaborar codo con codo con el cazador durante horas, así que tiene foco, constancia y un deseo genuino de agradar. En el día a día eso se traduce en un perro atento, dócil y receptivo, que aprende rápido y disfruta teniendo “un trabajo” que hacer, aunque sea jugar a buscar la pelota o aprender trucos nuevos.
Como buen spaniel, su nivel de energía es de medio a alto. No es un perro nervioso ni difícil, pero sí necesita un cauce para canalizar su vitalidad. Un Springer que hace suficiente ejercicio y se siente parte del grupo es equilibrado, tranquilo en casa y un placer de convivencia.
Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad
- Con niños: es una de sus grandes virtudes. Paciente, juguetón y tolerante, encaja de maravilla en familias con hijos. Por su energía conviene supervisar el juego con los más pequeños para evitar empujones involuntarios, y enseñar a los niños a respetar sus tiempos de descanso.
- Con otros perros: suele ser sociable y amistoso. Algunos ejemplares, sobre todo entre machos, pueden no tolerar bien a perros del mismo sexo, por lo que una buena socialización temprana marca la diferencia.
- Con gatos y otras mascotas: convive bien con gatos u otros animales si crece con ellos. En cambio, no es buena idea tenerlo con pájaros u otras mascotas pequeñas: su instinto de levantar aves está muy vivo y puede dispararse.
- En piso: su tamaño mediano lo hace viable en un apartamento, pero solo si recibe ejercicio abundante fuera. No es un perro al que el espacio interior le compense la falta de actividad.
- Ante la soledad: es su punto débil. Tan apegado como es, lleva mal quedarse solo muchas horas y puede desarrollar ansiedad por separación, ladridos o conductas destructivas. Necesita un hogar donde no pase la mayor parte del día solo.
Educación y adiestramiento
El Springer Spaniel Inglés es uno de los perros más agradecidos de educar. Su combinación de inteligencia, sensibilidad y deseo de complacer hace que aprenda con rapidez y disfrute del proceso. Es habitual verlos destacar en obediencia, agility, rastreo y, por supuesto, en las pruebas de caza para las que fueron concebidos.
La clave es el refuerzo positivo. Responde de forma excelente a los premios, el juego y los elogios, y muy mal a los métodos duros: una corrección severa apaga su entusiasmo y mina la confianza con su guía. Sesiones cortas, variadas y divertidas dan mejores resultados que las largas y repetitivas.
Conviene empezar pronto con la socialización y los modales básicos. Como es un perro que se excita con facilidad ante los estímulos, vale la pena trabajar desde cachorro la calma, el control de impulsos y la llamada (recall), que en perros con tanto olfato y tanto instinto de búsqueda es fundamental. Darle un “trabajo mental” a diario —juegos de olfato, búsqueda de objetos, retrieve— es la mejor manera de tener un Springer satisfecho y obediente.
Ejercicio y actividad
Aquí no hay atajos: el Springer Spaniel Inglés necesita ejercicio diario y abundante. Hablamos de un mínimo de una a dos horas de actividad física al día, e idealmente más para los ejemplares de línea de trabajo, que tienen una resistencia notable. No le basta con dar una vuelta a la manzana.
Le encanta correr, explorar, nadar y, sobre todo, usar el olfato. Es un perro hecho para el campo: rastrear, buscar y cobrar objetos lo llenan tanto física como mentalmente. El agua es otra de sus pasiones, herencia directa de su trabajo cobrando aves en humedales. Actividades como el agility, el flyball, el canicross, los juegos de búsqueda o el mantrailing son perfectas para él.
Igual de importante que el ejercicio físico es el estímulo mental. Un Springer que solo corre pero no piensa sigue insatisfecho. Combinar paseos largos con juegos de olfato, rompecabezas de comida y entrenamiento es la fórmula para evitar el aburrimiento, que en esta raza es la causa número uno de problemas de conducta.
Cuidados: pelaje e higiene

El manto del Springer es de longitud media, liso y resistente a la intemperie, con flecos más largos en orejas, patas, pecho y parte baja del cuerpo. No es un pelaje complicado, pero sí requiere mantenimiento regular: lo ideal es cepillarlo dos o tres veces por semana para evitar nudos y enredos, sobre todo en las zonas de fleco. Los ejemplares de exposición, con más pelo, necesitan algo más de dedicación que los de trabajo.
La muda es moderada y se concentra en primavera y, en menor medida, en otoño. Un cepillado más frecuente en esas épocas mantiene la casa bajo control. Muchos propietarios optan por un arreglo periódico (recorte de patas, pies y orejas) para facilitar la higiene.
El punto que nunca hay que descuidar son las orejas. Sus orejas largas y caídas reducen la ventilación del canal auditivo y favorecen las otitis, una de las dolencias más típicas de la raza. Conviene revisarlas y limpiarlas con regularidad, y secarlas bien después de cada baño o chapuzón. Completa la rutina con el corte de uñas, la higiene dental y la revisión de ojos y almohadillas.
Alimentación
El Springer Spaniel Inglés necesita una dieta completa y equilibrada, ajustada a su tamaño mediano y, muy especialmente, a su nivel de actividad. Un ejemplar de trabajo o un perro deportista quema mucha más energía que uno de vida más tranquila, y su ración debe reflejarlo. Reparte la comida en dos tomas diarias para favorecer la digestión.
Como es un perro goloso y de buen apetito, hay que vigilar el peso: el sobrepeso es un enemigo silencioso que agrava problemas articulares como la displasia de cadera. Mide las raciones, controla los premios (sobre todo si los usas mucho en el adiestramiento) y mantén el contacto con tu veterinario para ajustar la dieta a cada etapa de la vida: cachorro, adulto y senior.
Asegúrate de que siempre tenga agua fresca disponible, especialmente tras el ejercicio intenso. Si tu perro es propenso a problemas de piel o alergias —algo que ocurre en la raza—, tu veterinario puede recomendar una dieta específica.
Salud y esperanza de vida
El Springer Spaniel Inglés es, en general, un perro robusto y longevo, con una esperanza de vida que suele situarse entre los 12 y 14 años. Estudios británicos recientes han estimado su longevidad media por encima de la del conjunto de los perros, lo que confirma que es una raza sana cuando procede de cría responsable.
Aun así, como toda raza, tiene predisposición a ciertas afecciones que conviene conocer:
- Displasia de cadera: malformación articular hereditaria; la cría seria selecciona reproductores con caderas evaluadas.
- Atrofia progresiva de retina (PRA): enfermedad ocular degenerativa para la que existen pruebas genéticas.
- Fucosidosis: trastorno metabólico hereditario poco común; hay test de ADN que permite apartar a los portadores de la reproducción.
- Otitis (infecciones de oído): muy frecuente por la forma de sus orejas; la prevención está en la higiene regular.
- Hepatitis crónica: la raza muestra cierta predisposición a esta enfermedad hepática.
- Problemas de piel y alergias: dermatitis y procesos autoinmunes aparecen con cierta frecuencia.
La mejor garantía de salud es acudir a un criador responsable que realice las pruebas genéticas y de cadera correspondientes, mantener las revisiones veterinarias y la prevención al día, y cuidar el peso y las orejas. Un Springer bien atendido tiene todas las papeletas para acompañarte muchos años en plena forma.
Aspecto físico
El Springer Spaniel Inglés es un perro mediano, compacto y bien proporcionado, con un aire elegante y atlético a la vez. Los machos miden en torno a los 48-53 cm a la cruz y las hembras unos 46-51 cm; el estándar británico fija una altura de referencia de unos 51 cm. El peso oscila aproximadamente entre los 18 y 27 kg en los machos y entre 16 y 25 kg en las hembras, siendo los ejemplares de línea de trabajo algo más ligeros y de huesos más finos.
Su rasgo más reconocible son las orejas: largas, lobulares, de inserción a la altura del ojo y cubiertas de pelo en forma de pluma, enmarcan una cabeza de expresión amable, con ojos almendrados de color avellana oscuro y mirada vivaz y bondadosa. El cuerpo es fuerte, con el pecho profundo y un movimiento largo, suave y sin esfuerzo que delata su origen como perro de campo incansable.
El manto es de longitud media, liso y resistente al clima, con flecos en orejas, extremidades y cuerpo. En cuanto al color, los más habituales son hígado y blanco y negro y blanco, a veces con marcas fuego (tricolor). También aparecen las variedades ruanas (azul o hígado) y es muy típico el moteado o “ticking” sobre las zonas blancas. Conviene saber que existen dos tipos bastante diferenciados —el de exposición (bench), más pesado, de pelo abundante y orejas largas, y el de trabajo (field), más ligero, de pelo más corto y aspecto rústico—, fruto de décadas de cría con objetivos distintos.
Origen e historia

La historia del Springer Spaniel Inglés es la de uno de los spaniels de tierra más antiguos. El término “spaniel” deriva del francés antiguo épagneul (“español”), en alusión al supuesto origen ibérico de sus ancestros más lejanos, pero fue en las islas británicas donde se forjó la raza tal como la conocemos. Ya en 1576 el médico inglés John Caius describía a los spaniels en su tratado sobre perros británicos.
Durante siglos, los spaniels se dividieron según su función. Hacia 1800, los más pequeños de una misma camada se destinaban a la caza de la becada y recibían el nombre de “cockers”, mientras que sus hermanos de mayor tamaño se empleaban para levantar —en inglés, spring— las aves y hacerlas saltar al alcance del cazador o del halcón: de ahí el nombre de “springer”. Cocker y springer llegaron a nacer literalmente en la misma camada hasta hace poco más de un siglo.
Los antepasados directos de la raza fueron los spaniels de los condados de Norfolk y Shropshire, conocidos a mediados del siglo XIX como “Norfolk Spaniel”. The Kennel Club británico reconoció oficialmente al English Springer Spaniel como raza diferenciada en 1902, y el American Kennel Club hizo lo propio en 1910. En 1914 se coronó el primer campeón de campo, lo que consolidó las dos líneas que perduran hoy: la de trabajo y la de exposición, separadas desde hace más de setenta años. Del perro del cazador, el Springer ha pasado a ser también uno de los perros detectores y de rescate más apreciados del mundo.
Curiosidades
- Su nombre lo dice todo: “springer” viene de spring, “saltar”, por su tarea de hacer levantar el vuelo a las aves.
- Es un perro detector de primer nivel. Se emplea para localizar explosivos y drogas en aduanas y cuerpos de seguridad de medio mundo, y también en búsqueda y rescate en montaña.
- Su olfato es tan fino que se ha usado para tareas insólitas, desde detectar nidos de abejorros hasta rastrear la peligrosa bacteria hospitalaria Clostridium difficile.
- Ha vivido en la Casa Blanca: Millie, la perra del presidente George H. W. Bush, y Spot Fetcher, de George W. Bush, fueron Springer Spaniels Ingleses.
- Varios ejemplares han recibido condecoraciones por su valor, como la Medalla Dickin —el equivalente animal a una medalla militar— por su labor detectando armas y explosivos.
- El Springer y el English Cocker Spaniel comparten antepasados tan recientes que durante mucho tiempo se distinguían únicamente por el peso.
Si te atrae el Springer Spaniel Inglés por su carácter sociable y su pasión por el trabajo, quizá quieras conocer otras razas de su misma familia y aptitudes. Su pariente más cercano es el English Cocker Spaniel, con el que compartió camadas durante décadas; también merece la pena descubrir al Cocker Spaniel, al elegante Field Spaniel y, dentro de los perros de muestra y cobro, al versátil Brittany. Todos comparten ese inconfundible espíritu de perro de caza alegre y entregado.
Preguntas frecuentes sobre el Springer Spaniel Inglés
¿Cuánto vive un Springer Spaniel Inglés?
Su esperanza de vida ronda los 12 a 14 años. Estudios recientes en el Reino Unido sitúan su longevidad media por encima de la del conjunto de los perros, especialmente con buena cría, ejercicio y cuidados veterinarios.
¿Es un buen perro para familias con niños?
Sí, es una de sus grandes bazas. Es paciente, juguetón y cariñoso con los niños. Solo conviene supervisar el juego con los más pequeños por su energía y enseñarles a respetar sus momentos de descanso.
¿Cuánto ejercicio necesita?
Mucho. Necesita al menos una o dos horas diarias de actividad física, e idealmente combinarla con estímulo mental: juegos de olfato, búsqueda, natación o deportes caninos. No le basta con paseos cortos.
¿Puede vivir en un piso?
Puede, gracias a su tamaño mediano, pero solo si recibe ejercicio abundante fuera de casa y no pasa demasiadas horas solo. El espacio interior nunca sustituye a la actividad que necesita.
¿Suelta mucho pelo y cuesta de cuidar?
Su muda es moderada, sobre todo en primavera y otoño. Con un cepillado dos o tres veces por semana se mantiene en buen estado. Lo más importante es vigilar y limpiar sus orejas con regularidad para prevenir otitis.
¿Se lleva bien con otros perros y gatos?
En general es sociable. Convive bien con gatos si crece con ellos y suele ser amistoso con otros perros, aunque algunos machos pueden no tolerar a otros del mismo sexo. No es recomendable con pájaros por su instinto de caza.
¿Es fácil de adiestrar?
Mucho. Es inteligente, sensible y deseoso de agradar, lo que lo hace muy receptivo al refuerzo positivo. Aprende rápido y destaca en obediencia, agility y rastreo. Evita los métodos duros, que apagan su entusiasmo.
¿Cuál es la diferencia entre el Springer de trabajo y el de exposición?
Son dos líneas criadas con objetivos distintos desde hace décadas. El de trabajo (field) es más ligero, de pelo más corto y orejas menos largas, seleccionado por su olfato y resistencia. El de exposición (bench) es más pesado, con pelo más abundante y orejas más largas.