Boston Terrier, perro de raza

Boston Terrier

El Boston Terrier es un perro pequeño, sociable y de pelo corto apodado "el caballero americano". Descubre su carácter, cuidados, salud y origen.

OrigenEstados Unidos
Grupo FCIGrupo 9 (Perros de compañía)
TamañoPequeño
Altura38-43 cm
PesoHasta 11 kg
Esperanza de vida11-13 años
EnergíaMedia
PelajeCorto, liso y brillante; atigrado, negro o seal con marcas blancas
Función originalPerro de compañía
Cariu00f1osoInteligenteAlegreSociableDespierto

El Boston Terrier es un perro pequeño, compacto y elegante que parece vestir esmoquin, y no por casualidad lo apodan “el caballero americano”. Nacido en la ciudad de Boston a finales del siglo XIX, combina el carácter despierto del terrier con la dulzura de un perro de compañía hecho para vivir pegado a su familia. Si buscas un compañero alegre, sociable y de tamaño cómodo para piso, el Boston Terrier es una de las opciones más equilibradas que existen. Aquí tienes la guía completa para conocerlo de verdad antes de decidir.

¿Es el Boston Terrier para ti?

Antes de enamorarte de esa carita, conviene poner sobre la mesa lo bueno y lo menos bueno. El Boston Terrier es un perro fácil de querer y de mantener, pero su cara achatada trae consigo unas necesidades particulares que no todo el mundo está dispuesto a asumir. Estas son las luces y las sombras de la raza.

A favor

  • Tamaño pequeño y compacto, ideal para piso y espacios reducidos.
  • Carácter alegre, cariñoso y muy apegado a la familia.
  • Pelo corto que apenas se cae y requiere poco mantenimiento.
  • Inteligente y dispuesto a complacer: aprende con facilidad.
  • Suele ladrar poco, solo cuando hace falta.
  • Buen compañero para niños, mayores y otras mascotas si se socializa.

A tener en cuenta

  • Es braquicéfalo: cara chata que puede dar problemas respiratorios.
  • Mala tolerancia al calor y al ejercicio intenso bajo el sol.
  • Mayor riesgo en la anestesia y partos que a menudo requieren cesárea.
  • Predisposición a cataratas hereditarias y problemas de piel.
  • Puede ser algo testarudo y territorial con otros perros.
  • No es un perro para vivir en el jardín: necesita estar dentro, con su gente.

Carácter y temperamento

Cabeza de Boston Terrier con sus ojos grandes y redondos y orejas erguidas
Boston Terrier. Foto: Dagur Brynjólfsson, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons

El Boston Terrier tiene una personalidad luminosa. Es un perro amable, vivaz y con un punto de humor travieso que lo convierte en un compañero divertidísimo en casa. Está hecho para la compañía humana: disfruta como nadie de la presencia de su familia y se vuelca en agradar a quien lo cuida, lo que explica por qué tiene fama de ser tan fácil de tratar.

Bajo ese aire de perro de salón late, sin embargo, una herencia de terrier. Es despierto, curioso y de vez en cuando aflora una vena testaruda que conviene encauzar con paciencia. Algunos machos pueden mostrarse protectores y desafiar a otros perros si sienten invadido su territorio, sobre todo si no han sido bien socializados de cachorros. Con desconocidos suele ser alerta más que ladrador: avisa, observa y enseguida se relaja cuando comprueba que no hay peligro.

Una de sus grandes virtudes es que ladra poco. Tanto machos como hembras tienden a ser tranquilos y a usar la voz solo cuando hay un motivo, una cualidad que se agradece muchísimo en un piso o en una comunidad de vecinos. Es, en resumen, un perro sensible, equilibrado y profundamente sociable que se gana el cariño de todos los que viven con él.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

El Boston Terrier es uno de esos perros que encajan en casi cualquier hogar. Su tamaño manejable y su temperamento amable lo hacen muy versátil, aunque hay matices que conviene conocer punto por punto:

  • Con niños: se lleva muy bien con los más pequeños. Es juguetón, paciente y resistente, perfecto para una familia. Como siempre, conviene enseñar a los niños a respetar sus tiempos de descanso.
  • Con personas mayores: su carácter cariñoso y su poca necesidad de mantenimiento lo convierten en un excelente compañero para gente mayor que busca afecto sin grandes exigencias físicas.
  • Con otras mascotas: si se socializa correctamente, convive sin problemas con otros perros e incluso con gatos. La socialización temprana es clave para frenar el punto territorial de algunos machos.
  • En piso: es prácticamente el perro de apartamento ideal. Ocupa poco, ladra poco y se adapta a espacios reducidos siempre que tenga sus paseos diarios.
  • Ante la soledad: es muy apegado a su familia y no lleva bien las ausencias largas. Si va a pasar muchas horas solo, puede sufrir ansiedad. Necesita formar parte de la vida diaria de la casa.

Educación y adiestramiento

Pocas razas pequeñas son tan agradecidas a la hora de educar. El Boston Terrier es inteligente y tiene una marcada voluntad de complacer, así que responde estupendamente al adiestramiento. El American Kennel Club lo describe precisamente como un perro muy inteligente y fácil de entrenar, y la experiencia lo confirma.

El secreto está en el refuerzo positivo: premios, caricias y un tono alegre obtienen mucho más de él que cualquier corrección dura. Su sensibilidad hace que los métodos bruscos sean contraproducentes; se cierra en banda y entonces sí aparece esa terquedad de terrier. Las sesiones cortas, frecuentes y divertidas le funcionan a las mil maravillas.

La prioridad absoluta en los primeros meses es la socialización. Exponerlo desde cachorro a personas, niños, otros perros, ruidos y entornos distintos hará de él un adulto seguro y equilibrado, y reducirá cualquier tendencia territorial. La enseñanza de hábitos de limpieza y de la llamada también se le da bien por su deseo de agradar.

Ejercicio y actividad

Boston Terrier jugando con un juguete al aire libre
Boston Terrier. Foto: Sendai Blog, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

El Boston Terrier tiene una energía moderada: le encanta jugar y dar sus paseos, pero no es un atleta incansable que necesite kilómetros de carrera. Con un par de paseos diarios y algún rato de juego en casa o en el parque cubre de sobra sus necesidades. Es un perro que disfruta tanto de una buena sesión de juguetes en el salón como de un paseo tranquilo por el barrio.

Aquí entra en juego una precaución importante derivada de su cara chata: la tolerancia al calor. Al ser braquicéfalo, le cuesta regular su temperatura corporal jadeando, así que el ejercicio intenso bajo el sol o en días calurosos puede ser peligroso. Lo prudente es pasearlo en las horas frescas del día durante el verano, llevar agua y evitar esfuerzos extremos. Mejor varios paseos cortos y suaves que uno largo y exigente.

Esa misma estimulación mental que tanto le gusta —juegos de olfato, juguetes interactivos, pequeños ejercicios de obediencia— ayuda a mantenerlo feliz y a canalizar su inteligencia. Un Boston aburrido es un Boston travieso.

Cuidados: pelaje e higiene

Si hay algo que enamora del Boston Terrier para la vida diaria es lo poco que da que hacer con su aseo. Su pelo es corto, liso, fino y brillante, y apenas suelta pelo. Un cepillado semanal con un guante o un cepillo suave basta para mantenerlo reluciente y retirar el pelo muerto.

Con el baño hay que ir con cuidado: conviene no excederse. Bañarlo en exceso le reseca la piel y puede provocarle caspa, así que con un baño aproximadamente al mes (o cuando se ensucie de verdad) es suficiente. El resto del cuidado es el básico de cualquier perro: revisar y limpiar las orejas, cortar las uñas con regularidad y mantener una buena higiene dental.

Un punto que no hay que olvidar en los braquicéfalos son los pliegues de la cara y la zona alrededor de los ojos. Aunque el Boston tiene el hocico bastante libre de arrugas en comparación con otras razas chatas, conviene mantener limpia y seca esa zona para prevenir irritaciones. Y por sus ojos grandes y prominentes, merece la pena vigilarlos para detectar a tiempo cualquier molestia.

Alimentación

La alimentación del Boston Terrier no tiene grandes misterios, pero sí dos claves que marcan la diferencia. La primera es el control del peso: es un perro pequeño y compacto, y unos kilos de más sobrecargan unas articulaciones y un sistema respiratorio que ya parten con cierta fragilidad. Mantenerlo en su peso ideal es una de las mejores inversiones en su salud.

La segunda clave tiene que ver, otra vez, con su anatomía braquicéfala. Al comer y beber traga aire con facilidad, así que comederos antivoracidad, raciones repartidas y evitar el ejercicio justo después de comer ayudan a prevenir molestias digestivas. Conviene ajustar la cantidad diaria a su edad, peso y nivel de actividad, repartiéndola en dos tomas mejor que en una sola.

Opta por un alimento completo y de calidad, adaptado a perros de raza pequeña, y ten siempre agua fresca disponible, especialmente en verano. Ante cualquier duda sobre raciones, alergias alimentarias o sensibilidades digestivas, tu veterinario es quien mejor puede orientarte.

Salud y esperanza de vida

El Boston Terrier es un perro robusto y por lo general sano, con una esperanza de vida que ronda los 11 a 13 años. Un estudio británico de 2024 situó su longevidad media en torno a los 11,8 años. Ahora bien, como toda raza tiene sus puntos débiles, y en el Boston casi todos giran alrededor de su característica cara chata.

Al ser una raza braquicéfala, su hocico corto deforma las vías respiratorias altas y puede dar lugar al síndrome respiratorio braquicefálico, con ronquidos, respiración ruidosa y dificultad para respirar en casos graves. De ahí derivan también dos riesgos que todo dueño debe conocer: la mala tolerancia al calor (golpe de calor por no poder refrescarse jadeando) y un mayor riesgo durante la anestesia, algo que el veterinario tendrá muy presente en cualquier intervención.

Otros problemas asociados a la raza son:

  • Cataratas hereditarias: el Boston es una de las razas más afectadas por cataratas de origen genético.
  • Problemas de rótula: la luxación de rótula en las patas traseras puede provocar incluso una curvatura de la espalda (lo que se conoce como “roaching”).
  • Partos difíciles: por la cabeza ancha de los cachorros, la gran mayoría de las camadas nace por cesárea; las hembras tienen un riesgo muy elevado de distocia.
  • Piel sensible: hay predisposición a dermatitis atópica, alergias cutáneas y otras afecciones de la piel.

La buena noticia es que en otros frentes va sobrado: la displasia de cadera es rarísima en la raza, muy por debajo de la media canina. Con revisiones veterinarias regulares, control del peso y cuidado con el calor, un Boston Terrier puede disfrutar de una vida larga y feliz.

Aspecto físico

Boston Terrier de exposición en pie, mostrando su estructura compacta y cuadrada
Boston Terrier. Foto: Svenska Mässan from Sweden, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

El Boston Terrier es un perro pequeño, de constitución compacta y aspecto cuadrado y equilibrado. Mide alrededor de 38 a 43 cm a la cruz y, según el estándar internacional, no debe superar los 11 kg de peso. En las exposiciones se divide en tres categorías de peso: menos de 6,8 kg, de 6,8 a 9 kg, y de 9 a 11,3 kg.

Su cabeza es uno de sus rasgos más distintivos: cuadrada, plana por arriba y sin arrugas, con un hocico corto y achatado parecido al del bulldog pero sin los pliegues de piel. La longitud del hocico es aproximadamente un tercio de la del cráneo. Las orejas son pequeñas y erguidas, y los ojos —grandes, redondos, oscuros y muy separados— le dan esa expresión alerta y dulce tan característica.

El cuerpo es robusto y bien proporcionado, con el pecho ancho, las extremidades fuertes y anguladas, y una cola corta de nacimiento que puede ser recta o en forma de sacacorchos, sin superar habitualmente los pocos centímetros. El pelaje es corto, liso y brillante. En cuanto al color, se admite el atigrado, el negro y el “seal” (un negro que tira a rojizo bajo ciertas luces), siempre acompañado de las marcas blancas obligatorias: una franja en el hocico, una banda entre los ojos y el pecho blanco. Es precisamente esa combinación, que recuerda a un traje de gala, la que le ha valido el apodo de “el caballero americano”.

Origen e historia

El Boston Terrier es una de las pocas razas genuinamente estadounidenses, y su historia empieza en torno a 1870 en la ciudad que le da nombre. Ese año, Robert C. Hooper, de Boston, compró un perro llamado Judge —conocido después como “Hooper’s Judge”—, un ejemplar del tipo bull and terrier emparentado con los antiguos perros de pelea de la época. El American Kennel Club considera a este Judge el antepasado de prácticamente todos los Boston Terrier modernos.

Judge, que pesaba unos 15 kg, fue cruzado con una perra llamada Gyp (o Kate), una hembra blanca de tipo bulldog, fuerte y de cabeza maciza, propiedad de Edward Burnett, de Southboro (Massachusetts). De esa unión nació la base de la raza. A partir de ahí, sucesivas generaciones de criadores fueron afinando el tipo, reduciendo el tamaño de aquellos antiguos “Old Boston Bulldogs” de pelea —que llegaban a pesar hasta 20 kg— hasta dar con el perro elegante y compacto de hoy.

El Boston Terrier Club se fundó en 1891 y, apenas dos años después, en 1893, la raza fue admitida por el American Kennel Club, que la clasificó dentro del grupo “non-sporting”. A lo largo del siglo XX, sus marcas y colores característicos pasaron a formar parte esencial del estándar. Con el tiempo, el Boston fue perdiendo su antiguo carácter combativo para convertirse en lo que es ahora: un perro de compañía por excelencia, que prefiere mil veces la compañía humana a cualquier pelea. Tal es su arraigo que desde 1979 es el perro oficial del estado de Massachusetts.

Curiosidades

  • El caballero americano: sus marcas blancas sobre fondo oscuro recuerdan a un esmoquin, y de ahí —unido a sus buenos modales— viene su célebre apodo.
  • Un héroe de guerra: el sargento Stubby, un Boston de la Primera Guerra Mundial, fue condecorado por el ejército de EE. UU. en 1921 y se considera el primer perro en recibir un rango militar.
  • Perro presidencial finlandés: Lennu, el Boston del presidente de Finlandia Sauli Niinistö, se hizo viral en todo el mundo por aparecer en numerosos actos públicos entre 2012 y 2021.
  • Récord Guinness: un Boston llamado Bruschi entró en el libro Guinness como el perro con los ojos más grandes, de 28 mm de diámetro cada uno.
  • Mascota universitaria: la Universidad de Boston usa a un Boston Terrier llamado Rhett como mascota desde 1922.
  • Estrella del manga: Iggy, uno de los personajes de “JoJo’s Bizarre Adventure”, es un Boston Terrier callejero.

Si te ha conquistado este pequeño caballero de cara chata, quizá te interesen otras razas con un aire o una historia parecidos. El Bulldog Francés comparte con él la silueta compacta y el encanto braquicéfalo; el Pug (Carlino) es otro pequeño de cara chata pensado para la compañía; el Bulldog Inglés aporta el lado robusto de esta familia, y el Staffordshire Bull Terrier comparte aquella vieja ascendencia “bull and terrier” de la que también desciende el Boston.

Preguntas frecuentes sobre el Boston Terrier

¿El Boston Terrier es un buen perro para piso?

Sí, es uno de los mejores. Su tamaño pequeño, su poca necesidad de espacio y su tendencia a ladrar solo cuando hace falta lo convierten en un compañero ideal para apartamentos, siempre que tenga sus paseos diarios y compañía.

¿Cuánto vive un Boston Terrier?

Su esperanza de vida ronda los 11 a 13 años. Un estudio británico de 2024 situó su longevidad media en torno a los 11,8 años. Con buenos cuidados, control del peso y revisiones veterinarias, puede llevar una vida larga y sana.

¿El Boston Terrier suelta mucho pelo?

No. Tiene el pelo corto, fino y brillante, y apenas se cae. Con un cepillado semanal y un baño aproximadamente al mes es suficiente para mantenerlo en perfecto estado.

¿Tiene problemas para respirar por su cara chata?

Al ser una raza braquicéfala, puede presentar ronquidos y respiración ruidosa, y en casos graves dificultad respiratoria. También tolera mal el calor y tiene mayor riesgo en la anestesia. Conviene evitar el ejercicio intenso bajo el sol y elegir criadores que cuiden la salud respiratoria.

¿Se lleva bien con niños y otras mascotas?

Muy bien. Es juguetón y paciente con los niños y, si se socializa de cachorro, convive sin problemas con otros perros e incluso con gatos. La socialización temprana es clave para suavizar el punto territorial de algunos machos.

¿Es fácil de adiestrar el Boston Terrier?

Sí. Es inteligente y le encanta complacer a su familia, así que aprende rápido con refuerzo positivo y sesiones cortas y divertidas. Los métodos bruscos, en cambio, sacan a relucir su lado más testarudo.

¿Por qué llaman al Boston Terrier “el caballero americano”?

Por dos motivos: sus marcas blancas sobre el cuerpo oscuro recuerdan a un esmoquin, y su carácter educado y agradable encaja con la imagen de un caballero. Además, es una de las pocas razas originarias de Estados Unidos.

¿Cuánto pesa y mide un Boston Terrier?

Mide alrededor de 38 a 43 cm a la cruz y no debe superar los 11 kg. En exposición se divide en tres categorías de peso: menos de 6,8 kg, de 6,8 a 9 kg, y de 9 a 11,3 kg.

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