Bluetick Coonhound, perro de raza

Bluetick Coonhound

El Bluetick Coonhound es un sabueso americano de olfato prodigioso y aullido inconfundible: carácter, cuidados, salud y consejos para convivir con esta raza.

OrigenEstados Unidos (Luisiana)
Grupo FCINo reconocida por la FCI (AKC: Grupo Sabuesos/Hound)
TamañoGrande
Altura56-69 cm (machos, a la cruz)
PesoMachos 25-36 kg; hembras 20-29 kg
Esperanza de vida11-12 años
EnergíaAlta
PelajeCorto, denso y brillante; moteado azul (ticking negro sobre blanco)
Función originalPerro de caza y rastreo (mapaches y caza mayor)
Vocal y aulladorOlfato excepcionalEnu00e9rgico y atlu00e9ticoCariu00f1oso y sociableIndependiente y tozudo

El Bluetick Coonhound es un sabueso de caza nacido en Estados Unidos, famoso por su pelaje moteado de aspecto azulado, su olfato prodigioso y su aullido inconfundible. Es un perro atlético, resistente y nariz pegada al suelo, criado durante generaciones para rastrear y acorralar mapaches en los bosques del sur americano. Cariñoso y sociable en casa pero terco y muy vocal, el Bluetick Coonhound no es para cualquiera: recompensa con creces a quien le da trabajo, espacio y paciencia.

¿Es el Bluetick Coonhound para ti?

Antes de enamorarte de su mirada melancólica y sus orejas interminables, conviene ser honesto: el Bluetick Coonhound es un perro de trabajo con necesidades muy marcadas. Brilla en manos de personas activas, con experiencia o ganas de aprender, que disfruten del aire libre y que no se asusten ante un perro testarudo y ruidoso. Para un hogar sedentario o un piso con vecinos sensibles al ruido, puede ser una fuente constante de frustración.

A favor

  • Cariñoso, leal y sociable con su familia.
  • Suele llevarse bien con niños y con otros perros.
  • Olfato extraordinario: un compañero ideal para el rastro y la caza.
  • Rústico, resistente y de salud generalmente robusta.
  • Pelaje corto y de mantenimiento sencillo.

A tener en cuenta

  • Muy vocal: aúlla y “canta” con potencia.
  • Necesita mucho ejercicio diario; se aburre fácil.
  • Independiente y cabezota: el adiestramiento cuesta.
  • Su olfato lo lleva a escaparse tras un rastro.
  • Poco recomendable para pisos pequeños o vida urbana inactiva.

Carácter y temperamento

Cabeza de Bluetick Coonhound mostrando el moteado azul del pelaje
Bluetick Coonhound. Foto: bark (Flickr), CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

El Bluetick Coonhound combina dos almas. Dentro de casa es un perro tranquilo, afectuoso y muy apegado a su gente: busca compañía, se tumba a tu lado y disfruta del contacto. Fuera, en cuanto su nariz capta un olor interesante, se transforma en un cazador concentrado y decidido que parece olvidarse del mundo. Esa dualidad define la convivencia con la raza.

Es un perro notablemente inteligente, con un talento casi inquietante para resolver problemas: abrir pestillos, encontrar la salida de un cercado o llegar a la comida que creías a salvo. Esa inteligencia, sumada a una buena dosis de independencia, hace que el Bluetick haga las cosas a su manera. No es un perro sumiso ni servil; es un colaborador con criterio propio.

La característica que más sorprende a quien no conoce la raza es su voz. El Bluetick Coonhound fue criado para avisar al cazador con un aullido grave y prolongado, y lo usa generosamente: para saludar, para protestar, para anunciar visitas o, simplemente, porque sí. A menudo se le confunde con un perro agresivo porque recibe a los extraños con su aullido característico y los olfatea hasta quedar satisfecho, pero en realidad es su forma de conocer el entorno. No es un perro de mal carácter, sino un perro hablador.

Convivencia: niños, otras mascotas, piso y soledad

Con niños: en condiciones normales el Bluetick Coonhound se lleva muy bien con los niños. Es atento, amistoso y tolerante, un buen compañero de juegos para una familia activa. Como con cualquier perro grande, conviene supervisar a los más pequeños y enseñar respeto mutuo.

Con otros animales: al ser una raza de jauría, suele convivir bien con otros perros. Con gatos y mascotas pequeñas, en cambio, hay que ir con cuidado: su instinto de rastreo y caza es intenso, y aunque puede aprender a respetar a los gatos de casa si crece con ellos, su impulso de perseguir cualquier cosa que se mueva nunca desaparece del todo.

En piso y a solas: aquí está su gran limitación. El Bluetick necesita espacio, ejercicio y estímulo. Pasar muchas horas solo y encerrado es la receta perfecta para que aúlle sin descanso y desarrolle conductas destructivas. Puede vivir en piso si su familia le garantiza actividad de sobra, pero una casa con jardín bien vallado encaja mucho mejor con su naturaleza. Y ojo con las vallas: un Bluetick motivado salta, escarba y trepa más de lo que imaginas.

Educación y adiestramiento

Adiestrar a un Bluetick Coonhound es un ejercicio de paciencia. Es inteligente, así que aprende rápido lo que le interesa, pero su independencia y su olfato juegan en contra: cuando capta un rastro, deja de escucharte por completo. No es desobediencia por rebeldía, sino instinto puro.

Las claves que mejor funcionan son la constancia, las sesiones cortas y divertidas y el refuerzo positivo con premios apetitosos. Los métodos duros no dan resultado con esta raza; solo generan desconfianza. La socialización temprana —personas, ruidos, otros animales, entornos variados— es fundamental para tener un adulto equilibrado.

El mayor reto es la llamada. Soltar a un Bluetick en un espacio abierto sin valla es arriesgado: en cuanto encuentre un olor que valga la pena, lo seguirá kilómetros sin mirar atrás. Conviene trabajar la llamada desde cachorro y, aun así, asumir que en zonas no cercadas la correa larga o el arnés son lo más sensato. Canalizar su olfato con juegos de rastreo o deportes como el mantrailing es una de las mejores formas de tener su mente ocupada y reforzar el vínculo.

Ejercicio y actividad

El Bluetick Coonhound es un atleta de resistencia. Fue criado para seguir rastros durante horas por terrenos difíciles, y esa fortaleza física sigue intacta. Necesita mucho más que una vuelta a la manzana: hablamos de uno o dos paseos largos al día, ratos de carrera y, sobre todo, actividad que ponga su nariz a trabajar.

Los deportes caninos le sientan de maravilla: rastreo, mantrailing, agility o, por supuesto, la caza para quien la practique. Un Bluetick que gasta su energía es un perro tranquilo y feliz en casa; uno que no la gasta es una máquina de aullar y de buscar travesuras. Si no eres una persona activa, esta no es tu raza.

Cuidados: pelaje e higiene

Retrato de Bluetick Coonhound con orejas largas y caídas
Bluetick Coonhound. Foto: bark (Flickr), CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

La buena noticia es que su mantenimiento es sencillo. El pelaje del Bluetick Coonhound es corto, denso y brillante, y solo necesita un cepillado semanal para retirar el pelo muerto y mantenerlo lustroso. No requiere peluquería ni cuidados complicados, y los baños pueden espaciarse salvo que el perro, fiel a su afición por revolcarse en cualquier cosa, decida lo contrario.

El punto crítico de su higiene son las orejas. Esas orejas largas, caídas y de buena envergadura tienen poca ventilación y retienen humedad, lo que favorece las infecciones. Hay que revisarlas y limpiarlas con regularidad, y secarlas bien después de cada baño o de un día de campo húmedo. Completa la rutina con el corte de uñas, la higiene dental y la vigilancia de parásitos, especialmente importante en un perro que pasa tanto tiempo entre maleza.

Alimentación

El Bluetick Coonhound necesita una dieta de calidad ajustada a su tamaño grande y a su elevado nivel de actividad. Un perro de trabajo que caza o entrena a diario quema muchísima energía y requiere un aporte acorde; un Bluetick más sedentario, en cambio, engorda con facilidad si se le sobrealimenta.

Lo ideal es repartir la ración en dos comidas diarias y vigilar la condición corporal para mantenerlo en un peso saludable, ya que el sobrepeso castiga sus articulaciones. Y un aviso muy concreto de la raza: su olfato y su apetito lo meten en problemas constantemente. Nunca dejes comida ni basura a su alcance, porque encontrará la manera de llegar a ella. Como en cualquier perro grande de pecho profundo, conviene evitar el ejercicio intenso justo después de comer.

Salud y esperanza de vida

El Bluetick Coonhound es una raza rústica, seleccionada por su funcionalidad más que por su estética, y eso se nota en una salud generalmente robusta. Su esperanza de vida ronda los 11-12 años, una cifra muy razonable para un perro de su tamaño.

Los puntos a vigilar son los habituales de un sabueso grande de orejas caídas. Las otitis o infecciones de oído son el problema más frecuente y se previenen con una buena rutina de limpieza y secado. En perros grandes conviene tener presente la displasia de cadera, por lo que es recomendable adquirir el cachorro a un criador responsable que controle a sus reproductores. Mantener un peso adecuado, vacunación y desparasitación al día y revisiones veterinarias periódicas son la mejor garantía de una vida larga y sana.

Aspecto físico

El Bluetick Coonhound es un perro de tamaño grande, de constitución musculosa y veloz, que se mueve con la cabeza alta y la cola portada sobre el dorso, sin signos de miedo ni nerviosismo. Los machos miden entre 22 y 27 pulgadas a la cruz (unos 56 a 69 cm) y pesan aproximadamente entre 25 y 36 kg; las hembras son sensiblemente más pequeñas, con un peso medio de 20 a 29 kg. Sus pies, redondeados y de dedos bien arqueados, son llamativamente grandes, casi más que los de cualquier otra raza.

Su rasgo más característico es el pelaje. El color “azul” surge de un moteado (ticking) de pintas negras sobre fondo blanco tan tupido que, a cierta distancia, da la impresión de un azul pizarra o marino. Este moteado cubre el cuerpo y puede entremezclarse con manchas negras de formas diversas en lomo, orejas y costados; en la cabeza y las orejas predomina el negro. Muchos ejemplares lucen marcas marrones (“tan“) sobre los ojos, a los lados del hocico, en el pecho y en las patas, y suelen presentar una lista moteada que sube por la cara. El conjunto, rematado por unas orejas largas y de inserción baja, da a la raza su inconfundible aire de sabueso clásico.

Origen e historia

El Bluetick Coonhound es una raza genuinamente estadounidense, originaria de Luisiana. Se desarrolló a partir de una mezcla de sabuesos: el Grand Bleu de Gascogne del suroeste de Francia —responsable de su tipo y su pelaje moteado—, junto al English Foxhound, el American Foxhound, el antiguo Black and Tan Virginia Foxhound y el perro de tipo cur. El resultado fue un sabueso de nariz fría y rastreo tenaz, perfecto para la caza nocturna del mapache (de ahí el nombre coonhound, sabueso de mapaches).

Al principio, estos perros se registraban en el United Kennel Club junto a los English Foxhound and Coonhound, pero en 1946 el club los reconoció como raza independiente. Más tarde llegó el reconocimiento del Australian National Kennel Council y del New Zealand Kennel Club. El American Kennel Club lo admitió en abril de 2009 y, desde diciembre de ese mismo año, los Bluetick pueden competir en sus eventos de coonhound, dentro del grupo de sabuesos. Conviene saber que la FCI no reconoce la raza.

Existe además un subgrupo, el American Blue Gascon, formado por Blueticks de mayor tamaño y peso y de aspecto más “sabuesil”. A estos ejemplares se les llama a menudo Blueticks “a la antigua” (old-fashioned), por su apariencia y por su nariz más fría, es decir, un estilo de rastreo más lento y minucioso que el del Bluetick estándar.

Curiosidades

Bluetick Coonhound con la boca abierta, ilustrando su carácter vocal
Bluetick Coonhound. Foto: bark (Flickr), CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
  • Una mascota universitaria muy famosa: Smokey, la mascota viviente de la Universidad de Tennessee, es un Bluetick Coonhound. Su aullido es todo un símbolo en los partidos.
  • Un alcalde perruno: en el pequeño pueblo de Rabbit Hash (Kentucky), conocido por elegir perros como alcaldes, el cargo recayó en 2024 en Boone, un Bluetick.
  • Estrella de dibujos animados: el clásico Huckleberry Hound (“Don Gato” lo conocen algunos), de Hanna-Barbera, es un Bluetick de color azul.
  • Icono de la cultura country: la raza aparece citada en multitud de canciones country estadounidenses, desde “Ol’ Red” hasta temas de Charlie Daniels o Carrie Underwood, como emblema de la vida rural del sur.
  • Pies de gato: sus patas redondeadas y de dedos arqueados, llamativamente grandes, le dan tracción y resistencia en terrenos difíciles durante largas jornadas de rastreo.

Si te atrae el carácter de sabueso del Bluetick Coonhound, su olfato portentoso y su personalidad independiente, puede que también te interesen otras razas de la misma familia. Echa un vistazo al Bloodhound, el rey absoluto del rastro; al inconfundible Basset Hound, otro sabueso de orejas interminables; al inteligente y popular Beagle, perfecto para quien busca un sabueso de menor tamaño; o al curioso Dachshund o Teckel, cazador tenaz en formato pequeño.

Preguntas frecuentes sobre el Bluetick Coonhound

¿El Bluetick Coonhound ladra o aúlla mucho?

Sí, y conviene saberlo antes de adoptarlo. El Bluetick Coonhound se crió para avisar al cazador con un aullido grave y prolongado (el famoso bawl o bay) cuando sigue un rastro o acorrala a su presa en un árbol. Es una de las razas más vocales que existen: ladra, aúlla y “canta”. En una casa con vecinos cercanos puede ser un problema serio si se aburre o pasa muchas horas solo, así que no es la mejor elección para un piso pequeño en bloque.

¿Es un buen perro para familias con niños?

En general sí. El Bluetick Coonhound suele ser cariñoso, paciente y sociable con los niños si se ha socializado bien desde cachorro. Es un perro atento y amistoso, no agresivo. Eso sí, por su tamaño y energía conviene supervisar el juego con niños muy pequeños, y enseñar a los peques a respetar sus tiempos de descanso.

¿Se puede tener un Bluetick Coonhound en un piso?

Es posible, pero exige compromiso. No es un perro de sofá: necesita mucho ejercicio diario y se aburre con facilidad, y un Bluetick aburrido aúlla y puede volverse destructivo. Si vives en piso, tendrás que garantizarle largos paseos, actividad olfativa y, a ser posible, espacio para correr con seguridad. Una casa con jardín bien vallado le va mucho mejor.

¿El Bluetick Coonhound se lleva bien con gatos y otros animales?

Con perros suele convivir bien, ya que es una raza acostumbrada a trabajar en jauría. Con gatos y animales pequeños hay que tener cuidado: su instinto de caza y rastreo es muy fuerte, así que debe supervisarse la convivencia y, idealmente, criarse junto a ellos desde cachorro. Aun así, fuera de casa puede salir disparado tras un rastro.

¿Es difícil de adiestrar?

Tiene fama de cabezota. Es muy inteligente y resuelve problemas con asombrosa habilidad, pero también es independiente y, cuando capta un olor interesante, deja de escucharte. El adiestramiento funciona mejor en sesiones cortas, con refuerzo positivo, mucha paciencia y comida como motivación. La llamada (volver cuando se le pide) es el punto más complicado por su instinto de seguir rastros.

¿Cuánto vive y qué problemas de salud tiene?

Es una raza rústica y bastante sana, con una esperanza de vida en torno a los 11-12 años. Como otros perros grandes de orejas largas y caídas, conviene vigilar las otitis (infecciones de oído) y, en líneas concretas, la displasia de cadera. Revisar y secar bien las orejas, mantener un peso adecuado y hacer chequeos veterinarios periódicos cubre la mayoría de los riesgos.

¿Cuánto ejercicio necesita al día?

Mucho. Es un atleta de fondo criado para cazar durante horas. Como mínimo necesita uno o dos paseos largos al día más ratos de actividad intensa: carrera, juego de rastreo o deportes caninos. Sin ese gasto físico y mental, canaliza la energía aullando, escarbando o escapándose. Calcula al menos una o dos horas diarias de actividad real.

¿Por qué se llama “bluetick” si no es azul?

El nombre describe su pelaje. El Bluetick Coonhound tiene un moteado (ticking) de pintas negras sobre fondo blanco tan denso que, a distancia, da una impresión de color azul pizarra o azul marino. De ahí el “blue” (azul) y el “tick” (moteado). “Coonhound” significa, literalmente, sabueso de mapaches, su presa clásica en Estados Unidos.

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